En Cuba, 2,7 millones de personas tenían este viernes afectación total o parcial del servicio de agua potable, situación vinculada a los prolongados cortes de electricidad resultado de la crisis energética que sufre el país, según un reporte de la agencia española EFE basado en información de autoridades del sector.
Esa cifra representa alrededor del 35 % del total de la población cubana que recibe el agua por redes, y las provincias más afectadas son La Habana, Artemisa y Matanzas, por el occidente; y Santiago de Cuba y Holguín, por el oriente.
Panorama capitalino
En La Habana, el abastecimiento de agua el pasado septiembre fue “muy complejo”, problema que ocasionó dificultades a más de 577 mil personas, de acuerdo con declaraciones del director general de la empresa estatal Aguas de La Habana, Yosvany Rubí, a la televisión estatal.
Explicó que en La Habana la afectación abarca a todos los municipios, pero quedó subrayado que la situación “más compleja” se reporta en las localidades periféricas de Boyeros y El Cotorro, por averías de equipos de bombeo y la inestabilidad eléctrica.
“Somos el mayor consumidor de energía eléctrica en el país y esto incide directamente en los servicios que prestamos”, refirió el directivo.
Además, expuso que en sentido general hay una tendencia a la recuperación del servicio a partir de un programa de mejoras con el soporte energético, lo que ha permitido “contar con mayor estabilidad” en el bombeo del agua.
El funcionario dijo que a la vez “se están recuperando los equipos” que impulsan el agua y se realiza “el mantenimiento a las grandes conductoras, como es el caso de la supresión de fugas (salideros)” del líquido.
Bombeo de agua en La Habana será independiente del Sistema Eléctrico, según el Gobierno
Santiago de Cuba: sequía incrementa sumatoria de problemas
Esta semana, otro reporte televisivo indicó que en Santiago de Cuba casi 180 mil personas están afectadas por la falta de agua debido a la falta de disponibilidad de este recurso en las presas a causa de la sequía, así como por déficit de electricidad y roturas de equipos.
Las averías y los largos apagones han agravado la crítica situación que arrastra el servicio en los últimos meses, debido a que las operaciones de los equipos de bombeo dependen de la electricidad para su funcionamiento, a lo que se añade el deterioro de una infraestructura hidráulica que sufre averías por falta de inversiones y mantenimiento.
Autoridades del Instituto Nacional de Recursos Hídricos (INRH) han señalado que más del 85 % de las estaciones de bombeo de agua funcionan con energía eléctrica en todo el país, por lo que los largos apagones ocasionados impactan directamente el servicio, además de incrementar la rotura de equipos y conductoras de agua.
Cuba arrastra una severa crisis energética desde mediados de 2024, en parte por un sistema energético profundamente obsoleto y sin las inversiones necesarias durante décadas, a lo que se suma una aguda crisis económica, subraya el reporte de EFE.
Esta situación se ha agudizado desde enero con el cerco petrolero aplicado por Estados Unidos más una serie de sanciones adicionales de “máxima presión” añadidas desde mayo contra sectores vitales de la economía de la isla.












