La muerte del jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní, Mayid Jadamí, y los ataques aéreos contra el complejo petroquímico de Pars Sur, que alberga algunas de las mayores reservas de gas natural del mundo, marcaron este lunes una nueva fase en la escalada militar entre Irán e Israel.
La Guardia Revolucionaria confirmó el fallecimiento de Jadamí en un ataque en Teherán, mientras medios iraníes reportaron bombardeos en Asaluyeh, donde se ubica Pars Sur, una instalación clave para la producción energética del país, según reportes difundidos por EFE.
“El destacado y respetado jefe de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria ha alcanzado el elevado honor del martirio”, indicó el cuerpo militar iraní en un comunicado.
BREAKING: Majid Khademi, the head of the Iranian Revolutionary Guards’ Intelligence Organisation, has been killed, according to state media. pic.twitter.com/NaMHbNx6Hm
— Al Jazeera Breaking News (@AJENews) April 6, 2026
Jadamí, general de división nombrado en 2025, fue identificado por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, como uno de los principales mandos del aparato militar iraní.
El primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó además la muerte de otro alto cargo vinculado a la Fuerza Quds, en el marco de operaciones dirigidas contra estructuras estratégicas del país.
Bombardeos en las mayores reservas de gas natural del mundo
En paralelo, los ataques sobre Pars Sur impactaron instalaciones auxiliares encargadas del suministro de servicios básicos a las plantas petroquímicas, lo que obligó a suspender temporalmente parte de las operaciones.
“Irán ya no es el mismo Irán, Israel ya no es el mismo Israel. Israel es más fuerte que nunca, y el régimen terrorista de Irán es más débil que nunca. ¿Y cuál es la clave, cuál es el secreto? Fe y fortaleza. Ambas las tenemos en abundancia”, aseguró Netanyahu en un videomensaje citado por El País.
El primer ministro israelí afirma que los bombardeos están “desmantelando” las fuentes de ingresos que sostenían al régimen iraní.
Por su parte, Irán señaló que la infraestructura principal no sufrió daños graves y que la situación está bajo control, sin víctimas reportadas.
Sin embargo, Israel sostuvo que las acciones dejaron fuera de servicio componentes esenciales del complejo, que representa una parte sustancial de la producción petroquímica iraní.
En tanto, las autoridades israelíes consideran que estos golpes afectan directamente la capacidad económica del país.
La ofensiva forma parte de una campaña más amplia iniciada a finales de febrero, en la que han sido abatidos varios altos mandos iraníes y se han intensificado los ataques sobre infraestructuras militares y energéticas.
El plazo de Trump
Mientras se intensifican los ataques de Israel sobre el país persa, el presidente Donald Trump ha dejado claro que es “improrrogable” el plazo que dio a Irán para llegar antes de este martes por la noche a un acuerdo o esperar la destrucción de sus plantas eléctricas, puentes y otra infraestructura.
Trump le recuerda a Irán que tiene 48 horas para cerrar un acuerdo, o “desatará el infierno”
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió Trump en su red social, Truth Social, el viernes pasado.
El mandatario había extendido el ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz. La fecha límite es el 6 de abril, a las 20:00 horas de Washington.










