Los cubanos Randy Arozarena (Marineros de Seattle) y Adrián Morejón (Padres de San Diego) tienen desde este lunes una decisión pendiente que de seguro repercutirá en el futuro de sus respectivas trayectorias en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés).
Ambos fueron incluidos en un listado de ocho jugadores -uno de los más pequeños de la historia- que recibieron la oferta calificada de un año y $23.15 millones de dólares. El monto, que se calcula con el promedio de los 125 salarios mas altos de la temporada previa, tendrá que ser aceptado o rechazado antes del próximo 17 de noviembre.
Los siguientes jugadores recibieron la oferta calificada de MLB 🥳
Recordemos que esto se trata de un contrato de un año, equivalente al salario promedio de los 125 jugadores mejor pagados, que este año se estima en 23,15 millones de dólares.
– Randy Arozarena, SEA
– Jake Bauers, MIL
– David Bednar, NYY
– Ryan Jeffers, MIN
– Brandon Lowe, PIT
– Adrian Morejon, SD
– Trevor Rogers, BAL
– Seiya Suzuki, CHC— ⚾ La Tribuna Deportiva ⚾ (@eslatribuna) November 2, 2026
Dar ese paso no ha sido la decisión predominante en el pasado más reciente en la historia del béisbol más exigente del planeta. De acuerdo con CBS Sports, de las 165 ofertas calificadas extendidas desde 2012, solo 18 fueron aceptadas, aunque el año pasado hubo un récord de cuatro.
Aun así, la situación frente a los dos cubanos se presenta con matices distintos.
Arozarena apunta al no
La inmensa mayoría de los analistas sobre temas de la MLB dan por hecho que el pìnareño rechazará la oferta de los Marineros y se lance a buscar como agente libre un contrato multianual por encima de los 100 millones de dólares.
Su posible postura parece tener sólidos argumentos. Arozarena llega a esta decisión después de su mejor despliegue ofensivo.
En 2026 fijó una línea ofensiva de .281/.381/.484, OPS de .865, además de 26 jonrones y 26 bases robadas. Fue la sexta campaña consecutiva en la que supera la cifra de 20 en ambos departamentos, un límite que apuntala el valor combinado de poder y velocidad.
Randy Arozarena se aferra a la historia con su sexto 20-20 seguido en la MLB
El hecho de estar representado por el agresivo agente Scott Boras y la situación del mercado también le respaldan.
En este momento al cubano se le considera uno de los mejores bateadores disponibles, lo que desataría una fuerte puja entre varios equipos por sumar sus servicios, lo que supondría garantizar su expectativa salarial por encima de la oferta calificada.
Morejón: la gran interrogante
El caso del lanzador de San Diego ha dividido las opiniones de los expertos: algunos dan por hecho que se inclinará por un rechazo, pero otros valoran el sí como una apuesta acertada.
Los análisis parten de que se trata de un movimiento inusual. Históricamente, los pocos relevistas que reciben este tipo de oferta han sido cerradores establecidos y medios como Sports Illustrated señalan que una oferta calificada por encima de los $23 millones por un preparador es atípica en el mercado.
Que se haya concretado es una señal inequívoca de que los Padres están muy interesados en retenerle, tras una temporada sólida de 86 entradas de actuación, en la que fijó una efectividad de 2.83 carreras limpias por juego y recetó 107 ponches.
Aunque Morejón puede presumir de una efectividad promedio de 2.58 en las últimas tres temporadas, y de la confianza de la franquicia, se enfrenta a un dilema económico.
Cubanos en MLB: Arozarena y Morejón esquivan arbitraje con salarios récord
El serpentinero acordó un salario de $3.9 millones para 2026 para evitar el paso por arbitraje salarial, y de aceptar la nueva propuesta de los Padres para 2027 le llevaría a multiplicar por seis esa cifra en un solo año.
Esa opción le garantiza una suma enorme y elimina el riesgo de lesión a corto plazo. Esto cobra relevancia, dado que no estuvo disponible en los juegos 2 al 4 de la Serie Divisional por una “rigidez” en el hombro, y los equipos que le pretendan revisarán a fondo sus informes médicos.
Si los Padres calcularon mal su valor de mercado, no es descabellado que acepte y vuelva a probar el mercado dentro de un año.
A favor de una respuesta negativa juega su edad: tiene sólo 27 años, una recta que ronda las 100 mph y excelente control, lo que apunta a que se encuentra en la plenitud de su carrera.
Desde esa perspectiva, pudiera pensar en la posibilidad de que algún equipo le ofrezca un pacto por tres o cuatro años, aunque con un salario anual inferior al que ahora le ofrece el equipo para el próximo año.
Existe una tercera vía, que pasa por rechazar la oferta y volver a negociar con la gerencia un nuevo contrato multianual, como hizo Michael King el año pasado.
Qué pasa tras un rechazo
Si ambos jugadores declinan la oferta, sus equipos recibirán como compensación una selección adicional en el Draft, en detrimento del equipo que finalmente les contrate, según su situación en el impuesto de lujo y la distribución de ingresos.
Esa carga puede enfriar un poco el mercado, aunque rara vez frena a jugadores de este nivel. Además, en este momento puede pesar sobre el mercado la incertidumbre el hecho de que el convenio colectivo vence el 1 de diciembre y un cierre patronal es casi seguro.
Para entonces Arozarena y Morejón quisieran tener su futuro inmediato bien “amarrado”.












