El temblor de magnitud 6,2 que sacudió este lunes el occidente de Cuba tuvo su epicentro en una zona del Golfo de México históricamente libre de actividad sísmica relevante, según expertos.
“Tuvo origen en aguas internacionales del Golfo de México, donde con anterioridad en la sismicidad histórica de Cuba no se ha reportado ninguno sismo importante en esa zona, que es totalmente asísmica”, explicó a Canal Caribe el jefe del Servicio Sismológico Nacional, Dr. Enrique Diego Arango Arias.
“No lo tenemos relacionado con alguna falla tectónica importante, por tanto, es una curiosidad y es muy interesante”, añadió el especialista.
Sismo inusual
El epicentro se situó a unos 100 kilómetros al noroeste del municipio Mantua, en Pinar del Río, según publicó Cubadebate, mientras que el Servicio Geológico de EE.UU. estimó una magnitud de 6,1 y lo ubicó a 104 kilómetros al oeste-noroeste de ese mismo municipio, de acuerdo con EFE.
Fue el sexto sismo perceptible en Cuba en lo que va de 2026. Inicialmente se le atribuyeron magnitudes entre 6,5 y 6,4, luego rectificadas.
El hecho resulta inusual en el patrón sísmico habitual de la isla. La zona de mayor actividad histórica es la oriental, a lo largo de la costa sur de las provincias de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, donde la proximidad a la Falla de Oriente —límite entre las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe— explica la frecuencia e intensidad de los movimientos telúricos.
El temblor de este lunes no responde a esa lógica, pues ocurrió en el extremo opuesto del país, en una zona que los registros históricos no señalaban como de riesgo.
El movimiento telúrico se percibió en Pinar del Río, Artemisa, La Habana, Mayabeque, Matanzas e Isla de la Juventud. En la capital fue especialmente notorio en edificios altos de los municipios La Lisa, Habana del Este, Guanabacoa, Boyeros, Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución, Marianao y Diez de Octubre, apuntó la Agencia Cubana de Noticias.
Sin daños perceptibles, por el momento
Arango Arias informó que hasta el momento no existían reportes de daños materiales, aunque advirtió que “debido a la energía que liberó (el sismo), puede que alguna vivienda tenga algún tipo de daño”.
Por demás, el monitoreo de las réplicas enfrenta una dificultad adicional.
“El problema es que, por su ubicación, está muy distante de la red de estaciones nuestra, aunque ya registramos una réplica de menor magnitud, superior a 4, en la misma zona”, precisó el especialista, quien recordó que es normal que tras un temblor de esta magnitud se produzcan movimientos secundarios.
Hasta ayer, el sismo más potente percibido en Cuba en 2026 había ocurrido en la madrugada del 17 de marzo. Tuvo una magnitud de 6,0 y su epicentro se localizó a 37 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo, luego de otros temblores previos en la zona.
El oriente de Cuba registra esta madrugada uno de los sismos más fuertes de los últimos años
El pasado año no se registraron movimientos telúricos de esa magnitud en Cuba, aunque a fines de 2024 sí hubo tres fuertes sismos en la región oriental, al sur de las provincias de Granma y Santiago de Cuba.
En noviembre de ese año dos terremotos, de 6,0 y 6,7 grados de magnitud y con epicentros cerca del municipio granmense de Pilón, dejaron varios heridos e importantes daños, principalmente en viviendas y centros estatales. Las autoridades contabilizaron miles de edificaciones dañadas, incluyendo derrumbes totales, parciales y afectaciones en cubiertas, paredes y pisos.
Luego, en diciembre, otro potente sismo de 6.1 tuvo su epicentro al sur del municipio santiaguero de Guamá y también provocó daños en viviendas y otras edificaciones.











