El Senado de Estados Unidos renovará 35 de sus 100 escaños en las elecciones de medio mandato con los republicanos defendiendo su estrecha mayoría en el Congreso y los demócratas decididos a recuperar el terreno.
En la disputa, el voto latino y la política migratoria han actuado como uno de los motores de movilización de las campañas, según apunta un reporte de EFE.
La población latina en Estados Unidos está conformada por unos 70 millones de personas, según un informe de la organización no gubernamental Latino Donor Collaborative publicado en octubre y citado hoy por CNN.
Las urnas abrieron en la costa este de EEUU para unas elecciones de mitad de mandato que podrían trastocar la presidencia de Donald Trump, pues varias encuestas señalan que los demócratas podrían hacerse con el control del Congreso y limitar sus poderes de modo significativo #AFP https://t.co/mzHXyzf40t
— Agence France-Presse (@AFPespanol) November 3, 2026
Sondeos recientes apuntaban a márgenes de victoria mínimos en varios estados decisivos, donde la comunidad hispana y el impacto social de las medidas de control fronterizo pueden inclinar la balanza por uno u otro partido.
Así lo reflejan los cálculos del portal de análisis The Cook Political Report y el promedio de encuestas de RealClearPolitics, que registran 7 y 9 contiendas que pueden considerarse con resultado incierto previo a las votaciones de hoy, entre las que destacan las que tienen lugar en Texas y Ohio, entre otras.
Texas, escenario de gran expectación hacia el nuevo Senado
En el sur del país, Texas se erige como uno de los escenarios más emblemáticos de esta pugna. El demócrata James Talarico busca imponerse al fiscal general republicano Ken Paxton con una narrativa enfocada en sus orígenes latinos y mensajes en español, una estrategia que le ha permitido liderar con pequeños márgenes, pero favoritismo entre los latinos frente al discurso de mano dura fronteriza de Paxton.
El ascenso de Talarico, subraya EFE, ha hecho que Trump se involucre directamente en esta contienda, intensificando su presencia en Texas con mítines y mensajes en redes sociales en los que apunta a descalificar al candidato demócrata con el objetivo de mantener la influencia en un estado en el que se impuso por más de 13 puntos en las presidenciales de 2024.
La competitividad se extiende hasta Ohio, donde el demócrata Sherrod Brown busca regresar al Senado enfrentando al republicano Jon Husted, para lo cual ha dedicado parte de su agenda a la defensa del TPS para la comunidad haitiana y críticas al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), mientras Husted defiende la línea dura en seguridad.
No es tan cerrada la lucha en la costa este del país, donde Carolina del Norte asoma como uno de los territorios en los que el Partido Republicano corre mayor riesgo de perder su representación en la Cámara Alta, por cuenta del exgobernador demócrata Roy Cooper.
Cooper aventaja en los sondeos a Michael Whatley, en un contexto regional marcado por el arresto de más de 5000 indocumentados y la colaboración obligatoria entre agencias locales y autoridades migratorias federales.
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Minesota, por su lado, refleja la creciente polarización provocada por la intensificación de los operativos del ICE en comunidades locales desde diciembre de 2025. La candidata demócrata Peggy Flanagan, de origen indígena y con una estrecha relación con el electorado latino, se mide ante la republicana Michele Tafoya en una plaza marcada por las recientes protestas sociales vinculadas a las redadas.
¿Habrá cambios en feudos republicanos?
Incluso en regiones distantes como Alaska, el peso de los votantes latinos, que representan el 6,5 % de los electores registrados, comienza a alterar los cálculos tradicionales. La demócrata Mary Peltola registra una ligera ventaja en las encuestas sobre el actual senador republicano Dan Sullivan y un eventual triunfo demócrata en este feudo conservador significaría un giro político de gran relevancia nacional.
Otra contienda que puede arrojar un resultado inédito es la de Kansas, donde el republicano Roger Marshall ha tenido que suavizar su postura migratoria en la búsqueda de su reelección, mientras el demócrata Adam Hamilton busca ser el primer miembro de su partido, desde 1932, en conseguir un escaño por este estado en el que un 9,4 % de los votantes son latinos.
Estos seis escenarios estatales, en conjunto, condensan la complejidad del panorama electoral estadounidense, donde la participación de los votantes latinos puede ser decisiva en la composición del Senado, donde el partido que logre 51 asientos controlará la Cámara Alta en la que la Administración Trump tendrá que defender su agenda legislativa para sus dos últimos años en la Casa Blanca.
Origen de los votos
Unos 36 millones de latinos están habilitados para votar, aunque algunas estimaciones apuntan que, incluso, podrían ser 39 millones. Una encuesta de CNN publicada el 21 de octubre muestra que los latinos favorecen a los demócratas por encima de los republicanos por un margen de 40 puntos.
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El informe de Latino Donor Collaborative señala que la mayoría de los latinos en Estados Unidos tienen origen en México, con el 59%; seguidos por los de Puerto Rico, con 9,5%; Cuba, con 3,9%; El Salvador, con 3,9%, y República Dominicana, con 3,7%.
Le siguen quienes provienen de Guatemala (3%), Colombia (2,3%), Honduras (2%), Ecuador (1,8%), Venezuela (1,2%), Perú (1,2%), Nicaragua (0,8%), Argentina (0,5%), Panamá (0,4%), Chile (0,3%) y Costa Rica (0,3%).













