Rusia utilizará el canal multilateral del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para enviar insumos a Cuba, en una decisión que busca sortear las sanciones estadounidenses que bloquean los envíos directos a la isla y que la propia ONU ha denunciado como obstáculo para distribuir la ayuda que ya tiene en territorio cubano.
“Planeamos suministrar productos alimenticios a través del PMA”, declaró este domingo el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexandr Alímov, en declaraciones a RIA Novosti recogidas por Prensa Latina.
Alímov anunció además la inminente puesta en marcha de un proyecto conjunto con el Unicef orientado a fortalecer los servicios resilientes al clima y la energía renovable en la isla.
“Esperamos el lanzamiento de un proyecto conjunto con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lo antes posible. A pesar de que se trata del fondo infantil, el proyecto tiene como objetivo fortalecer los servicios resilientes al clima y la energía renovable. Estamos haciendo todo lo que podemos y seguiremos haciéndolo”, señaló.
El anuncio se produce en el contexto de una crisis humanitaria que ha comenzado a afectar la propia capacidad de distribución de la ayuda internacional. El canciller cubano Bruno Rodríguez denunció el pasado 10 de junio que 170 contenedores de productos esenciales enviados por Naciones Unidas, valorados en unos 6,3 millones de dólares y que ya se encuentran en territorio cubano, “no están llegando a los beneficiarios debido a la escasez de combustible”.
Cuba denuncia que la ONU no puede repartir su ayuda humanitaria por bloqueo energético de EEUU
“El bloqueo energético de EE.UU. contra Cuba tiene un impacto real y grave en la población cubana. Es parte del castigo colectivo que aplica el Gobierno estadounidense contra el pueblo cubano”, afirmó el canciller . La Oficina de Derechos Humanos de la ONU solicitó esa misma semana el levantamiento de las sanciones, que a su juicio han empujado a la población cubana al “sufrimiento” e incluso a la muerte de menores de edad.
El problema no se limita a los contenedores ya en la isla. A inicios de este mes, las agencias de la ONU tenían cerca de 20 mil toneladas de alimentos en Cuba que no podían distribuir o repartían con grandes dificultades por la falta de combustible, y varios miles de toneladas adicionales comprometidas no podían siquiera llegar a la isla por las sanciones estadounidenses.
El respaldo ruso a Cuba en este periodo se ha hecho notorio. En febrero, el canciller Serguéi Lavrov expresó a su homólogo Bruno Rodríguez la “firme disposición” de Moscú de continuar ayudando a Cuba “con todo el apoyo político y material necesario”, y alertó sobre el riesgo de un “grave deterioro de la situación económica y humanitaria” derivado de las presiones de Washington.
En aquella conversación telefónica, Lavrov rechazó explícitamente “cualquier presión económica o militar contra Cuba, incluyendo los obstáculos a los suministros de combustible a la isla”.
Desde entonces, Rusia ha enviado un cargamento de petróleo —el único significativo recibido por Cuba en meses— y ha mantenido una presencia diplomática activa en La Habana.











