Las facultades de la Universodad de La Habana (UH) “se mantendrán abiertas para recibir estudiantes y atender sus necesidades, considerando las particularidades de cada carrera y programa de estudios”, informó este martes la institucón después de la sentada de ayer.
El lunes una treintena de estudiantes protagonizó una sentada en la escalinata de la Universidad, como protesta por la grave crisis y sus efectos sobre la educación y la falta de efectividad institucional ante sus quejas.
Según la información de la UH, fue “un importante intercambio” en el cual participaron el ministro de Educación Superior, Walter Baluja, Miriam Nicado, Rectora de la UH y otros directivos.
“Como resultado, se acordó crear espacios de intercambio semanales entre los estudiantes y las direcciones universitarias para dar seguimiento al proceso docente-educativo”.
La agencia Efe detallaba que la negociación se prolongó casi por dos horas entre el personal académico y los jóvenes. Fue una protesta pacífica y discreta, pero llamativa por inusual.
Según el comunicado oficial, “los estudiantes expusieron sus inquietudes sobre la continuidad del curso escolar en las universidades, ante las dificultades provocadas por las férreas medidas impuestas por el bloqueo de los Estados Unidos a nuestro país, principalmente de desabastecimiento de combustible”.
“Los estudiantes plantearon también la necesidad de mejorar la comunicación entre las partes en la organización de las actividades”.
“Se informó, además, que existe estrecha coordinación entre las universidades y las autoridades municipales del país, con el fin de identificar las situaciones particulares de cada estudiante en su territorio, así como las alternativas para realizar actividades académicas en las localidades y el apoyo que los estudiantes pueden brindar al desarrollo territorial”.
La sentada comenzó a las 10 de la mañana, cuando un solo joven, con una sombrilla y una mochila, se sentó en el primer escalón, siguiendo una convocatoria estudiantil por redes sociales que tanto la universidad como la oficialista Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) trataron de desincentivar, apuntaba la agencia EFE.
Sentada en la Universidad de La Habana protesta por la falta de corriente y comunicación
Poco a poco se le fueron sumando estudiantes y, de forma paralela, pero incluso en un mayor número, se acercó personal de la universidad —del claustro y la administración— y miembros de la inteligencia del Ministerio del Interior, Seguridad del Estado.
La situación de asfixia económica que vive hoy la isla de Cuba produjo también sonados cacerolazos en distintos puntos de La Habana este fin de semana, haciéndose más evidentes por su magnitud entre viernes y sábado.










