Este jueves, en el Rate Field de Chicago se hizo un silencio que los aficionados de los Medias Blancas no querían escuchar y que el bate del cubano Miguel Vargas no pudo impedir.
Los de la Ciudad de los Vientos sufrieron su segunda derrota en línea como locales en la Serie Divisional de las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés) y vieron desaparecer la ventaja de dos éxitos que habían logrado como visitantes ante los Guardianes de Cleveland.
Tras su triunfo en la jornada previa en Chicago, los Guardianes también vencieron 9-5 en el cuarto juego, para extender al límite el pulso rumbo a la lucha por el banderín de la Liga Americana. Y lo hicieron con una contundente remontada.
El choque se definió en el sexto inning cuando los visitantes dieron forma a un racimo de seis anotaciones que convirtió una desventaja de una carrera en una ventaja de cinco.
Game 5 IS necessary.
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— Cleveland Guardians (@CleGuardians) October 9, 2026
Vargas, un bálsamo en la derrota
En medio del derrumbe que supone haber cedido la ventaja de dos victorias sucesivas fuera de casa, Miguel Vargas fue un bálsamo para la franquicia de Illinois.
El habanero abrió el noveno inning con su primer jonrón en postemporadas, que recortó la ventaja visitante y obligó a Cleveland a mover su cuerpo de lanzadores para asegurar el éxito.
Antes, ya había contribuido con una de sus tres bases por bolas en el duelo, que llenó las bases y sacó del juego al zurdo Parker Messick.
El cubano viene siendo protagonista en toda la serie. En el segundo juego, pasó a segunda con un sencillo de Murakami y luego anotó cuando Braden Montgomery conectó un doble en el sexto episodio, la jugada que encaminó el triunfo 4-3 de Chicago.
Miguel Vargas goes yard! https://t.co/B2Bn1TdnMG
— Chicago White Sox (@whitesox) October 9, 2026
Vargas también tiene historia contra los Guardianes. El 23 de junio, su jonrón en el sexto inning rompió el empate y dio a los Medias Blancas una victoria 2-1 sobre Cleveland, que los dejó en solitario en el primer puesto de la División Central.
A mediados de septiembre volvió a castigar a los Guardianes con un jonrón de dos carreras y una base robada en un triunfo 7-3. Para esa fecha ya había llegado a 31 cuadrangulares en la temporada.
El hijo del célebre exjugador de Industriales, Lázaro Vargas, aterrizó en la MLB con los Dodgers de Los Ángeles y llegó a Chicago en julio de 2024, en el intercambio que envió a Michael Kopech a Los Ángeles.
Aquel verano fue el peor de la historia reciente de la franquicia, con 121 derrotas. Dos años después, el tercera base es uno de los pilares de un equipo que ahora clasificó con marca de 84-78.
El peso de la historia
El pulso entre estos equipos carga con siglos de memoria dolorosa en ambos lados.
Los Medias Blancas no han sellado una serie de postemporada en casa desde la Serie Mundial de 1906. Su gran hito moderno es el título de 2005, que puso fin a una sequía de 88 años desde el campeonato de 1917 y llegó después del escándalo de los “Black Sox” de 1919.
Sus últimas series de playoffs fueron derrotas: ante los Rays en 2008 y frente a los Astros en 2021, ambas en cuatro juegos. Antes quedaron eliminados por Oakland en la ronda de comodines de 2020.
Del lado de los Guardianes, que cambiaron su nombre de Indios en 2022, llama la atención que no ganan una Serie Mundial desde 1948. En 2016 dejaron escapar una ventaja de 3-1 ante los Cachorros.
Ahora Cleveland busca ser el verdugo de la película, no la víctima. La última vez que un equipo remontó un 0-2 en una serie de cinco juegos fue en 2017, cuando los Yankees lo lograron precisamente contra esta franquicia.
No obstante, las estadísticas de las remontadas no ayudan a los Guardianes. Solo diez equipos han remontado un 0-2 en una serie de cinco juegos, y solo los Azulejos de 2015 lo lograron tras perder los dos primeros partidos en casa.
El duelo decisivo será este sábado, en Cleveland, y del mismo saldrá el rival en la Serie de Campeonato de los Rays de Tampa Bay, que esperan tranquilos luego de barrer a los Yanquees.













