ES / EN
- agosto 20, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Cuba Sociedad Sociedad

Una línea de cobertura

por
  • Olga Elena Suárez Pérez
    Olga Elena Suárez Pérez
septiembre 14, 2013
en Sociedad
1

Y si un caballo ladra no lo sabremos nunca porque los caballos no ladran.

El cinco de febrero de cada año, y ya cuentan veintitrés de estos, después de una semana y un día recorriendo monte y excavándose las voces en dos o más funciones diarias, los Cruzados salen hacia Vega del Toro: un hueco que se escurre al pie de unas montañas sin sosiego por disimular este paraje que nadie sabe muy bien desde qué imaginación aumentada desemboca. El Toa enfila por aquí un cauce muy poco estrepitoso, pero cuidadosamente provisto de piedras centelleantes, a ratos verdes o azules o negras, que terminan por desvanecerse fuera del agua en un mate inofensivo, como algunas certezas cuando se les respira casi arriba.

Las mañanas se van alzando lentamente, como si llegasen aquí extenuadas uno no sabe bien por qué. Las crías andan juntas y sueltas por los alrededores. A veces desaparece un macho durante un par de meses y luego vuelve, enflaquecido y maltrecho como el más ferviente hijo pródigo, resuelto a negociar su libre albedrío por la canoa llena que lo arrima quién sabe a dónde. Las montañas se recortan contra el cielo en las noches incluso más ferozmente cerradas. Uno podría quedarse a vivir aquí toda la vida. Este no es, aunque me gustaría aprovechar la ocasión y soltarlo, un lugar conveniente para chocarle el hombro a la muerte, pero uno podría quedarse a vivir aquí toda la vida.

El seis de febrero es el primer día de descanso de los actores, que ya el siete se enrumban hacia los pueblos de San Antonio del Sur a continuar un ritmo desquiciado de trabajo. En este paraje, se entiende, los teléfonos no alcanzan una sola línea de cobertura, y cuando ya ha oscurecido bastante algunos salimos a buscar altura en el camión que nos traslada cada día de un lugar a otro. Somos cinco dando brincos en la parte de carga mientras el vehículo bordea durante unos cuatro kilómetros estas lomas. Llegamos, finalmente, al centro de la nada. El camión apaga las luces y solo distinguimos el parpadeo desamparado de los celulares.

Ahora bien. Desde hace mucho, muchísimo tiempo en el que he tenido que viajar a cualquier hora para llegar a una beca de preuniversitario o a una beca universitaria o a una ciudad que no es la mía para empezar a trabajar cuando arranquen las primeras  luces, vengo haciéndome  una pregunta, intrascendente si quieren, que gira, por demás, alrededor de un miedo muy poco sofisticado. ¿Qué hacer en el medio de la noche, de una noche cualquiera, en el medio del monte, de un monte cualquiera, solo, sin luz, sin viso de luz, sin otro sonido que el sonido punzante del monte? ¿Qué hacer ahí, aquí, solo, bajo una noche sin traza de luna? Y en eso estamos los cinco alrededor de nuestros móviles, mientras hacemos como que buscamos cobertura cuando en realidad estamos relamiendo el filo socorrido de nuestros miedos comunes. Hemos ido resueltamente ahí, al medio de la nada, a pretender que enterramos nuestras turbaciones mientras sonreímos bajo el parpadeo fatuo de los celulares.

Entonces, de repente, una voz ensarta una canción. Una voz que no es la voz de uno mismo ni es la voz de ninguno de los cuatro sujetos que rodean a cada uno de nosotros. Y no es ¿estará de más decirlo? la voz del chofer de turno. Un tema de la trova cubana de los veinte, estoy segura. Y todos hacemos como que no oímos, no podemos explicárnoslo y hacemos como que no oímos, claro. ¿Quién no se sabe este truco? Del mismo modo en que los caballos no ladrarán nunca, tampoco habrán hombres solos, en el corazón de los cerros, enhebrando una canción tan aciaga. Sin una sola choza alrededor, sin un solo objeto astronómico visible que largue no ya un vestigio de civilización, sino al menos de realidad. Entonces hacemos, sin decir nada, sin rozarnos los ojos y bajo la certeza absoluta de la invención individual, cada una de nuestras llamadas en este sitio al que hemos ido, precisamente, a confirmar nuestro linaje humano, nuestra proximidad con madres, hermanos, hijos que reposan ahora mismo en el venerado seno de lo posible.

