|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) cargó este lunes contra un acto organizado por la misión de EE.UU. en la ONU, que reunió a opositores cubanos a una semana de la votación anual sobre el embargo estadounidense contra la isla.
La reacción de La Habana fue tanto virtual —a través de publicaciones en las redes sociales a las que se sumó el presidente Miguel Díaz-Canel— como física, en las propias instalaciones de Naciones Unidas, donde diplomáticos cubanos encararon con gritos a los participantes en el acto estadounidense.
El encuentro, convocado por el representante de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, bajo el título “Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta” contó con la participación de los expresos políticos José Daniel Ferrer y Luis Manuel Otero Alcántara, y el también conocido opositor Orlando Gutiérrez Boronat, al que las autoridades cubanas acusan de terrorismo.
A su llegada, los representantes del Minrex los recibieron con gritos como “no queremos terroristas en las Naciones Unidas”, “fuera de la ONU” y “responsables de la asfixia contra su propio pueblo”, en un incidente que medios y opositores a La Habana han calificado de “boicot” y “acto de repudio”.
Mientras, la Cancillería destacó lo sucedido como una “fuerte expresión de apoyo a Cuba” y reseñó que, mientras la misión estadounidense realizaba su evento, representantes de la comunidad internacional se reunieron junto a los diplomáticos cubanos en un espacio público de la ONU para expresar solidaridad con la isla, aunque sin brindar detalles de quiénes participaron.
El hecho se produjo a pocos días de que la Asamblea General de Naciones Unidas vote una nueva resolución impulsada por Cuba para reclamar el fin del embargo de EE.UU., una iniciativa que el organismo internacional ha apoyado reiteradamente, si bien sus resoluciones no son jurídicamente vinculantes.
Reacciones y denuncias en las redes
Las reacciones del Gobierno cubano también se extendieron al plano digital.
El presidente Díaz-Canel acusó a Washington de ejercer “frenéticas presiones” sobre otros países para modificar su respaldo tradicional a la resolución contra el bloqueo a Cuba.
“También ha tenido que montar un espectáculo en la ONU, violando sus normas y procedimientos e incluso la agenda de la Asamblea General, donde el quórum más distinguido resultó una claque de genuflexos mercenarios y terroristas”, escribió el mandatario en la red social X.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó el evento estadounidense como un “espectáculo mendaz” y cuestionó tanto su organización como la selección de los participantes.
“Sin apego a tema alguno de la agenda o tópico de interés para los Estados Miembros y sin respeto a las normas de conferencias de la Organización, el Sr. Waltz desfiló, en una sala clandestina y ante cuatro gatos, a una selección de personas que llevan años viviendo del presupuesto federal del gobierno estadounidense con conductas anticubanas”, afirmó el canciller.
En espectáculo mendaz, fiel a su imagen y semejanza, el embajador de EEUU ante la ONU arremetió contra Cuba en los predios de la ONU. Sin apego a tema alguno de la agenda o tópico de interés para los Estados Miembros y sin respeto a las normas de conferencias de la Organización, el Sr. Waltz desfiló, en una sala clandestina y ante cuatro gatos, a una selección de personas que llevan años viviendo del presupuesto federal de gobierno estadounidense con conductas anticubanas.
Nada de lo allí ocurrido tiene respaldo en resoluciones de la ONU, cuenta con apoyo internacional o concuerda con los propósitos y principios recogidos en la Carta de la Organización.
Nada es capaz de tapar o justificar el crimen genocida de EEUU contra Cuba, el bloqueo energértico, la agresión económica o el castigo colectivo.#CubaNoEsUnaAmenaza, el bloqueo sí
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 19, 2026
Rodríguez también criticó con fuerza la presencia en el acto de Gutiérrez Boronat, a quien calificó de “un conocido terrorista y estafador”. Según recordó el ministro, el mismo figura en una lista de personas y entidades vinculadas al terrorismo, elaborada por el Gobierno de la isla.
El canciller añadió que el opositor, miembro de organizaciones como la Asamblea de la Resistencia Cubana, “está acusado en Miami por apropiarse de fondos millonarios del presupuesto federal estadounidense, destinados a la política subversiva contra Cuba, que paga el contribuyente de ese país”.
“Boronat disfruta la impunidad que le brinda la delegación estadounidense ante la ONU, Organización con una larga trayectoria de resoluciones aprobadas precisamente contra conductas como la de este individuo”, agregó.
“Maniobra política”
Antes del incidente, el embajador cubano en Naciones Unidas, Ernesto Soberón, había denunciado el acto promovido por la delegación estadounidense como “una maniobra política” destinada a debilitar el respaldo internacional a la resolución contra el embargo.
El evento de este lunes se celebró en un contexto de tensión diplomática entre ambos países, con la votación anual de Naciones Unidas como telón de fondo.
La Asamblea General se pronuncia sobre esta política desde 1992, cuando comenzó a aprobar resoluciones que reclaman el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Cuba.
El embargo estadounidense a la isla entró formalmente en vigor el 3 de febrero de 1962, cuando el entonces presidente John F. Kennedy firmó la orden ejecutiva que lo estableció.
Desde entonces, constituye uno de los principales puntos de conflicto entre Washington y La Habana, y ha sido condenado históricamente por la mayor parte de la comunidad internacional.











