Meliá Hotels International obtuvo un resultado neto consolidado en 67,1 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, un 55,5 % menos que en el mismo periodo de 2025.
Las estimaciones corresponden a los resultados publicados este martes por la empresa española, reseñados por la agencia Efe, y en los que se atribuye esta caída al cese de operaciones en Cuba.
🏨 Meliá gana 67,1 millones hasta septiembre, un 55,5 % menos, por su salida de Cuba. Los ingresos crecen un 7,3 %, pero el margen se estrecha y la hotelera admite que su EBITDA de 2026 podría quedar algo por debajo de lo previsto. #Meliá #Bolsa
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— Benzinga España (@BenzingaSpain) November 3, 2026
El impacto en “actividades interrumpidas” en la isla ha sido cuantificado en 79,8 millones de euros, una cifra superior al beneficio atribuido del periodo. En los nueve primeros meses de 2025, el beneficio atribuido fue de 150,9 millones de euros.
Según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sin este impacto no recurrente -derivado de la salida de la isla a través de su filial Ilha Bela-, el beneficio neto consolidado habría alcanzado los 83,5 millones de euros hasta junio, según especifica Forbes.
“El potencial de nuestro modelo y la mejora sostenida de nuestros beneficios recurrentes constituyen la mejor base para compensar este efecto extraordinario en el futuro”, señaló Gabriel Escurre, presidente y consejero delegado del grupo hotelero.
La salida del mercado cubano comenzó a implementarse a principios de junio de 2025, cuando hizo pública la retirada inmediata de gestión y uso de marca en 15 establecimientos.
En la decisión pesaron sobremanera las nuevas sanciones del Tesoro de Estados Unidos al Ministerio de Turismo cubano y a otras nueve entidades, lo que limitó el margen legal de la empresa española para seguir operando en la isla.
A finales de julio, la empresa notificó su cese total, efectivo tres días después. Meliá llegó a gestionar más de 30 hoteles con cerca de 14 mil habitaciones y era el principal operador turístico extranjero en Cuba, con presencia en ese mercado desde mayo de 1990.
Negocio a la baja
En medio del recrudecimiento de las sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump, los hoteles de Meliá en la isla operaron de media solo el 60 % de los días durante el primer trimestre de 2025.
En ese periodo, la ocupación fue del 34,1 %, 6,5 puntos menos que un año antes. La compañía admitía entonces que la evolución de la región dependería en buena medida de una posible recuperación del suministro energético en Cuba, algo que nunca llegó a ocurrir.
El golpe más revelador llegó con los resultados contabilizados hasta el pasado mes de junio, con beneficios de 4,1 millones, un 95,36 % menos con respecto al año anterior, por una provisión de 79,4 millones.
Meliá recorta un 95 % de sus beneficios en el primer semestre para cubrir su salida de Cuba
La compañía clasificó a Cuba como “actividad interrumpida” y consideró incierta la recuperación de todos sus saldos y activos en el país.
El más reciente resumen confirma que ese efecto se mantiene en las cuentas del ejercicio, aunque las cifras operativas en el resto de los mercados continúen mejorando.
Entre esos indicadores se encuentran los ingresos sin plusvalías, que ascendieron a 1707 millones de euros (+7,3 %). La compañía lo atribuye a “un desempeño globalmente positivo”, pese al cierre temporal por reposicionamiento de un hotel tan importante como el Gran Meliá Don Pepe. En el primer semestre habían sido de 1047,4 millones, un 7,1 % más.
El informe también sostiene un crecimiento en el Ebidta (resultado bruto de explotación) sin plusvalías hasta llegar a 443 millones (+3,2 %). En el semestre había crecido un 2,5 %, hasta 244,8 millones.
Mercado en crisis
Cuba recibió de enero a septiembre del año en curso 477 707 visitantes internacionales, apenas un 34,9 % de los llegados en el mismo período de 2025, de acuerdo con los datos compilados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
Las cifras más bajas de llegadas por meses corresponden a junio (28 100) y septiembre, con apenas 27 354 turistas, según el documento.
El turismo, esencial renglón económico en el PIB y una de las tres mayores fuentes de divisas del país, junto con las remesas y las misiones médicas, se encontraba ya en crisis en 2025, cuando se registraron las peores cifras desde 2002, sin contar los años de la pandemia.
Además de Meliá, otras cadenas hoteleras internacionales como Iberostar y Barceló también dejaron de operar en la isla entre mayo y julio de 2026, un éxodo que comprometió la gestión de más de 30 mil habitaciones.
Hasta ahora no ha trascendido el impacto financiero para las demás compañías, por lo que las cuentas de Meliá son el indicador más claro del coste del endurecimiento de las sanciones estadounidenses para el sector.













