Formaban parte de un grupo de 20 deportados con diferentes nacionalidades que fueron enviados a Monrovia como parte de un acuerdo con el gobierno de la nación africana para acoger a alrededor de 1200 personas bajo esa condición.
Tres ciudadanos cubanos que fueron deportados en días recientes desde Estados Unidos se convirtieron en protagonistas de un nuevo episodio de la política de deportaciones a terceros países impulsada por la Administración de Donald Trump.
Según ha trascendido, luego de su negativa a bajar de un avión en Liberia, fueron trasladados hacia Guinea Ecuatorial, y obligados a permanecer allí de manera forzosa, en medio de la incertidumbre sobre su futuro.
Migrants flown to Equatorial Guinea after resisting Liberia deportation under Trump deal, sources say https://t.co/URLSlBGjfY https://t.co/URLSlBGjfY
— Reuters (@Reuters) August 21, 2026
El caso se originó cuando un avión con 20 deportados partió desde Luisiana, Estados Unidos, hizo escala en Dakar, Senegal, y aterrizó este jueves en Monrovia, capital de Liberia, de acuerdo con un reporte de la agencia Reuters.
El grupo conformaba el primer vuelo de este tipo enviado por Washington a ese país africano, como parte de un acuerdo que contempla la recepción de hasta 1200 deportados en los próximos 12 meses, según declaraciones del ministro de Información liberiano, Jerolinmek Piah.
Las autoridades liberianas esperaban recibir a la totalidad del grupo, pero solo 15 descendieron de la aeronave. No ha quedado claro si entre ellos habría más cubanos.
Los cinco restantes, los tres cubanos más un brasileño y una camerunesa, se negaron a abandonar el avión.
Giro hacia Malabo
De acuerdo con el relato de los propios afectados, a los pasajeros que se resistieron a bajar se les informó inicialmente que serían regresados a Estados Unidos, algo que no se concretó.
El avión se dirigió en cambio hacia Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, donde fueron obligados a desembarcar contra su voluntad.
Uno de los cubanos, identificado como Carlos Rodríguez, relató en un video difundido por varios medios las condiciones en las que se encuentran retenidos.
Habla uno de los cubanos deportado por EEUU a Liberia, África 👇 pic.twitter.com/fGromNcEyK
— MAJA (@Libertaria17082) August 22, 2026
Actualmente, los cinco permanecen en la instalación junto a más de 30 personas que la Administración Trump había enviado previamente a Guinea Ecuatorial en el marco de acuerdos similares.
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La ruta africana
El episodio se enmarca en la política de “deportaciones a terceros países” que la Casa Blanca ha ampliado en el último año, mediante la cual traslada a migrantes —muchos de ellos con órdenes judiciales que impiden su retorno directo por riesgo de tortura o persecución— a naciones con las que no tienen vínculo alguno.
Además de Liberia, Washington ha alcanzado acuerdos similares con la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Camerún, Ghana, Sierra Leona, Esuatini y Sudán del Sur.
Una veintena de migrantes deportados desde Estados Unidos llegó a Liberia, como parte de un acuerdo con el país de África occidental. Las autoridades no han revelado las nacionalidades del primer grupo de expulsados. Un funcionario había dicho previamente que el pacto incluirá a…
— EL PAÍS América (@elpais_america) August 20, 2026
El Gobierno de Liberia ha negado que el acuerdo con Estados Unidos constituya un intercambio directo por beneficios económicos o diplomáticos, aunque Reuters reveló que Washington destinó 5 millones de dólares para apoyar la gestión migratoria del país africano dentro del programa.
Las autoridades del país afirmaron además que los deportados serían recibidos “como invitados”, con posibilidad de marcharse cuando quisieran o de solicitar asilo en Liberia.
Sin embargo, organizaciones humanitarias han cuestionado la naturaleza de estos acuerdos. Amnistía Internacional y otros grupos defensores de derechos humanos han denunciado que muchos de los deportados terminan siendo repatriados a sus países de origen.
Hasta el momento, eso no ha sucedido con otro cubano involucrado en un caso similar. En junio de 2024, Roberto Mosquera del Peral fue enviado por Estados Unidos —donde vivió durante más de cuatro décadas— a Esuatini, señalado por las autoridades estadounidenses como miembro de la pandilla Latin Kings.
A pesar de haber cumplido condena en Miami, Mosquera del Peral permanece detenido en ese país africano sin posibilidad de contratar a un abogado, un antecedente que ilustra los riesgos que enfrentan los migrantes cubanos bajo este esquema.
El incidente de esta semana representa, según analistas citados por Reuters, un primer tropiezo visible en el plan de Washington de ampliar su red de “terceros países” en África para recibir a quienes no pueden ser devueltos legalmente a sus naciones de origen.
A su vez, pone en evidencia las condiciones de incertidumbre jurídica y vulnerabilidad en las que quedan los deportados, una vez fuera del territorio estadounidense.










