El Ministerio del Transporte anunció reajustes en los servicios de pasajeros y cargas ante la muy grave crisis por la falta de combustibles, situación exacerbada por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., que impide la llegada de crudo desde hace cinco meses. Los ajustes se implementarán desde mediados de junio.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó en una rueda de prensa el pasado viernes que las disposiciones adoptadas buscan contrarrestar los impactos del cerco energético y dar prioridad a servicios considerados “imprescindibles” vinculados con la vida de la población y la economía.
En ese sentido, mencionó el aseguramiento del transporte de los combustibles, alimentos, medicamentos, exportaciones y materias primas esenciales, así como la atención diferenciada a sectores como la Salud Pública y la Educación.
Rutas a provincia
Rodríguez Dávila precisó que las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras de provincias se reducirán a tres frecuencias semanales, mientras que las que enlazan a la capital con las ciudades orientales Manzanillo y Baracoa tendrán cada semana.
En cuanto a los viajes por ferrocarril, dijo que hasta mediados de junio se mantendrá la programación actual, pero posteriormente los trenes nacionales saldrán cada dos semanas hacia las provincias orientales Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Granma.
Además indicó que en las provincias, las autoridades deberán dar preferencia a las rutas urbanas, suburbanas, rurales e intermunicipales consideradas imprescindibles, de acuerdo con la disponibilidad de combustible en cada territorio.
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Rodríguez Dávila refirió a la prensa que a partir de ese momento, todas las capacidades de tren, de ómnibus y del ferry nacional se pondrán a disposición de las autoridades de los territorios y se implementará un sistema de asignación de capacidades, priorizando los viajes por extrema necesidad, a partir de listados organizados y controlados por las autoridades en cada territorio.
Un año de presión, al punto de axficia
Desde el pasado enero, recuerda EFE, EE.UU. presiona al Gobierno de la isla para que aplique cambios profundos que impliquen reformas económicas y en su sistema político, pero La Habana se ha negado a ello alegando que esos ámbitos quedan dentro de la soberanía nacional y no son negociables.
Entre las medidas de presión de Washington destaca el bloqueo petrolero, que ha impedido que Cuba reciba crudo del exterior casi por completo desde finales de 2025, agudizando la crisis energética y estructural que ya arrastraba el país y paralizando casi completamente la actividad estatal. La ONU ha calificado este asedio de contrario al derecho internacional.
Para medios como Granma, los anuncios del ministerio de Transporte están “orientados a garantizar la continuidad de los servicios esenciales y reorganizar las operaciones del sector en función de las prioridades económicas y sociales de la nación”.










