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Barrio Esperanza es la nueva serie de ficción que Televisión Española estrenará próximamente, en su parrilla televisa, en la franja horaria del prime time. Ambientada en un colegio público, esta comedia promete humor, reflexión y un homenaje a “esos docentes que han marcado nuestras vidas”, con un elenco de lujo, en el que brilla la inconfundible e imponente actriz cubana, Laura de la Uz.
Esperanza —interpretada por Mariona Terés— es una mujer que intenta rehacer su vida, tras haber cometido errores que la llevaron a la cárcel. Allí se empeña en cumplir su sueño de estudiar magisterio y termina aprobando los exámenes de oposición para ser maestra en un colegio público. Casualmente, esa escuela en la que aterriza la profesora Esperanza es la misma donde estudió en su infancia. En ese regreso al barrio, al colegio, hay una especie de segunda oportunidad que la maestra no piensa desaprovechar.
Pero Esperanza no está sola. Tendrá que lidiar con un claustro variopinto, así como con otros personajes que encarnan a alumnos y trabajadores administrativos del colegio. Allí se encontrará con el director del centro (Alejo Sauras), obsesionado con la imagen, el control y su posible ascenso; Don Antonio (Mariano Peña), un profesor a punto de jubilarse; Claudia (Ana Jara), la maestra de Infantil, quien encarna cierto “idealismo pedagógico”; Manu (Guillermo Campra), el profesor de Gimnasia, desenfadado y con una perspectiva más cercana a los alumnos. Y, por supuesto, Fátima (Laura de la Uz), definida en la presentación de la serie como “una profesora cubana, directa y sin filtros, cuya experiencia en contextos mucho más precarios aporta una mirada sarcástica y más humana”.

Una cubana migrante en Barrio Esperanza
“Mi personaje es una cubana migrante”, cuenta Laura de la Uz en un diálogo exclusivo con OnCuba, sobre esta serie que supone el primer proyecto de la actriz cubana con Televisión Española, algo que valora como “una maravilla, porque da mucha visibilidad a nuestro trabajo”.
Fátima, su personaje, es una mujer cubana que lleva bastantes años viviendo en España y que para trabajar en la educación pública debió pasar por el exigente proceso de los “exámenes de oposición”, requisito indispensable para cualquier persona que pretenda trabajar para la administración pública en el país ibérico. “Desde el momento en que uno migra hay una fuerza, un riesgo, una valentía extra en la que uno se pone casi al límite y es una experiencia fuerte, dura”, comenta la actriz, quien define a Fátima como una mujer muy directa, sarcástica, que no tiene filtros a la hora de hablar y es capaz de relativizar los problemas que surgen en la cotidianidad del colegio.
“Ella ve la escuela como un refugio. Fátima es un personaje bastante solitario en su vida personal y la escuela es su refugio, aunque ella no lo admitiría. Los cubanos, como todo migrante, pareciera que venimos regresando de muchas cosas y ella carga con una experiencia que la hace sentir que ha vivido situaciones peores a las que encuentra en el primer mundo”, explica.

En un principio, no se esperaba que Fátima fuera maestra cubana. “Eso se decidió sobre la marcha”, comenta De la Uz, quien llegó a la serie cuando el casting estaba casi completo. Los directores de casting y la productora —Globomedia (The Mediapro Studio), asociada para esta serie con Televisión Española (RTVE)— pensaron en ella directamente porque conocían el trabajo de la actriz por su participación en un proyecto anterior, en la serie UPA Next (2022), una secuela de la exitosa Un paso adelante, donde la cubana interpreta a la madre de uno de los protagonistas.
En aquella producción trabajó bajo la dirección de Sandra Gallego, quien ahora codirige Barrio Esperanza junto a Iñaki Peñafiel. “Ellos me pusieron al día rápido. Hice una primera lectura un jueves y al lunes siguiente ya estaba rodando. Fue un reto grande y muy estimulante, porque en ese momento en que rodamos Barrio Esperanza, ya llevaba un tiempo viviendo en España, buscando proyectos. Cuando apareció, tuve claro que debía aprovechar esta oportunidad”.

Si bien Laura de la Uz se estrena con Barrio Esperanza en Televisión Española, otros proyectos anteriores le habían permitido a la notable actriz cubana ofrecer un perfil más internacional, como la película Yuli, dirigida por Iciar Bollaín, sobre la vida del bailarín cubano Carlos Acosta, que recibió 5 nominaciones a los premios Goya (2019). Laura también interpretó a la madre de Miguel Ángel Silvestre, quien hace de Pablo Ibar en el drama biográfico de Netflix En el corredor de la muerte (2019).
Cuando la llamaron para integrar el elenco de Barrio Esperanza, confiesa la actriz, le encantó saber que el personaje sería una profesora, “porque también a las actrices se nos une el tema de género, la edad y en mi caso, ser migrante, a la hora de enfrentar ciertos estereotipos de la industria. Son tres temas que pueden ser limitantes a la hora de acceder a ciertos papeles, pero trato de no verlo así, sino como posibilidades para encontrarme con nuevos caminos, nuevas oportunidades para llegar a nuevos caracteres, a nuevas maneras de sentir”.
Laura conecta con Fátima desde la experiencia personal como mujer migrante, aunque aclara que “yo sigo estando en Cuba”. Poco a poco ha buscado proyectos que le permiten abrirse camino en la industria televisiva y cinematográfica española. Al asumir el trabajo en esta producción para la televisión pública, la actriz sintió que “todo era nuevo y a la vez ya todo uno lo conoce. De alguna manera hay estructuras, hay maneras de hacer las cosas en las que nos diferenciamos un poco, pero después, en el fondo, es un poco lo mismo. Uno también tiene que confiar en la experiencia que trae y fue muy bonito descubrirlo mientras estaba rodando”.

