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Uruguay mantendrá a los 20 médicos oftalmólogos de Cuba que trabajan en el Hospital de Ojos José Martí, después de alcanzar un entendimiento con EE.UU. y la isla sobre el mecanismo mediante el cual los galenos serán remunerados, explicó el canciller uruguayo Mario Lubetkin.
En declaraciones a El Observador, el ministro aseguró que Montevideo dio por cerrado el diferendo con Washington —que presionaba sobre el acuerdo entre Montevideo y La Habana— tras conversaciones tanto con las autoridades estadounidenses como con las cubanas.
El nuevo esquema modifica la vía de pago a los profesionales cubanos, pero garantiza la continuidad de su trabajo en el país.
“Hablamos tanto con las autoridades de EEUU como con las de Cuba e hicimos lo que queríamos: que los 20 médicos cubanos sigan operando ojos en este país”.
Según explicó Lubetkin, el cambio consiste en abandonar el mecanismo anterior, basado en un acuerdo de cooperación mediante el cual Uruguay realizaba el pago a las autoridades cubanas.
A partir de ahora, el Banco de Previsión Social (BPS) se encargará directamente de la protección social y del pago del estipendio correspondiente a cada médico.
👓 El ministro de Relaciones Exteriores, @MinLubetkinUy, dijo en Radio Sarandí que se actualizó el acuerdo con el personal oftalmológico cubano que trabaja en el Hospital de Ojos y señaló que las y los profesionales van a seguir en nuestro país en condiciones laborales definidas como “lógicas”.
— INFO CAPITAL (@InfoCapitalTV) October 6, 2026
“Cambio sustancial”
“El cambio sustancial es que en vez de pagar” a Cuba mediante “acuerdo de cooperación”, el BPS dirigirá la “protección social y el pago del estipendio” a cada profesional, detalló el canciller.
La modificación responde a las objeciones planteadas por Washington sobre los convenios de cooperación sanitaria con Cuba, que, según la posición estadounidense, pueden representar una vía de financiamiento al Gobierno de la isla.
“Declaramos desde el minuto uno que la experiencia de los médicos oftalmólogos cubanos fue excelente en la operación de miles de personas que lograron ver. Sin generar ningún tipo de tensiones, lo mantuvimos”, dijo el jefe de la diplomacia uruguaya.
En ese sentido, aseveró que “los médicos cubanos se quedarán en este país, con mecanismos absolutamente lógicos y legales de nuestra acción con sus cuentas de protección social en el BPS”.
Lubetkin explicó que el acuerdo anterior se había mantenido durante sucesivos gobiernos y que la actualización del mecanismo de pago no responde a una disputa política interna.
“Los acuerdos que se hicieron hace muchos años, los actualizamos como habría que haberlos actualizado. El BPS daba una partida directamente a las autoridades, un acuerdo de cooperación entre país y país”, señaló el canciller.
Lubetkin reiteró que “el cambio sustancial ahora es que, en vez de pagar a este país, lo que hacemos es protección social y pago del estipendio al profesional”.
Presiones desde Washington
El entendimiento se produce semanas después de que el semanario Búsqueda difundiera un informe elaborado por el Departamento de Estado de EE.UU. sobre el supuesto “trabajo forzado” de médicos cubanos, algo que han negado las autoridades de la isla y otros gobiernos beneficiados de la cooperación médica con Cuba.
Según ese documento, Uruguay figuraba entre los 15 países que pagarían directamente al Gobierno cubano por la presencia de trabajadores sanitarios de la isla.
Fuentes del Ejecutivo uruguayo citadas por el medio señalaron entonces que Washington les había comunicado la inclusión de Uruguay en el informe mediante un non paper, una comunicación diplomática no oficial utilizada para transmitir posiciones entre gobiernos.
El episodio generó controversia en el país sudamericano y fue interpretado como una señal de presión de Washington sobre el Gobierno del presidente Yamandú Orsi.
En medio de la polémica, el periodista Gabriel Pereyra informó que EE.UU. habría advertido a Montevideo que debía terminar con la contratación de los médicos cubanos del Hospital de Ojos, bajo la amenaza de incluir al país en una “lista negra” y suspender la ayuda militar.
Lubetkin negó entonces que Uruguay hubiera recibido una comunicación oficial estadounidense con ese contenido, aunque confirmó que la situación de los profesionales cubanos formaba parte de la agenda bilateral.
“Esta experiencia de estos profesionales oculistas ha sido una experiencia extraordinaria en el país. Les han dado vista a mucha, mucha gente, fuera de cualquier connotación política y de pensamiento”, señaló entonces el canciller.
“Las experiencias que son positivas las queremos y las vamos a preservar, naturalmente, en un marco de acuerdo y de diálogo con todos los actores y con nuestros países contraparte, para que todos estemos cómodos”, agregó.
Ahora, el Gobierno uruguayo ha optado por modificar el mecanismo administrativo y financiero de la colaboración sin poner fin a la presencia de los especialistas cubanos.
Más de dos décadas de colaboración médica
La cooperación oftalmológica entre Cuba y Uruguay se remonta a hace 21 años, cuando durante el Gobierno de Tabaré Vázquez comenzó la participación de especialistas cubanos en el marco de la denominada Operación Milagro.
En 2007 fue inaugurado el Hospital de Ojos José Martí, institución que ha concentrado su atención principalmente en personas de bajos recursos.
La permanencia de los médicos cubanos en ese centro se ha convertido en uno de los asuntos presentes en el diálogo entre Montevideo y Washington, mientras el Gobierno uruguayo defiende la continuidad de una colaboración cuyos resultados sanitarios considera positivos.
Uruguay advierte sobre “la asfixia” de EEUU contra Cuba
En ese contexto, Lubetkin también cuestionó las políticas de presión económica aplicadas por Estados Unidos contra Cuba.
“Estos mecanismos de embargo no ayudan ni a Cuba ni a ningún otro. Si no hay diálogo político, no hay vuelta. No es con la asfixia”.
El caso uruguayo se produce además en un escenario regional marcado por las presiones de Washington para que distintos gobiernos suspendan o modifiquen sus acuerdos con Cuba para la prestación de servicios médicos.
En el último año, un grupo de países de la región, entre ellos Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago, cambiaron sus acuerdos con Cuba tras las presiones estadounidenses, aunque varios de ellos optaron por mantener la presencia de profesionales de la isla bajo nuevas modalidades de contratación.