Vamos colgando uno detrás del otro hasta que no queda ninguna voz del lado de allá de una añoranza que ahora mismo agradecemos impunemente. El camión enciende sus luces amarillas y avanza un poco para abrirse y retroceder. Y esta luz amarilla nos descubre, bajo un cielo negrísimo contra el que las montañas apenas se recortan, una obra sin umbral y sin término, una pieza con la escenografía que he descrito y que no consigue un lugar definido en nuestros cerebros larga y cuidadosamente mutilados, en nuestras memorias ancestrales. El espectro delgado de una línea de cobertura extraviada.  El camión, en efecto, avanza hacia esa voz que sin camisa se dobla con toda la fuerza del cuerpo enflaquecido y maltrecho y resurge con un machete que traza unos movimientos difusos en el aire. El hombre en cuestión mueve la cabeza hacia un lado y el otro. Está  borracho y eso nos alcanza. Quizás en ese estado uno pueda, dejando atrás un mal de amores de los que desangran el sentido común y los instintos más elementales, arrojarse a un mar sin luna o arrojarse a un cerro sin estrellas…mira que si muriendo tu voz escucho pueda después de muerto que te responda… Las mañanas aquí, les digo, deben alzarse con tanta dificultad porque la noche permanece horas enteras sin dar crédito a estos arrojos, a este libre albedrío.

Se desprende, de imprevisto, una lluvia recia que no es otra cosa que el fallo certero de los movimientos borrosos de su arma. Y el camión gira bruscamente en el cruce exacto del camino hacia Vega del Toro, donde permanecen nuestros contactos más inmediatos con todo lo conocido, donde olvidaremos en uno o dos cuartos de hora cualquier rezago cortazariano. Giramos en el momento justo, porque detrás de ese hombre sesgado en el centro de la nada, que probablemente no haya tenido en sangre una sola gota de alcohol, se precipitaba lo innombrable. Se precipitaba el infinito, sin telones. Y es muy tarde para imaginarnos un teatro de ese tipo.

olga-elena1

olga-elena

Sugerimos también: Sin grandes alardes

Noticia anterior

Humilde filosofía de la jaba

Siguiente noticia

Descemer Bueno le escribe otro hit a Enrique Iglesias

Olga Elena Suárez Pérez

Olga Elena Suárez Pérez

Dice Virginia Woolf en Orlando: De modo que toda esta charla y censura y elogios y ver personas que la admiran a uno y ver personas que no la admiran a uno, nada tiene que ver con la cosa misma: una voz tratando de contestar a otra voz. Pero esa es Virginia. No sé, probablemente no lo esté diciendo como debería, pero yo solo tengo ganas de escupir.

Artículos Relacionados

Foto: EFE/Ernesto Mastrascusa.
Sociedad

Gobierno subsidiará el 50 % de materiales de construcción para reconstruir y reparar viviendas afectadas por Melissa

por Redacción OnCuba
noviembre 1, 2025
0

...

Un escuela secundaria en Cuba. Foto: Vicente Brito / Escambray / Archivo.
Sociedad

Administrador de una escuela muere en un “lamentable incidente”, con un estudiante “implicado”

por Redacción OnCuba
mayo 23, 2025
1

...

Misael, el más lindo de todo el barrio.
Sociedad

La gente del agro

por Isabel Cristina
febrero 26, 2024
0

...

Fachada del Maxim Rock. Foto tomada de su perfil en Facebook.
Cuba

Cierran el Maxim Rock tras concurso que premió disfraz de un “militar nazifascista”

por Redacción OnCuba
octubre 29, 2023
5

...

La Habana. Foto: EFE/ Ernesto Mastrascusa.
Sociedad

El Defensor del Pueblo: una necesidad para el Estado de Derecho

por Walter Mondelo
septiembre 25, 2023
1

...

Ver Más
Siguiente noticia

Descemer Bueno le escribe otro hit a Enrique Iglesias

Ajedrez de barítono

Comentarios 1

  1. Galadriel ;-) says:
    Hace 13 años

    Alta hora de la noche

    Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
    porque se detendrá la muerte y el reposo.

    Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
    sería el tenue faro buscado por mi niebla.

    Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
    Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

    No dejes que tus labios hallen mis once letras.
    Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

    No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto
    desde la oscura tierra vendría por tu voz.

    No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre,
    Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.

    Roque Dalton

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • Presidente de JOLYNI S.U.R.L, Jorge Félix Peraza Noriega, caminando junto a paneles fotovoltaicos en La Habana. Foto:  Ernesto Mastrascusa/EFE.

    Una empresa privada cubana busca producir pastas alimenticias con energía solar, y ayuda del PNUD

    58 compartido
    Comparte 23 Tweet 15
  • Volver sobre las urgencias y el horizonte estratégico para las reformas económicas en Cuba

    53 compartido
    Comparte 21 Tweet 13
  • ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Nueva “solinera” en La Habana para carga de vehículos eléctricos y uso comunitario

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Exportaciones de México a Cuba se desploman en 97,1% en un año

    19 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Avería de fibra óptica interrumpe operaciones del servicio Nauta en Cuba

    17 compartido
    Comparte 7 Tweet 4

Más comentado

  • Foto: Otmaro Rodríguez

    ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • La Habana del centenario

    17 compartido
    Comparte 7 Tweet 4
  • Gaza: la crisis humanitaria a 300 días del alto al fuego

    2 compartido
    Comparte 1 Tweet 1
  • Dominicana da siete días a nueve diplomáticos cubanos para que abandonen el país 

    114 compartido
    Comparte 46 Tweet 29
  • El próximo líder de Cuba no hay que buscarlo en Washington

    117 compartido
    Comparte 47 Tweet 29

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.