El científico cubano Giraldo Alayón García, reconocido especialista en zoología, aracnología y conservación de la naturaleza, falleció este jueves 24 de septiembre a los 79 años.
El deceso lo confirmó el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, institución en la que el eminente zoólogo y conservacionista desarrolló una ardua labor por cerca de cuatro décadas. La nota no precisa la causa del fallecimiento.
Nacido en San Antonio de los Baños el 5 de diciembre de 1946, Alayón García estudió Ciencias Biológicas, con especialización en Entomología, en la Universidad de La Habana y publicó su primer trabajo científico siendo aún estudiante.
Se graduó en 1973 y en el año 2000 obtuvo el doctorado en la propia universidad habanera.
Su trayectoria estuvo estrechamente vinculada al estudio de los arácnidos cubanos. Trabajó en el Instituto de Zoología de la Academia de Ciencias, en la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna, y desde 1988 formó parte del Museo Nacional de Historia Natural.
En esa institución se desempeñó por casi 40 años como curador de Arácnidos y su trabajo allí contribuyó a convertir la colección aracnológica del museo en una de las más importantes del Caribe.
Aportes científicos
Los aportes científicos de Alayón son numerosos. Entre ellos figura una lista de las arañas de Cuba, publicada en 1994 y convertida posteriormente en una referencia para el estudio de estos animales en la isla.
A lo largo de su carrera describió alrededor de 95 especies y géneros, en su mayoría endémicos de Cuba, según información difundida tras su fallecimiento.
También desarrolló investigaciones fuera de su país natal. Entre 1993 y 1995 dirigió el Proyecto Aracnológico de Yucatán, en México, y en 1999 encabezó una expedición científica a la isla de Navassa, donde fueron identificadas varias especies nuevas para la ciencia. Una de ellas, el escorpión Cazierius alayoni, lleva su nombre.
Su actividad científica incluyó, además, la divulgación. Entre 1978 y 1983 condujo desde Radio Ariguanabo el programa Vida Silvestre, considerado el primer espacio radial regular dedicado a temas ambientales en Cuba. También se recuerda su participación como especialista invitado en el programa de televisión Pasaje a lo desconocido.
Entre 1995 y 2001 presidió la Sociedad Cubana de Zoología, entidad que en su nota de despedida lo catalogó como “nuestro último gran sabio”.
Alayón mantuvo colaboraciones con instituciones académicas y científicas de varios países. Sus trabajos continuaron apareciendo en publicaciones especializadas hasta años recientes; en 2025 figuró como coautor de una investigación publicada en Zootaxa sobre la aracnofauna cubana.
En los últimos años, estuvo especialmente vinculado a la defensa del río Ariguanabo y a la Fundación Ariguanabo, de la que era presidente.
Con su muerte desaparece una de las figuras más reconocidas de la zoología y, en particular, la aracnología cubana de las últimas décadas, así como uno de los investigadores que más contribuyó al conocimiento y la divulgación de la biodiversidad del país.













