El Gobierno cubano condenó “en los términos más enérgicos” la extensión por un año más del embargo de EE.UU., al tiempo que criticó el “trato discriminatorio habitual y creciente” a los migrantes de la isla por parte de las autoridades estadounidenses.
Lo hizo a través del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, quien se refirió a ambos temas a través de la red social X.
En una de sus publicaciones, el canciller de Cuba condenó la renovación por el presidente Donald Trump de la llamada Ley de Comercio con el Enemigo, de la que dijo “no es un acto administrativo menor, sino la confirmación de que Washington persiste en su propósito de asfixiar a una nación entera”.
En su mensaje, Rodríguez Parrilla calificó la decisión de “política genocida que se mantiene contra nuestro pueblo por más de seis décadas”, mientras que dijo que Washington sigue su “política de asfixia”, con una extensión del bloqueo que “llega en el momento más cruel de la ofensiva estadounidense contra Cuba en años recientes”.
La reacción de La Habana llega tras la firma días atrás por Trump de un memorando para extender el embargo hasta septiembre de 2027. El texto, publicado el lunes en el Registro Federal, establece que la decisión se debe al “interés nacional de Estados Unidos”.
Trump prorroga el embargo a Cuba hasta 2027 en medio del cerco petrolero y comercial
“Víctimas del trato discriminatorio”
El propio canciller criticó este martes el trato “discriminatorio habitual y creciente” contra los migrantes de la isla en EE.UU. y acusó a “políticos anticubanos” de abandonarlos a su suerte, en medio del endurecimiento de la política migratoria de la Administración de Donald Trump.
Rodríguez Parrilla aseveró que los migrantes de la isla sufren “la traición” de quienes “históricamente han manipulado a la emigración con fines políticos” y los acusó de abandonarlos a “su suerte”, tras haberles prometido antes “éxito y protección, ante las feroces políticas de represión antiinmigrante”.
Estas declaraciones tienen lugar a pocos días del arresto por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés), de dos músicos cubanos: Degnis Bofill, ganador de un Latin Grammy, y el pianista Andy García Palacios, dos casos que han provocado numerosas reacciones de la comunidad artística y migrante.
Bofill fue detenido el 19 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Miami cuando regresaba de Nueva York, informó su esposa, Mara Delgado, quien abrió una campaña en internet para recaudar fondos para su liberación y representación legal, reseña la agencia EFE.
El percusionista cubano, que ganó el Latin Grammy de 2022 en la categoría “Mejor álbum folclórico”, llegó a Estados Unidos en 2023 de manera legal y tenía una solicitud de asilo pendiente en el momento de su arresto. Actualmente se encuentra en el centro de detención para migrantes de Krome, ubicado al oeste de Miami, según medios locales.
Por su parte, García Palacios permanece en el centro de procesamiento del ICE en Adelanto (California), tras su detención por los agentes de Inmigración el pasado día 15 en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.
Crecen las críticas a ICE tras detención de los músicos cubanos Andy García Palacios y Degnis Bofill
Migrantes cubanos y la Administración Trump
A inicios de agosto, migrantes de Honduras, Cuba y Ecuador acusaron al Gobierno de Estados Unidos de deportarlos a África “a la fuerza” y por sorpresa.
Los migrantes, deportados a la República Centroafricana, y sus familiares en EE.UU. han pedido ayuda a congresistas de Florida para retornar al país norteamericano.
La Administración Trump ha elevado el número de arrestos migratorios desde 2025. Solo en julio pasado, más de 51 mil migrantes fueron arrestados por el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés), la cifra más alta durante el segundo mandato del republicano.
Cuba recibió el pasado viernes un grupo de 127 migrantes deportados por EE.UU., “en cumplimiento de los acuerdos migratorios bilaterales”, según informó el Ministerio del Interior (Minint) de la isla.
La Habana y Washington mantienen un convenio bilateral para que todos los migrantes que lleguen por mar al territorio estadounidense sean deportados de vuelta al país caribeño.
El Ejecutivo de La Habana ha reiterado en varias ocasiones “su compromiso con una migración regular, segura y ordenada”, al tiempo que reiteraron “el peligro y las condiciones de riesgo para la vida que representan las salidas ilegales del país”.
EFE / OnCuba












