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El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció que el paquete de 176 medidas económicas “tiene contradicciones y riesgos”, y explicó que su implementación acelerada responde no a un cambio de visión, sino a la urgencia impuesta por el bloqueo energético.
“Aquí hace seis meses que no entra una gota de combustible. ¿Alguna economía del mundo puede funcionar sin combustible? ¿Alguna economía del mundo puede mantener programas sociales, justicia social sin combustible?”, declaró en una entrevista con el periódico puertorriqueño Claridad.
Al ser preguntado sobre por qué medidas debatidas desde el Sexto Congreso del Partido Comunista se implementan ahora con tanta celeridad, Díaz-Canel respondió con una sola palabra antes de desarrollar su argumento: “Por la comprensión”.
Explicó que no es posible aplicar reformas sin haber construido antes un consenso, y reconoció que incluso ahora, con la urgencia encima, ese consenso sigue siendo incompleto.
Opiniones divididas
“Fíjate que aún así, en medio de esta situación, las estamos planteando y hay opiniones divididas. Depende mucho de lo que nosotros aseguremos políticamente en la comprensión de estas medidas. Son medidas que tienen contradicciones, que tienen riesgos”, dijo, en una de las admisiones más directas que ha hecho un dirigente cubano sobre las tensiones internas que rodean el paquete de reformas.
Díaz-Canel advirtió que algunos economistas han empezado a hablar de un “proyecto de desarrollo social de mercado” omitiendo deliberadamente la palabra socialismo, y que otros reclaman cambios en el sistema político.
Sin cambios políticos
“Nosotros no vamos a hacer cambios en el sistema político. Nosotros seguimos defendiendo nuestro socialismo”, señaló el mandatario. Y añadió una distinción que considera central: “¿Por qué no ven que las medidas, lo primero que hacen, es declarar la continuidad del socialismo en Cuba? ¿Por qué no ven que seguimos ratificando la propiedad social como la principal forma de propiedad?”.
Esa urgencia tiene nombre y cifra concreta. Cuba lleva más de seis meses sin recibir cargamentos regulares de petróleo, con un déficit eléctrico nocturno de entre 1800 y 1900 megawatts, apagones de más de veinte horas en muchas comunidades, y una economía que ha perdido el 15 % de su PIB entre 2020 y 2025.
176 medidas, un nuevo escenario: qué hacer para no quedarte fuera
“¿Cómo se construye el socialismo en esas condiciones? ¿Alguien lo concibió? ¿Alguien lo pudo adelantar? Nosotros hemos estudiado la teoría marxista, la Revolución rusa, las experiencias de China y Vietnam. Pero nadie ha estado sometido al bloqueo prolongado que ha tenido Cuba. Nadie nos puede enseñar cómo se construye el socialismo en estas condiciones si nadie lo ha vivido de ese modo”, aseguró.
Las desigualdades
Sobre los riesgos concretos de las medidas, Díaz-Canel no los enumeró, pero sí identificó el principal: que generen desigualdades incompatibles con los principios de la Revolución.
“Cualquier medida que vayamos a aplicar siempre lleva una mirada hacia las personas que están en una situación de vulnerabilidad o en una situación de desigualdad. Esos son conceptos socialistas que están en la prioridad de todo lo que vamos a hacer”, afirmó.
Asimismo, añadió que “todo lo que estamos pretendiendo es desatar las fuerzas productivas para construir más en medio de estas condiciones, producir más riqueza material para distribuirla con justicia social”.
La mayor parte del sector privado “no es gente que se opone a la Revolución”
Sobre la apertura al sector privado y a los cubanos residentes en el exterior, Díaz-Canel rechazó la lectura de que se trata de una concesión al adversario ideológico.
“La mayor parte de las personas que representan el sector privado en Cuba son personas revolucionarias. No es gente que se opone a la Revolución. Cuando estamos hablando de la posibilidad de que inviertan cubanos residentes en el exterior, no estamos hablando de los cubanos que quieren hacer desaparecer la Revolución, estamos hablando de los cubanos que han mantenido una relación con su país, una relación con su identidad, que quieren aportar. Sería muy contradictorio que nosotros, que estamos abiertos a la inversión extranjera, no nos abramos a la inversión de los cubanos que residen en el exterior”, argumentó.
“¿Por qué no dicen que todo lo que estamos pretendiendo es desatar las fuerzas productivas para que el país cree más riqueza, y creando más riqueza podamos sostener las conquistas de la Revolución?” Y citó como mérito histórico de la Revolución, aun en medio del bloqueo, el haber mantenido sistemas universales de salud y educación gratuitos y de calidad: “Hay países que tienen muchísima riqueza y ni eso han logrado tener”.
Diálogo contra sanciones
Sobre los diálogos con EEUU, Díaz-Canel sostuvo que Cuba mantiene su disposición a establecer un diálogo sin condicionamientos, pero aseguró que la administración de Donald Trump ha respondido con un recrudecimiento de las sanciones y una retórica de confrontación que, según dijo, dificulta avanzar hacia una relación bilateral.
“Para hacerlo, se tiene que partir de la disposición de ambas partes, tiene que partir de una sensibilidad, porque están en juego las relaciones bilaterales”, dijo.
“Nosotros estamos tratando de construir ese canal de comunicación, y todos los días hay una sanción distinta para una entidad cubana o para una persona cubana, todos los días hay una retórica amenazando con que nos van a invadir o que nos van a agredir. Todos los días hay una ofensa hacia nuestro pueblo, todos los días se aprietan más las tuercas del bloqueo. Cuando esas cosas pasan, se pierde confianza en lo que se pueda hacer en el diálogo”.











