Un año después de lo previsto inicialmente, La Habana recibió los primeros ómnibus Yutong recuperados en la isla como parte de un proyecto de colaboración con China.
Las primeras 20 guaguas, que se destinarán al transporte público de la capital, fueron entregadas este sábado en la Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto Guillama (Caisa), en Guanajay, Artemisa, luego de que el cronograma inicial del proyecto no pudiera cumplirse durante 2025.
Las unidades, de un modelo rígido de Yutong, forman parte de un programa de recuperación de 100 vehículos mediante piezas y componentes donados por China, que contempla también la rehabilitación de ómnibus articulados.
La entrega oficial se realizó durante un acto en el que intervinieron el embajador chino en Cuba, Hua Xin, y el ministro cubano del sector, Eduardo Rodríguez Dávila. Ambos resaltaron “los esfuerzos realizados para concretar esta iniciativa” en medio de la agudización de la crisis en la isla y las crecientes presiones de Washington, según fuentes oficiales.
Para el transporte público, pero…
El director de la Empresa de Transporte de La Habana, Henry Rodríguez Terrero, explicó a la prensa oficial que los vehículos se incorporarán fundamentalmente a la terminal de Santiago de las Vegas, con vistas a recuperar rutas de pasajeros.
Sin embargo, el propio funcionario reconoció que todavía no está definido cómo garantizar la estabilidad de esos servicios en las actuales condiciones del país.
“Es muy prematuro decir el cómo lo haremos sostenible ante tantas limitaciones, pero sí estamos estudiando varias variantes para estabilizar el servicio”, afirmó, citado por el periódico El Artemiseño.
Rodríguez Terrero consideró que, pese a tratarse de unidades recuperadas, los ómnibus han quedado “prácticamente nuevos” y cuentan con condiciones técnicas “óptimas” para volver a prestar servicio.
Por su parte, el director general de Caisa, Iosvany Frías Álvarez, estimó que el programa permitirá ahorrar más de 2,5 millones de dólares, al evitar la compra de ómnibus nuevos.
Donativo de China llega al rescate del transporte público en La Habana
Un proyecto con retrasos
El programa de recuperación de los 100 vehículos comenzó a tomar forma en 2024, cuando se iniciaron las labores de traslado y recepción de los ómnibus que permanecían fuera de servicio en las terminales de La Habana.
La donación china, que incluía motores, neumáticos, baterías, piezas para los sistemas eléctricos y de suspensión, herramientas y equipos de mantenimiento, debía permitir completar las reparaciones. Para junio de 2025 ya habían llegado a Cuba 40 contenedores con componentes, para su clasificación y distribución entre las distintas áreas de trabajo de Caisa.
En aquel momento, las autoridades calculaban que los primeros 20 vehículos estarían listos antes de finalizar 2025. Posteriormente, el director de la empresa estimó que el ritmo de rehabilitación permitiría entregar entre 40 y 50 unidades antes de concluir ese año, a razón de cinco ómnibus mensuales.
Sin embargo, ninguno de esos plazos se cumplió. En enero, cuando OnCuba volvió sobre el tema, un nuevo cronograma contemplaba la entrega de apenas ocho unidades durante ese mes, una previsión que tampoco llegó a materializarse.
Las autoridades atribuyeron las demoras a las prolongadas interrupciones eléctricas y a la falta de combustible, que ha dificultado incluso el traslado de los trabajadores hasta la instalación de Guanajay.
La reparación ha requerido desmontar carrocerías, realizar trabajos de chapistería y pintura, revisar los sistemas mecánicos y eléctricos y, posteriormente, instalar los componentes recibidos de China. Parte de las piezas que no llegaron con el donativo tuvieron que ser fabricadas en los propios talleres, con la participación de trabajadores de distintas áreas y del movimiento de innovadores y racionalizadores de la empresa.
La entrega de esta primera veintena supone así el primer resultado concreto de un programa que inicialmente debía devolver a las calles de la capital una flota mucho mayor.
Sin casi combustible, el transporte público caerá un 75 % en 2026, según la previsión oficial
El transporte ante la crisis
La incorporación de las guaguas recuperadas ocurre en medio de una de las etapas más críticas para el transporte público cubano, afectado por la escasez de combustible, los constantes apagones y la imposibilidad de mantener operativa buena parte del parque automotor.
En una entrevista concedida a la agencia Reuters en octubre, el ministro cubano de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, estimó que los viajes de pasajeros en el transporte público caerán un 75 % durante 2026 respecto al año anterior, mientras que el transporte interurbano registrará una contracción del 90 %.
Uno de los datos que mejor refleja el deterioro corresponde a las conexiones nacionales por carretera: las salidas diarias de ómnibus desde La Habana hacia las provincias pasaron de 419 en 2025 a apenas 11 este año. En el conjunto del país, las rutas de autobuses operativas se redujeron de más de 100 a solo 21, según cifras ofrecidas por el funcionario.
El actual escenario ha impulsado la expansión de los vehículos eléctricos, aunque estos enfrentan sus propias dificultades por las limitaciones de la generación eléctrica. El propio Rodríguez Dávila reconoció que el crecimiento de dichos vehículos en el país ha sido más rápido que el de la oferta de energía renovable.
En ese escenario, la recuperación de ómnibus paralizados representa una posibilidad de reforzar el transporte estatal, pero su incorporación efectiva dependerá también de la disponibilidad de combustible, las condiciones de mantenimiento y la capacidad para sostener las rutas previstas, tal como las propias autoridades admiten.











