El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, en referencia a Irán, y subrayó: “tal vez pueda ocurrir algo revolucionario maravilloso”.
“No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, aseguró el presidente estadounidense en un mensaje en su red Truth Social, elevando así la presión sobre Irán, a horas de que expira el ultimátum.
“Sin embargo, ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda ocurrir algo revolucionario maravilloso, ¿quién sabe? Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”, escribió el presidente.
Anteriormente, Trump había amenazado con destruir las centrales eléctricas de Irán y otras infraestructuras civiles, afirmando que el país enfrentaría graves consecuencias si no abría el estrecho de Ormuz antes de las 8 p. m. del martes.
Trump ya había fijado varios plazos que posteriormente fueron modificados, según precisa CNN.
El presidente y la Casa Blanca han desestimado las preocupaciones de que atacar dicha infraestructura probablemente constituiría un crimen de guerra.
En paralelo, Teherán ha denunciado varios ataques contra la pequeña isla de Jarg, la principal terminal petrolera iraní y por la que pasa el 90% de las exportaciones de crudo de la República Islámica, según informa la agencia de noticias Mehr, de la cual se hace eco El País.
Al respecto, el vicepresidente JD Vance reconoció que dichos ataques en Jarg “no suponían un cambio de estrategia” antes de la fecha límite dada por Trump a Irán.
Vance reconoció los ataques y dijo que había hablado previamente con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y con el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.
Como consecuencia de toda esta ofensiva de EE.UU. e Israel el crudo estadounidense subió otro 3 %, hasta situarse en torno a los 116 dólares por barril en las últimas operaciones.
EE.UU. e Israel lanzaron hace más de un mes una ofensiva contra Irán en la que murieron el líder supremo, Alí Jameneí, – sustituido por su hijo, Mojtabá Jameneí-, gran parte de la cúpula militar iraní y miles de personas, entre ellos mujeres y niños, según recuentos de ONG citados por EFE.
Este lunes Tump aseguró creer que Teherán estaba negociando “de buena fe” con su país y que “les gustaría poder llegar a un acuerdo” antes de que se cumpliera el ultimátum, aunque insistió en que la propuesta de paz iraní “no es lo suficientemente buena”.











