|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
En una breve pero sugerente alusión a Cuba, Donald Trump aseguró este miércoles que hay que esperar a lo que el secretario de Estado, Marco Rubio, tiene previsto hacer con la isla, en momentos en que las presiones unilaterales y los cruces de declaraciones siguen escalando.
Durante un acto por el Mes de la Herencia Hispana en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos hizo un elogio de Rubio, a quien invitó a subir al escenario y, poco antes de cederle la palabra, dijo a los presentes: “Esperen a ver lo que hace con Cuba”.
Rubio, sin embargo, no se refirió directamente a la isla durante su intervención, que estuvo centrada en la relación de los hispanos con EE.UU. y en su experiencia familiar y migratoria. No obstante, la frase de Trump acaparó la atención de los asistentes y la prensa.
El comentario de Trump se produjo un día después de la entrada en vigor de nuevas restricciones financieras de Washington contra la isla, que afectan no solo a entidades estatales, sino también al sector privado, que hasta el momento se había mantenido fuera de las medidas estadounidenses.
La alusión llega además en una semana en la que Trump y Rubio han hablado de manera más explícita sobre el futuro de las relaciones con La Habana.
Trump habla de un acuerdo
El pasado sábado, Trump dijo confiar en que EE.UU. y Cuba llegarían a un acuerdo y aseguró que no consideraba necesaria una intervención militar.
“Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos a los militares”, afirmó ante periodistas en la Casa Blanca. En esa misma ocasión dijo que Washington quiere “ayudar a Cuba” y “abrir” la isla a los estadounidenses.
Trump descarta acción militar sobre Cuba: no será “necesaria”
Cuatro días antes, durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Trump había descrito al país vecino como un “Estado fallido” y afirmó que “la libertad llegará a Cuba”, dentro de una intervención en la que defendió una política de mayor presión sobre gobiernos que Washington considera adversarios.
Rubio reclama un cambio de rumbo
Rubio, por su parte, había sido más explícito sobre Cuba el lunes, en una entrevista con Fox News.
El secretario de Estado dijo que Washington espera que La Habana “elija un camino diferente” y advirtió a quienes, según él, creen que pueden esperar a que termine la Administración Trump sin introducir cambios que “aprenderán la lección por las malas” si no modifican su posición.
Asimismo, según las declaraciones citadas por el Departamento de Estado, defendió que cualquier transformación económica en la isla debe ir acompañada de cambios políticos.
“Ambas deben darse, como mínimo, al mismo tiempo. Para ello será necesario un período de transición”, aseguró.
Esta posición coincide con el discurso que el Gobierno republicano —y, en particular, el propio Rubio— ha mantenido durante los últimos meses, al presentar sus medidas de presión económica como parte de una estrategia para forzar cambios en la isla.
Las más recientes declaraciones desde Washington refuerzan las tensiones bilaterales, en ascenso a lo largo de 2026 y reforzadas por las nuevas sanciones y el cerco petrolero a la isla.
Ello ha agudizado la ya severa crisis en la isla, mientras las autoridades cubanas han reiterado estar dispuestas al diálogo, a la vez que han denunciado las medidas de EE.UU. y han considerado el sistema político cubano como una línea roja en la negociación.











