El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este lunes que cree que su Gobierno puede centrarse en Cuba una vez que solvente la guerra contra Irán en un momento en que Washington asegura que siguen manteniendo contactos con La Habana mientras la isla continúa sufriendo el bloqueo petrolero estadounidense.
“Cuba es una nación en colapso. Vamos a llevar a cabo esta iniciativa (la de impedir que reciba petróleo de manera regular), y es posible que hagamos una parada en Cuba una vez que hayamos concluido con esto (en referencia a la guerra contra Irán)”, dijo Trump a medios durante un acto en la Casa Blanca.
Trump: We may stop by Cuba after we’re finished with this pic.twitter.com/IrLllrN9DJ
— FactPost (@factpostnews) April 13, 2026
El magnate neoyorquino replicó así al ser preguntado por la reciente decisión de Washington de permitir a algunos petroleros alcanzar la isla, que requiere a diario de unos 60 000 barriles de crudo importados para satisfacer sus necesidades energéticas.
El Gobierno Trump anunció a final de marzo que analizaría cada envío de petróleo “caso por caso” tras permitir que el buque ruso Anatoly Kolodkin llevara a Cuba 100 000 toneladas de crudo en medio de la grave crisis energética que vive la isla, profundizada con el asedio petrolero impuesto por Washington desde que EE.UU. capturó y derrocó al expresidente venezolano, Nicolás Maduro, en enero.
“Ha sido un régimen muy opresivo, como saben. Contamos con muchos y extraordinarios cubano-estadounidenses -prácticamente todos ellos votaron por mí-, y han sido tratados de manera terrible. En muchos casos, sus familiares han sido asesinados. Han sido golpeados y asaltados; han ocurrido cosas verdaderamente atroces en Cuba”, añadió Trump sobre la isla.
También dijo que “ha sido gobernada de forma espantosa por (Fidel) Castro”, durante muchos años.
Después de que empezara el estrangulamiento petrolero estadounidense, Trump ha insistido en varias ocasiones en que el Gobierno castrista de Miguel Diaz-Canel está a punto de derrumbarse y ha llegado a sugerir que EE.UU. llevaría a cabo “una toma de control amistosa” de Cuba.










