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El Gobierno de Cuba inició este domingo una campaña nacional de firmas en apoyo al compromiso del país con “la irrenunciable vocación de paz, esencia de la nación cubana”, en medio del aumento de tensiones con EEUU.
La iniciativa, denominada “Mi firma por la patria”, la abrió el presidente Miguel Díaz-Canel durante un acto por el 65 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos, informó EFE.
Las autoridades señalaron que los libros de firmas estarán disponibles desde esta jornada en comunidades, centros laborales, instituciones estudiantiles y entidades estatales de todo el país, refirió la Agencia Cubana de Noticias.
El objetivo es respaldar la Declaración del Gobierno cubano emitida el pasado viernes, en la que denunció “el asedio permanente” de Estados Unidos y una “escalada de amenazas” que incluiría “pretensiones de agresión militar”.
Este domingo amanecimos en #Girón, suelo sagrado que regó la sangre generosa de nuestros abuelos y padres. Hace 65 años, ellos le propinaron la primera gran derrota al imperialismo en América.
Hoy, allí, depositamos flores blancas, reverenciando su heroísmo, y firmamos la… pic.twitter.com/BnTR21CUjK
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 19, 2026
“Convocamos desde hoy y durante los próximos días a plasmar sus firmas en apoyo a este llamado que constituirá una muestra contundente de respaldo en contra del genocidio que significa el bloqueo y el profundo deseo de nuestro pueblo de construir un futuro próspero y vivir en paz”, afirmó Roberto Morales Ojeda, secretario de organización del Partido Comunista de Cuba.
Díaz-Canel advierte que una agresión militar de EEUU a Cuba es una posibilidad
Presiones de EEUU contra Cuba
Las autoridades cubanas han denunciado que el país vive bajo una presión creciente de Washington, intensificada en los últimos meses.
Díaz-Canel ha señalado que Cuba “no aspira a la guerra”, aunque sostiene que la isla tiene la responsabilidad de prepararse para defenderse ante cualquier amenaza.
El pasado 13 de marzo, La Habana confirmó la apertura de un diálogo con Estados Unidos, aunque aclaró que las conversaciones se encontraban en una fase inicial y lejos de cualquier acuerdo.
El anuncio se produjo tras semanas de presión estadounidense, marcadas por el bloqueo petrolero y exigencias de reformas económicas y políticas.
Esta semana, además, medios estadounidenses informaron que el Pentágono habría intensificado planes para una eventual intervención militar en Cuba, aunque cualquier decisión dependería directamente del presidente Donald Trump.











