ES / EN
- mayo 8, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Cuba

Tinta añeja: Enrique José Varona, también periodista

El ilustre camagüeyano, una de las cumbres intelectuales de Cuba en su época, dejó su huella en el periodismo, una labor que ejerció de forma paralela a sus restantes ocupaciones y que hizo habitual su firma en importantes periódicos y revistas.

por
  • Eric Caraballoso
    Eric Caraballoso
septiembre 1, 2019
en Cuba, Tinta añeja
1
Enrique José Varona. Foto: Archivo.

Enrique José Varona. Foto: Archivo.

Cuando se habla de Enrique José Varona, sin dudas una de las cumbres intelectuales de Cuba en la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX, no suele mencionarse su periodismo.

Su inmensa obra, que comenzó desde la juventud y mantuvo su vigor prácticamente hasta su muerte a los 84 años, abarcó diversos campos, desde la Filosofía, la Psicología y la Literatura, hasta la Educación y la Política, y justo son estos cauces los preferidos por sus estudiosos y biógrafos.

Sin embargo, el ilustre camagüeyano nacido en la entonces Puerto Príncipe en 1849 y fallecido en La Habana en 1933, dejó también su huella como periodista, una labor que ejerció de forma paralela a sus restantes ocupaciones y que hizo habitual su firma en las principales publicaciones de su época.

Varona fue ante todo un pensador, un hombre que ya fuera desde las aulas, los libros o la prensa dejó constancia de un ideario profundo y crítico –en el sentido más amplio de la palabra–, de elevada eticidad y civismo, construido más desde la reflexión y la experiencia que desde un mero impulso contextual.

Su pensamiento y su quehacer le ganaron la admiración de muchos dentro y fuera de Cuba, incluso de José Martí, quien lo comparó con una “flor de mármol”. A la muerte del Apóstol, Varona –cuya evolución ideológica lo había llevado desde el autonomismo hasta el independentismo convencido– se encomendó a la ardua tarea de dirigir el periódico Patria, órgano del Partido Revolucionario Cubano, que Martí fundara como voz de la causa libertaria.

Antes, ya había dirigido por una década la Revista Cubana, publicación mensual de ciencias, filosofía, literatura y bellas artes, y había colaborado con publicaciones como El Fanal, El triunfo, La Habana Elegante y El Fígaro. Luego, también llevaría su trabajo periodístico a las páginas de El Mundo, Cuba Contemporánea y Carteles, entre otras.

Varona visto por el caricaturista Ricardo de la Torriente, en El Fígaro. Imagen tomada de librinsula.bnjm.cu
Varona visto por el caricaturista Ricardo de la Torriente, en El Fígaro. Imagen tomada de librinsula.bnjm.cu

Con artículos suyos conformaría dos volúmenes: Desde mi belvedere, de 1907, y Violetas y Ortigas, un decenio más tarde. Después han visto la luz otras compilaciones, como la realizada por Salvador Bueno en 1999, en homenaje al aniversario 150 de su natalicio.

En el prólogo de esta última, Bueno reconoce como características del periodismo de Varona su “alta calidad estilística”, así como “buena dosis de humor, de ironía, de agudeza intelectual”. Además, pondera el abordaje de temas muy variados “en los que ofrece sus reflexiones sobre obras, autores y sucesos cotidianos”, en una línea consecuente con su restante trabajo intelectual que, no obstante, descubre su entrenamiento en un oficio con formas y códigos propios.

Sobre la labor periodística diría el propio Varona que “su propósito es fotografiar la sociedad, y su deber la exactitud del parecido”. Siguiendo su precepto, llamó la atención sobre hechos y situaciones en apariencia puntuales en los que, sin embargo, supo encontrar la fibra que garantizaría la perdurabilidad de su mirada.

Un claro ejemplo de lo anterior es “A barrer”, un texto publicado en la prensa en 1899, durante la ocupación estadounidense de Cuba. En él, partiendo de un hecho tan común como la limpieza de las calles, apunta a remover conciencias, apela a la responsabilidad individual en busca del bien colectivo, y, de paso, sacude al periodismo de la estrechez de miras de lo inmediato.

***

A barrer

En materia de barrido es indudable que estamos mejor que antes. Se barren mucho las calles de La Habana, y las barren bastante bien. Da gusto ver esas cuadrillas de gente atareada, que se toma tanto empeño en la limpieza pública. A mí, al menos, me da gusto, y un puntico de pena. Porque, sin quererlo, me acuerdo de que ha sido necesario que vengan de fuera a hacernos barrer. Pues claro está que si nosotros, motu proprio, nos hubiéramos empeñado más en remover nuestro polvo y quitar nuestro lodo, no hubiera tenido el vecino que venir a enseñarnos esos rudimentos de una virtud, que no es teologal ni cardinal, pero que también fortalece el cuerpo y refresca el espíritu.

