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Un avión del Gobierno de EEUU aterrizó esta semana en La Habana como parte de una operación del FBI para recuperar a un menor de 10 años presuntamente trasladado a Cuba por una pareja de mujeres (una de ellas su padre biológico) en medio de una disputa de custodia en el condado de Utah.
Según documentos judiciales citados por The New York Times, las dos mujeres enfrentan cargos federales de secuestro parental supuestamente haber sacado al menor del país sin autorización y trasladarlo a la isla después de un periplo que incluyó Canadá y México.
La operación despertó sospechas luego de que rastreadores de vuelos detectaran una ruta inusual de una aeronave del Departamento de Justicia desde Virginia hasta el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Utah 10-Year-old Reunited with Biological Mother After Transgender Parent and Partner Allegedly Kidnapped Child to Cuba. https://t.co/xs9STAnJMf@USAO_UT pic.twitter.com/gIOScSMYCq
— FBI Salt Lake City (@FBISaltLakeCity) April 22, 2026
De acuerdo con la investigación federal, el menor debía ser devuelto a su otra madre el pasado 3 de abril conforme al acuerdo de custodia vigente, lo que no ocurrió.
El FBI describió un elaborado plan de secuestro que abarcaba varios países e involucraba 10 000 dólares en efectivo.
Según la declaración, los agentes creen que las dos mujeres engañaron a la madre biológica del niño con un falso viaje de campamento a Canadá antes de dirigirse a México y saltar a Cuba.
¿Cómo ocurrió el secuestro y terminó en Cuba?
Rose Inessa-Ethington, también conocida como Eri Ethington, de 42 años, y Blue Inessa-Ethington, también conocida como Carly Ann Crosby, de 32 años, ambas del condado de Cache, Utah, comparecieron ante el tribunal para la lectura de cargos en Richmond, Virginia, según documentos oficiales.
De acuerdo con el reporte de prensa, los investigadores determinaron que las dos mujeres cruzaron la frontera canadiense desde el estado de Washington el 29 de marzo y volaron con el niño desde la Columbia Británica hasta la Ciudad de México.
Posteriormente, viajaron a Mérida, México, y volaron a La Habana el 1 de abril utilizando sus pasaportes estadounidenses.
Tras conocerse el hecho, un tribunal estatal ordenó el retorno inmediato del niño y concedió custodia exclusiva provisional a la demandante, señaló el reporte de The New York Times.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el FBI localizó al menor con apoyo de las autoridades cubanas, que habrían colaborado en la identificación del grupo en la isla.
Al niño finalmente lo trasladaron de regreso a Utah y lo entregaron a su madre biológica, según confirmó su representación legal.
Según documentos publicados por la web de la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito de Utah “el niño nació varón, pero se identificó como niña”, algo que sus familiares creían que se debía en gran medida a la manipulación de una de las madres.
“Existía la preocupación de que el niño hubiera sido transportado a Cuba para una cirugía de reasignación de género antes de la pubertad”.
Regreso del niño desde Cuba a EEUU
Las dos acusadas fueron detenidas y deportadas desde Cuba el lunes con la ayuda del FBI. Al llegar a Estados Unidos, las dos acusadas enfrentan el proceso judicial.
“Agradecemos a las fuerzas del orden por haber trabajado con rapidez para devolver al niño a su madre biológica”, declaró Melissa Holyoak, primera fiscal adjunta de Estados Unidos en Utah, en un comunicado de prensa emitido por el Departamento de Justicia el martes.
Especialistas citados por The New York Times señalaron que resulta poco común el uso de una aeronave oficial de gran tamaño para una operación de recuperación en un caso de custodia internacional, lo que ha generado atención adicional sobre el caso.
“Esto es insólito, sumamente inusual”, declaró Jay Groob, presidente de American Investigative Services, una firma que asesora a clientes en casos de custodia y recuperación de menores. “Nunca había oído hablar de algo así”.
El caso se presentó como parte del Proyecto Infancia Segura, iniciativa nacional para “combatir la creciente epidemia de explotación y abuso sexual infantil, lanzada en mayo de 2006 por el Departamento de Justicia”.
El episodio ocurre en lo que se llevan a cabo contactos gubernamentales entre Washington y La Habana y en medio de un contexto de tensiones políticas entre ambos países.











Los sucesivos gobiernos de Estados Unidos con su actitud obcecada y agresiva contra Cuba nunca han permitido demostrar cuan fructífera hubiera podido ser una relación normal entre nuestros dos países. Cuba es quien más dañada ha resultado pero Estados Unidos ha dejado de tener quizás su aliado más incondicional. Pero su orgullo desmedido nunca les permitirá reconocer algo así. Ojalá un día lo entiendan así y más temprano que tarde se logre caminar del lado positivo de la relación.