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Más de mil trabajadores de la refinería Camilo Cienfuegos laboran sin pausa en una carrera a contrarreloj para procesar las 100 mil toneladas de petróleo ruso recién llegadas a Cuba.
La planta cienfueguera, una de las principales del país, transforma el cargamento en gasolina, diésel, fuel oil y gas licuado en un plazo estimado de entre 12 y 15 días, según directivos de Cuba-Petróleo (Cupet).

Cuba: trabajo continuo para refinar
De acuerdo con un reportaje del periódico Granma, el gas licuado será dirigido principalmente a infraestructuras críticas, mientras que el diésel tendrá como destino prioritario la generación distribuida, esencial para sostener el sistema eléctrico.
La gasolina, en sus variedades de 95, 90 y 83 octanos, se distribuirá bajo los niveles de distribución existentes. Decir que “vamos a comercializar toda esa gasolina en moneda nacional es algo que todavía no podemos hacer en este momento, porque después de este barco la continuidad se está revisando, no la tenemos”, dijo Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de Cupet.
En la refinería trabajan unos 1080 empleados en turnos permanentes de 24 horas, distribuidos entre las áreas de producción, logística, muelle, almacenamiento y despacho.
Responsables técnicos explicaron que el proceso incluye varias etapas simultáneas y el funcionamiento coordinado de cuatro plantas industriales, además del traslado posterior por carretera, ferrocarril y vía marítima hacia todas las provincias.
Alivio leve
Hasta la fecha, parte del diésel ya fue enviado a grupos electrógenos de provincias como Sancti Spíritus.
La urgencia responde al deterioro del panorama energético nacional. Cuba necesita cerca de 100 mil barriles diarios para cubrir su demanda, pero solo produce alrededor de 40 mil.
La carencia ha provocado apagones diarios, caída de la producción y afectaciones en salud, transporte y otros servicios básicos.
En ese contexto, Rusia prepara un segundo envío de combustible, mientras el país intenta estabilizar parcialmente el suministro en medio de una de las peores crisis energéticas de los últimos años.
El petróleo llegó a finales de marzo a bordo del buque Anatoli Kolodkin, primer cargamento que arriba a la isla tras varios meses de fuerte desabastecimiento debido al bloqueo petrolero impuesto por EEUU a Cuba, lo que ha incrementado los apagones y paralizado sectores clave de la economía.
El envío se presentó como un respaldo de Rusia a Cuba en uno de los momentos más complejos para el sistema energético nacional.
Según Cupet, los derivados obtenidos permitirán cubrir aproximadamente un tercio de la demanda nacional durante un mes, aunque las autoridades admiten que no constituye una solución definitiva.












