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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de la isla han sostenido recientemente conversaciones con representantes del Gobierno de Estados Unidos con el objetivo de “buscar soluciones” a las diferencias bilaterales entre ambos países.
Según explicó el mandatario, los intercambios se han realizado bajo la dirección del “líder histórico de la Revolución cubana”, Raúl Castro, y del propio Díaz-Canel, y han sido “facilitados” por “factores internacionales”, sin mencionar cuáles.
Además, señaló que dichos encuentros forman parte de un proceso orientado a “identificar los principales problemas” entre las dos naciones que “necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen” y su impacto en las relaciones entre La Habana y Washington.
Añadió que las conversaciones buscan “concretar acciones en beneficio de los pueblos de ambos países”, así como “identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones y de la región” de América Latina y el Caribe.
Díaz-Canel subrayó que el liderazgo cubano no acostumbra “responder a campañas especulativas” sobre este tipo de contactos, al considerar que se trata de un tema “muy sensible” que se maneja con “seriedad y responsabilidad”.
“Es un proceso que afecta los vínculos bilaterales entre las dos naciones y demanda enormes y arduos esfuerzos para buscar soluciones y crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación”, afirmó.
“Voluntad de llevar adelante este proceso”
La confirmación de las conversaciones entre ambos gobiernos la hizo Díaz-Canel durante una reunión con integrantes de la dirección del Partido Comunista y el Gobierno cubano, según lo reportado por la televisión de la isla.
Hasta este momento las autoridades cubanas habían negado que existiera un diálogo con la Administración Trump, aunque habían reconocido “contactos” e “intercambios de mensajes”.
Recién este jueves el diario Los Angeles Times publicó una entrevista a la jefa de la misión diplomática de Cuba en Washington, Lianys Torres Rivera, en la cual afirmó que La Habana estaba “lista” para dialogar con Estados Unidos sobre los temas clave de la relación bilateral, incluso “sobre aquellos en los que tenemos diferencias”.
Por su parte, el propio Trump así como fuentes de su Gobierno citadas por diversos medios estadounidenses han venido asegurando en las últimas semanas que ya estaban en marcha negociaciones con La Habana, en medio del cerco petrolero y las crecientes presiones de EE.UU sobre la isla.
Algunos de esos reportes han señalado como uno de los presuntos mediadores por Cuba a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro conocido como “El Cangrejo”, quien se encontraba en la sala donde Díaz-Canel confirmó las conversaciones, según se aprecia en el video del reporte, a pesar de no tener oficialmente cargos en el PCC ni en el Gobierno de la isla.
Ahora el mandatario aseguró que en los intercambios sostenidos “la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y la autodeterminación de ambos gobiernos”.
“Esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al derecho internacional”, refirió, sin brindar más detalles sobre la naturaleza de las conversaciones.
¿“Cubastroika”?: USA Today revela que el gobierno de Trump prepara un acuerdo económico con Cuba
Agudización de la crisis y excarcelación de presos
Las declaraciones de Díaz-Canel fueron transmitidas antes de otra intervención suya, prevista para la mañana de este viernes. Las mismas tienen lugar en momentos en que la isla sufre una agudización de su profunda crisis económica y energética bajo la fuerte presión de Washington.
Trump, mientras tanto, ha llegado a plantear la posibilidad de una “toma de control amistosa” de la isla, mientras filtraciones a la prensa y declaraciones de figuras como el secretario de Estado Marco Rubio apuntan a una apertura económica en la isla como base para un posible acuerdo. Ello ha provocado reacciones de opositores y exiliados que insisten en un cambio político en el país.
En ese contexto, se han agravado aún más las carencias y los apagones en Cuba ante la falta de combustible. Esta crisis golpea con fuerza la ya precaria economía cubana y atiza el descontento ciudadano, que en los últimos días ha vuelto a manifestarse a través de cacerolazos, protestas y pintadas contra el Gobierno, así como en una inusual sentada estudiantil.
A la par, La Habana anunció este jueves la excarcelación de 51 presos como un gesto de “buena voluntad” con el Vaticano, que “coincide con la proximidad de las celebraciones religiosas de la Semana Santa”.
Un comunicado oficial aseguró que se trata de una decisión “soberana” y no relaciona este hecho con un posible acuerdo o negociación con EE.UU.