Para este tótem de la actuación en Cuba, que ha trabajado bajo la dirección de nombres capitales del cine cubano como Fernando Pérez, Juan Carlos Tabío, Marilyn Solaya, Gerardo Chijona, o Daniel Díaz Torres y ha protagonizado cintas memorables como Hello Hemingway (1990), Vestido de Novia (2014) o La película de Ana (2012) —por solo mencionar algunas dentro de extenso prontuario que abarca más de 35 años de trabajo— comenzar nuevos proyectos en otro país no ha estado exento de retos. “Una entra con ciertos temores, pero muy confiada también. Fue muy bonito darme cuenta que estaba actuando desde la experiencia que he acumulado en más de 35 años de trabajo. Darme cuenta de eso me ayudó a confiar en mí, a sentir que estaba trabajando sobre la base de un aprendizaje, no solo en cuanto a la profesión, sino en cuanto a la ética, la disciplina. Eso me dio el ánimo para hacerlo”, reflexiona.
Y los proyectos siguen materializándose para Laura de La Uz, quien ya espera el estreno, a principios de junio, de su segunda experiencia con el cine español. Se trata de la ópera prima de Liteo Pedregal, titulada Un hombre de verdad.
Pero de momento todas las expectativas de esta gran intérprete están puestas en el estreno, que parece inminente, de Bario Esperanza, con ese nerviosismo que acompaña las primeras veces, aunque se trate de uno de los rostros más queridos de todo un público —el cubano—, se encuentre donde se encuentre.

Una comedia social con tono vitalista… también para los cubanos
Laura de la Uz define Barrio Esperanza como “una comedia social, de humor ácido y tono vitalista”. Es una serie que aborda el valor de las segundas oportunidades, pero también la importancia de la enseñanza pública y de esos profesores —cada cual tiene los suyos— que lo han marcado a uno en un determinado momento de la vida: con un comentario, con la manera de educar, de inculcar valores, con algún gesto.
“Esta serie es un homenaje a esos héroes sin capa: los maestros. A través de la trama se destacan elementos como la convivencia, el valor de las segundas oportunidades y la infancia como etapa clave de la vida en la formación de las personas y su futuro. Pienso que el colegio, en este caso, es como un personaje más”, explica la actriz cubana, quien considera que “la educación pública es fundamental, para garantizar que todos tengan acceso por igual, siempre que sea una educación de calidad, que no se descuide, donde se ofrezca lo mejor a los estudiantes”.

Para quien interpreta a Fátima en Barrio Esperanza, que se eligiera la comedia como el género para abordar estos temas resulta útil “para poner sobre la mesa cuestiones que a veces son complicadas, incómodas de hablar desde el drama. La comedia le pone un poquito de tranquilidad a la conversación. A mí me encanta hacer comedia, me siento muy cómoda en este género”.
Y ya se sabe que al día siguiente de estrenado el primer capítulo de esta serie, en la parrilla televisiva de RTVE, así como en su plataforma pública de contenidos audiovisuales RTVE Play, los capítulos irán llegando a los bancos de películas que abundan por toda Cuba, al archiconocido Paquete Semanal y a distintos canales alternativos de difusión, mediante los cuales los cubanos dentro de la isla no pierden pies ni pisada a la actualidad cinematográfica y televisiva internacional.

A ese público que también aguarda, con su USB o disco duro, el estreno de Barrio Esperanza, Laura de la Uz le dedica sus últimas palabras en esta conversación, vía WhatsApp.
“Ese es el público más leal que tenemos los actores cubanos —comenta—, estemos donde estemos. En cada publicación que subo a las redes sociales, en cada trabajo, siempre pienso en los cubanos; todo se lo dedico a ellos, quienes a través de las redes me dicen que me extrañan, me preguntan cuándo habrá otro proyecto. Además, sabiendo la situación por la que está pasando nuestra gente en Cuba, solo espero que puedan ver la serie y que les sirva como un pedacito de alegría que yo les pueda llevar a sus casas, en este momento tan oscuro de nuestra historia. Ojalá que sirva para sacarles una sonrisa. Sigo trabajando para ese público”.