Como las asociaciones de ideas suelen parecer tan caprichosas, quizás alguien se sorprenderá al saber que tanto movimiento de escobas me hace pensar casi siempre en los chinos. No por asociación de contraste, sino porque los discípulos del cauto Confucio y del sagaz Mencio tienen un proverbio que dice: “Si cada cual barriera delante de su puerta, las calles estarían limpias”. Y esto, que puede ser una explicación, tan buena como otra, de la proverbial suciedad de las calles, de sus ciudades-hormigueros, me sirve a mí para largas meditaciones acerca de todo lo que pudiera hacer el esfuerzo individual para remover impurezas, mientras nos acostumbramos al esfuerzo colectivo, y lo que es más, para facilitarlo.

¡Si nos decidiéramos a barrer, cada uno delante de su puerta! Por supuesto, que ya no pienso en las calles tortuosas por donde andamos o nos llevan. Ya esas, bien o suficientemente bien, las barren en cuadrillas, por cuenta de la bolsa común. Pero, ¡es que nos queda tanto por limpiar! Y sería lástima que hubieran de ser otros los que nos forzaran la mano para obra tan útil y decorosa.

Año nuevo, dijimos el primer día de este pasado enero, vida nueva. No soy de los muy creyentes en el milagro de que los pueblos cambien así de piel completa, como los ofidios. Por eso me conformaría con que fuéramos soltando escama a escama, hasta encontrarnos, dentro de suficiente número de años, bien lustrosos, flamantes y gayados; con vestido nuevo, en una palabra, y, a ser posible, aunque tardase algo más, con alma nueva. Pero confieso que, por más que busco, no hallo ninguna escama. Quizás se las lleven los barrenderos, apenas caen.

Podrá ser defecto de mi vista; mas miro y remiro, por dentro y por fuera, y todo me parece lo mismo. Somos tan descontentadizos y estamos tan descontentos como antes; pero cada cual lo está de los demás, no de sí mismo. ¿No nos convendría, por acaso, un ligero examen de conciencia? No basta que a uno le quiten las ligaduras, es preciso sentirse uno mismo suelto. Si no, es difícil hasta el intentar moverse, y echarse a andar. Pues bien, se me antoja que el hábito de las trabas nos ha dejado de tal modo la impresión de ellas, que no damos un paso por creernos atados; y después nos sorprendemos, disgustamos y hasta indignamos de que nadie lo dé. Pensemos que los demás sienten lo que nosotros, y no seremos tan exigentes. Acabemos de convencernos de que podemos hacer muchas cosas que antes no podíamos, y resolvámonos a dar el ejemplo. Es más práctico que esperar a que otros lo den.

Todo lo que uno puede hacer por sí mismo o asociándose con otros, ¿por qué esperar que se lo den hecho? Nuestro más viejo resabio, y por tanto el más arraigado, es el de contar con una providencia visible, casi doméstica, siempre a la mano, que debe preparar el cauce para nuestra vida, sacarnos de todos los apuros, y hasta distribuirnos nuestra porción congrua de felicidad. Y como no vemos abrir el surco, ni nadie nos saca en hombros, si hemos caído en algún garlito, ni nos traen la dicha a domicilio; echamos pestes contra alguien que debe ser el culpable, y sobre todo contra un sistema político y un gobierno que no dicta leyes para que todo nos salga bien y estemos satisfechos. Me figuro que si nos propusiéramos arar nosotros mismos nuestro campo, y salir de aprietos con nuestro ingenio o esfuerzo, y cortarnos a nuestra medida el bienestar que nos sea dable adquirir, nos quejaríamos menos y adelantaríamos y ganaríamos más.

En la raíz de este descontento crónico encuentro ese hábito, que ya es en nosotros segunda naturaleza, de esperarlo todo de fuera. Es que nos lo deben, pensamos; porque somos dignos de todo. ¿Debió caer solo para los israelitas vagabundos el maná y para las Dánaes emparedadas la lluvia de oro? Si las cosas no nos resultan bien, la culpa es de quien debe enderezarlas, para que disfrutemos de ellas. Nosotros las queremos derechas.

No sé cómo lo pasaría el que se atreviera a llegarse quedito a nuestro oído y nos advirtiese: –Pero quizás no seamos merecedores de todo ese bien; quizás no baste querer lo mejor para obtenerlo; quizás nos sobren vanidad para corregirnos e ignorancia de lo necesario para enderezar lo torcido; quizás sea efecto de nuestra pereza u obra de nuestra mala educación lo que nos parece producto de la negligencia de ese otro, con quien contamos a título de suficiencia nuestra y sin su consentimiento.

