|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El estado de Florida se tiñó de rojo este martes al ratificar su carácter de bastión republicano en las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos, pero lo hizo con resultados mucho más ajustados de lo esperado, en una señal que podría encender alertas dentro del Partido Republicano y en el entorno del presidente Donald Trump de cara a la segunda mitad de su mandato.
La gobernación, el escaño senatorial en disputa y varios distritos clave permanecieron en manos conservadoras, aunque con márgenes estrechos y múltiples contiendas definidas voto a voto.
Aunque los republicanos conservaron el control político del estado, los resultados mostraron avances demócratas en zonas urbanas y en varios condados de mayoría hispana, reflejando un mapa electoral más competitivo que el observado en los últimos años.
Una victoria senatorial más estrecha de lo previsto
Uno de los resultados más observados de la jornada fue la elección al Senado federal. La republicana Ashley Moody derrotó a la demócrata Angie Nixon con el 50,8 % de los votos frente al 48,1 %, una diferencia considerablemente menor a la que habían proyectado la mayoría de las encuestas.
“Estoy profundamente agradecida por la confianza que los floridanos han depositado en mí”, declaró Moody ante sus seguidores tras conocerse los resultados.
La exfiscal general había llegado al Senado en 2025 por designación del gobernador Ron DeSantis, después de que Marco Rubio abandonara su escaño para asumir la Secretaría de Estado en la administración Trump.
La ajustada victoria confirmó la persistencia de la ventaja republicana en Florida, pero también dejó en evidencia una recuperación parcial de los demócratas.
Nixon, legisladora estatal vinculada a los Socialistas Democráticos de América (DSA), consiguió mantener competitiva una carrera que muchos observadores consideraban prácticamente decidida.
Midterms: La socialista Angie Nixon consigue candidatura demócrata para el Senado por Florida
Economía e inmigración dominaron la campaña
Según datos de AP VoteCast, la economía fue señalada por el 36 % de los electores floridanos como el principal problema nacional, seguida por el estado de la democracia (33 %) y la inmigración (14 %).
Esos asuntos dominaron una campaña marcada por una intensa inversión publicitaria y una fuerte polarización política.
La carrera por la gobernación reflejó igualmente el agitado clima de competencia. El republicano Byron Donalds, respaldado por Trump, logró imponerse al demócrata David Jolly para suceder a DeSantis, quien no podía aspirar a un tercer mandato consecutivo tras ocho años al frente del estado.
Donalds defendió durante toda la campaña la continuidad de las políticas conservadoras aplicadas por la actual administración estatal, mientras Jolly intentó capitalizar el descontento existente entre sectores independientes y moderados.
Los congresistas cubanoamericanos sobreviven a carreras competitivas
Las elecciones para la Cámara de Representantes ofrecieron algunas de las señales más claras sobre la evolución del voto hispano y, en particular, del electorado cubanoamericano.
El trío de congresistas republicanos de origen cubano integrado por Mario Díaz-Balart, Carlos Giménez y María Elvira Salazar consiguió la reelección, aunque en escenarios más competitivos que en anteriores ciclos electorales.
Los tres legisladores son reconocidos por respaldar una política de máxima presión hacia La Habana y figuran entre las voces más influyentes en Washington a favor del endurecimiento de las sanciones contra el gobierno cubano.
Luego de una controvertida campaña, María Elvira Salazar (50,2 %) protagonizó una de las contiendas más observadas de la jornada al imponerse por un estrecho margen al demócrata Eliott Rodríguez (49,8%) en el Distrito 27, que incluye buena parte de Miami.
Más holgado en los números, Carlos Giménez también retuvo su escaño tras enfrentar una campaña activa de los demócratas en el Distrito 28, mientras Mario Díaz-Balart mantuvo el control del Distrito 26 con 49,9% de los votos, frente a Nicole Lucklin con 49,1 %, lo que hizo notar una reducción de los márgenes observados en años anteriores.
Para los estrategas republicanos, las victorias confirmaron la fortaleza política del exilio cubano y venezolano. Sin embargo, los resultados sugieren que los demócratas continúan encontrando oportunidades para competir en territorios considerados hasta hace poco sólidamente conservadores.
La inmigración genera tensiones dentro del propio electorado republicano
La inmigración fue uno de los temas que marcó particularmente la disputa en el sur de Florida.
En el caso de Salazar, la congresista llegó incluso a cuestionar públicamente algunos aspectos de la política migratoria impulsada por la Casa Blanca.
María Elvira Salazar encara a Trump: su política migratoria “ha ido demasiado lejos”
“Los mismos hispanos que ayudaron a elegir al presidente se sienten hoy traicionados”, afirmó en un video difundido durante la campaña, en referencia a las deportaciones masivas promovidas por la administración Trump, cuyos presupuestos fueron respaldados en su día por Salazar.
Las críticas reflejaron una realidad cada vez más visible en comunidades como Miami-Dade y Doral, donde parte del electorado hispano respalda posiciones conservadoras en temas económicos y de política exterior, pero expresa reservas frente al endurecimiento de las medidas migratorias.
La demócrata Kathy Castor retiene su distrito
Kathy Castor retuvo su escaño en la Cámara de Representantes por el distrito 14 de Florida, con alrededor del 51,2 %, frente al 45,9 % del republicano Mike Beltrán. Este resultado tiene un mérito particular, pues el distrito 14, que abarca Tampa y parte del condado de Hillsborough, fue uno de los cuatro que el Legislativo de Florida, controlado por los republicanos, rediseñó este año.

El propósito era arrebatarles escaños a los demócratas y, para ello, en el rediseño añadieron votantes conservadores del sur y el este del condado y solo permaneció alrededor de un tercio de su electorado anterior.
Castor, congresista desde 2007, se impuso apoyándose en su historial legislativo y llegará así a su undécimo mandato. Su rival, el exrepresentante estatal Beltrán, se presentaba a sí mismo como “Maga Mike”.
En 2013, Castor fue la primera congresista de Florida en pronunciarse contra el bloqueo a Cuba, y defendió modernizar la relación con Cuba y levantar las restricciones de viaje a la isla. Presentó en 2015 la Cuba Trade Act, una ley para derogar la prohibición de que las empresas estadounidenses comercien con Cuba.
Los demócratas tienen motivos para el optimismo
Pese a las derrotas en las principales carreras estatales, los demócratas en Florida lograron varios resultados alentadores.
Debbie Wasserman Schultz obtuvo un duodécimo mandato en la Cámara de Representantes tras derrotar al republicano Brent Andersen. Además, Jared Moskowitz mantuvo su distrito en manos demócratas pese a los cambios introducidos en el mapa electoral por la Legislatura estatal.
Otro dato relevante fue el desempeño de Nixon en los condados de mayoría hispana. Resultados preliminares mostraron un desplazamiento hacia los demócratas en Miami-Dade y Osceola, una tendencia que analistas y estrategas de ambos partidos seguirán de cerca en los próximos años.
Al cierre de la jornada, los republicanos conservaban el control político de Florida y podían celebrar una nueva victoria en uno de los estados más importantes del país.
La reducción de los márgenes de triunfo, el fortalecimiento demócrata en varios enclaves hispanos y las ajustadas contiendas del sur floridano indican que, aunque el dominio republicano persiste, ya no es tan sólido ni tan cómodo como hace apenas unos años.











