Aunque durante décadas la celebraciones del Viernes Santo no formaron parte del calendario oficial ni tuvieron carácter público en La Habana y en toda Cuba, desde hace varios años han vuelto a ser parte de la cotidianidad de los cubanos por estas fechas, con independencia de su credo y denominación.
En particular, las procesiones religiosas, que durante casi 40 años estuvieron prohibidas por las autoridades, fueron recuperadas tras la visita del papa Juan Pablo II en 1998 y son ya actos permanentes en el calendario de la Semana Santa en la isla.


En 2012, recuerda la agencia EFE, el entonces papa Benedicto XVI realizó una visita pastoral a Cuba, durante la cual solicitó al entonces presidente Raúl Castro que se restableciera como festiva la conmemoración del Viernes Santo, que había estado suspendida por casi medio siglo.
Ese año y el siguiente, el Gobierno cubano declaró ese día festivo con “carácter excepcional” en consideración a la petición del Sumo Pontífice. Pero ya desde 2014 esa fecha cristiana se incluyó de manera oficial en el calendario de la isla, donde se estima que un 60 % de la población es católica, de acuerdo con la cantidad de personas bautizadas, apunta el medio español.


En 2026, la celebración de la Semana Santa ha estado marcada por el agravamiento de la crisis económica y energética en Cuba. Ello, en medio de las fuertes presiones y el asedio petrolero de Washington, y el deterioro de la situación social en la isla, con interminables apagones, una inflación disparada, aguda carencia de artículos básicos, y la producción y el turismo en mínimos.
Aún así, las comunidades religiosas de La Habana y todo el país —en particular los fieles católicos y evangélicos— no renunciaron a una de sus principales conmemoraciones del año y mantuvieron, a pesar de las muchas dificultades, sus actividades tradicionales, incluyendo la procesión del Viernes Santo, que en esta ocasión también estuvo marcada por el indulto a más de 2 mil presos.


Este Viernes Santo, y a la par de las realizadas en otras partes de la ciudad y el país, dos procesiones recorrieron zonas del centro histórico de la capital, en conmemoración del Viacrucis de Jesús. Por un lado, la de la iglesia católica del Cristo del Buen Viaje, y por otro, la de la Iglesia Evangélica Espíritu y Verdad.
Centenares de personas se unieron a ambos cortejos, o los observaron a su paso con curiosidad, mientras hacían su recorrido de fe y devoción. En ambos estuvo el fotorreportero Otmaro Rodríguez, quien a través de sus imágenes nos acerca a lo sucedido en este Viernes Santo en La Habana.























