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El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que Cuba no está dispuesta a hacer concesiones a EE.UU. y reiteró que las reformas económicas recientemente aprobadas en la isla responden a un proceso interno y no a exigencias de Washington.
Además, señaló que si llegase “su hora” debido a la confrontación con EE.UU. la asumiría “luchando”, en referencia a la respuesta de La Habana ante una posible intervención militar norteamericana.
En una entrevista con el diario brasileño Folha de S.Paulo, el mandatario defendió las 176 medidas anunciadas recientemente y rechazó que estas supongan un abandono del modelo socialista o una respuesta a presiones del Gobierno estadounidense.
“Las 176 medidas económicas anunciadas son resultado de un debate de perfeccionamiento que ocurre desde hace más de 10 años”, explicó Díaz-Canel, quien consideró que la actual crisis económica ha acelerado cambios que ya se estaban estudiando.
Entre las transformaciones mencionó una mayor participación del sector privado, nuevas posibilidades para la inversión extranjera y la apertura a inversiones de cubanos residentes en el exterior.
¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?
Cuba ante las presiones de EEUU
Según el presidente, los principales medios de producción continuarán bajo control estatal, mientras los nuevos actores económicos deberán contribuir al incremento de la producción y la generación de recursos.
Díaz-Canel insistió en que las reformas forman parte de un proceso nacional de perfeccionamiento económico y no de una negociación con Washington.
“Los Estados Unidos no tienen moral para pedirnos ninguna concesión, ni nosotros estamos dispuestos a hacerlas”, sostuvo.
También defendió la permanencia de la justicia social como uno de los principios del proyecto revolucionario, algo que es cada vez más cuestionado por los propios cubanos, y destacó los programas sociales financiados por el presupuesto estatal.
Miguel Díaz-Canel comanda Cuba no momento mais crucial de sua história, em que até mesmo a capacidade de sobrevivência da ilha como nação autônoma é considerada sob ameaça. Sob bloqueio implacável do governo Trump, que desde maio impede a entrada de combustível e insumos no país,… pic.twitter.com/y7ulE40y6l
— Folha de S.Paulo (@folha) August 23, 2026
“De esta Administración podemos esperar cualquier cosa”
Durante la entrevista, el presidente cubano respondió preguntas sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense en la isla, en medio de las amenazas y medidas de presión de Washington.
“De esta Administración de Estados Unidos podemos esperar cualquier cosa”, respondió.
Díaz-Canel afirmó que Cuba es un país de paz, pero señaló que la retórica de amenazas de Washington obliga a los cubanos a mantener su preparación defensiva.
Preguntado sobre qué ocurriría con él personalmente ante una eventual acción militar contra Cuba, respondió: “Si llega mi hora, llegó. Pero no será con debilidad y cobardía. Será luchando”.
El mandatario reiteró que La Habana no busca un enfrentamiento con Washington y que mantiene su disposición al diálogo, aunque sin condiciones previas ni subordinación a intereses externos.
Díaz-Canel vinculó además la defensa de la independencia y la soberanía con la continuidad del proyecto socialista cubano y recordó las enseñanzas del fallecido líder Fidel Castro sobre la posibilidad de “convertir los reveses en victorias”.
“Sabemos que será difícil. Sí, lo es. Pero miren: aquí estamos, de pie, luchando, sin rendirnos”, concluyó.
La entrevista con Folha de S.Paulo reitera las posturas manejadas por el propio Díaz-Canel y otros dirigentes cubanos ante medios internacionales, en medio de la creciente tensión bilateral con EE.UU. Ello, a raíz del incremento de la presión de Washington para forzar cambios en Cuba, con medidas que buscan asfixiar financieramente a La Habana y han agudizado la crisis en la isla.