Como no lo sé, no digo lo que le pasaría. Mas sin extremar tanto la materia, ni poner el gesto tan avinagrado, vuelvo a mi tesis, mucho más inocente y menos mortificante, de que debía cada cual hacer por escobar los rezagos del caduco régimen anterior, que hayan quedado a su puerta.

Entonces, presentando marcial y gallardamente nuestra escoba, podríamos decir al de al lado: –Vecino, yo por mi parte barro, ¿quiere usted barrer?

Etiquetas: PeriodismoperiodistasPortada
Noticia anterior

Niños peludos en España

Siguiente noticia

Alejandro Sanz: “Cuba en el alma y Miami en el corazón”

Eric Caraballoso

Eric Caraballoso

Artículos Relacionados

Hotel Meliá Cohiba, en La Habana. Foto: EFE / Archivo.
Economía

Grupo Meliá ha cerrado el 50 % de su capacidad operativa en Cuba

por EFE
mayo 8, 2026
0

...

Puesto de venta de productos agrícolas en La Habana, cerca de unos cajeros automáticos ya en desuso. Foto: Otmaro Rodríguez.
Economía

La inflación del mercado formal vuelve a subir en Cuba y confirma el agravamiento de la crisis

por Redacción OnCuba
mayo 8, 2026
0

...

taxis La Habana Rusia
Cuba

Construyen en La Habana una terminal de taxis ruso-cubana con autos Moskvich

por Redacción OnCuba
mayo 8, 2026
0

...

La Plaza de La Catedral de La Habana, prácticamente vacía en medio del significativo declive del turismo en Cuba en 2026. Foto: Ernesto Mastrascusa / EFE.
Economía

El bloqueo petrolero de EEUU deja en estado de coma al sector turístico cubano

por EFE
mayo 8, 2026
0

...

la economía no ha dejado de crecer en Cuba. Foto: AMD.
Cuba

Economista alerta: la caída del PIB en Cuba será mayor que la del Período Especial

por Redacción OnCuba
mayo 8, 2026
0

...

Ver Más
Siguiente noticia
Foto: CNN.

Alejandro Sanz: "Cuba en el alma y Miami en el corazón"

Monseñor Juan De La Caridad García Rodríguez. Foto: es.zenit.org.

El arzobispo de San Cristóbal de La Habana, nuevo cardenal

Comentarios 1

  1. JuanMa-el-profe says:
    Hace 7 años

    Excelente artículo. Varona es un paradigma de la pedagógia en Cuba, junto a Varela, Mendive, Martí y Luz y Caballero. He inspirado mi obra pedagogica en ellos

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • la economía no ha dejado de crecer en Cuba. Foto: AMD.

    Economista alerta: la caída del PIB en Cuba será mayor que la del Período Especial

    91 compartido
    Comparte 36 Tweet 23
  • Tribunal cubano falla contra empresa italiana y liquida contrato de Asociación Económica

    1154 compartido
    Comparte 461 Tweet 288
  • Bad Bunny con sazón, batería y reggaeton en Casa de las Américas

    82 compartido
    Comparte 33 Tweet 21
  • Marco Rubio avisa que EEUU impondrá más sanciones a Cuba

    38 compartido
    Comparte 15 Tweet 10
  • La minera canadiense Sherritt abandona Cuba por el endurecimiento de las sanciones de EEUU

    108 compartido
    Comparte 43 Tweet 27

Más comentado

  • Sede del Tribunal Provincial Popular de La Habana. Foto: Facebook/ribunal Provincial Popular de La Habana.

    Tribunal cubano falla contra empresa italiana y liquida contrato de Asociación Económica

    1154 compartido
    Comparte 461 Tweet 288
  • Incrementar y diversificar los ingresos externos del país… Pero, ¿cómo?

    110 compartido
    Comparte 44 Tweet 28
  • La impronta de la familia Pijuán en Camagüey 

    166 compartido
    Comparte 66 Tweet 42
  • Qué quieren los que no quieren “reformas” en Cuba

    292 compartido
    Comparte 117 Tweet 73
  • Cuba mira de nuevo al abismo al acabarse el crudo del petrolero ruso que eludió el bloqueo

    52 compartido
    Comparte 21 Tweet 13

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Consentimiento Cookies

Para brindar las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a información del dispositivo. Dar su consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas en este sitio. No dar o retirar el consentimiento puede afectar negativamente a determinadas características y funciones.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario con el fin legítimo de posibilitar el uso de un servicio específico solicitado explícitamente por el suscriptor o usuario, o con el exclusivo fin de realizar la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadística
El almacenamiento o acceso técnico que se utilice exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad o para rastrear al usuario en un sitio web o en varios sitios web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}