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Con el reloj corriendo hacia las 8 p.m. (hora del Este de Estados Unidos) y los bombardeos ya activos sobre infraestructura iraní, fue Pakistán quien ofreció la salida. El primer ministro Shehbaz Sharif urgió públicamente a Trump a prorrogar el plazo dos semanas “para que la diplomacia siga su curso”, y pidió simultáneamente a Irán que reabriera el estrecho de Ormuz durante ese mismo periodo como gesto de buena voluntad.
La respuesta llegó antes de que venciera el plazo, en un post publicado en Truth Social, Trump aceptó prorrogar los bombardeos y el ataque:
Basado en conversaciones con el primer ministro Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Asim Munir, de Pakistán, y dado que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se enviará esta noche a Irán, y sujeto a que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, acepto suspender el bombardeo y el ataque contra Irán por un período de dos semanas. ¡Este será un ALTO EL FUEGO de doble sentido! La razón para hacerlo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en un acuerdo definitivo sobre una PAZ a largo plazo con Irán, y la PAZ en Oriente Medio. Hemos recibido una propuesta de 10 puntos de Irán, y creemos que es una base viable sobre la cual negociar. Casi todos los distintos puntos de conflicto del pasado han sido acordados entre los Estados Unidos e Irán, pero un período de dos semanas permitirá que el acuerdo sea finalizado y consumado.
En nombre de los Estados Unidos de América, como Presidente, y también representando a los países de Oriente Medio, es un honor tener este problema de larga duración cerca de su resolución.
¡Gracias por su atención a este asunto!
Presidente DONALD J. TRUMP
Según este mensaje, otra vez, las negociaciones estarían muy avanzadas, con “casi todos los puntos de contención” ya acordados. Los objetivos militares, dice, ya han sido “superados”.
Trump no habla ya solo en nombre de Estados Unidos sino también, en una formulación sin precedentes diplomáticos claros, “representando a los países de Oriente Medio”.
La condición central que se le exige a Irán sigue siendo la apertura “completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz.
Según Axios el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó la aceptación de Teherán incluido ofrecer el “paso seguro” por el estrecho de Ormuz durante esas dos semanas “en coordinación con las fuerzas armadas iraníes”.
Lo cierto es que esto ya se ha vivido antes. Un ciclo que se va convirtiendo en patrón en este conflicto. Trump amenaza, anuncia una cuenta regresiva, provoca un pánico global y finalmente ofrece una prórroga.
Pero esta vez la escala de las amenazas previas y la intensidad de los bombardeos ya en curso sobre puentes, ferrocarriles y complejos petroquímicos hacen de estas dos semanas algo más que otra pausa táctica.
Es el plazo en el que el mundo sabrá si la diplomacia puede producir lo que ningún ultimátum ha logrado hasta ahora: una salida real de la guerra.
Por tercera vez
El 21 de marzo, Trump publicó en Truth Social que si Irán no abría el estrecho “COMPLETAMENTE, SIN AMENAZAS” en 48 horas, Estados Unidos atacaría y destruiría sus plantas eléctricas. El plazo venció sin acción, y horas antes Trump pospuso los ataques cinco días, invocando avances en las conversaciones.
El 26 de marzo extendió el plazo diez días más, hasta el 6 de abril a las 8 p.m., y declaró que las negociaciones iban “muy bien”.
Luego llegó la madrugada del Domingo de Pascua, 5 de abril, y con ella el post que sacudió al mundo.
Trump amenazó con atacar infraestructura civil en Irán, incluyendo puentes y plantas eléctricas, si el estrecho de Ormuz no se reabría antes de su plazo.
El mensaje, cargado de improperios, decía: “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abran el maldito estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno! ¡Ya verán! Alabado sea Alá.”
El domingo representó, en realidad, una prórroga implícita: el plazo original del lunes se extendió tácitamente hasta el martes por la noche. Se justificó con el lunes de Pascua.
“Toda una civilización morirá esta noche”
Este martes, ya con pocas horas para el vencimiento del ultimátum, Trump publicó en Truth Social lo fue su amenaza más escalofriante hasta ahora.
El mensaje, publicado poco después de las 8 de la mañana en Washington, decía: “Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso ocurra, pero probablemente ocurrirá”.
El post no se limitó a la amenaza. Trump añadió: “Sin embargo, ahora que tenemos un Cambio de Régimen Completo y Total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizás algo revolucionariamente maravilloso pueda suceder. ¿QUIÉN SABE? Lo descubriremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del Mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte, finalmente terminarán. ¡Dios bendiga al Gran Pueblo de Irán!”.
En conferencia de prensa del lunes Trump ya había advertido que “toda la nación puede ser destruida en una sola noche, y esa noche podría ser mañana”.
Sobre la posibilidad de que esos ataques constituyeran crímenes de guerra, Trump respondió sin rodeos: “No me preocupa. ¿Saben cuál es el crimen de guerra? Permitir que Irán tenga un arma nuclear”.










