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Una pregunta me acompaña cada mañana cuando leo las primeras noticias del día sobre Cuba. No es quién gobernará el país, ni qué sistema prevalecerá. Tampoco es quién tuvo razón durante los últimos sesenta y seis años.
Lo que preocupa me parece mucho más importante. ¿Qué pasará con Cuba el día después?
Durante décadas los cubanos hemos discutido sobre el pasado. Hemos discutido sobre la Revolución, sobre el embargo, sobre el exilio, sobre el sistema político, sobre Estados Unidos y sobre nuestros propios errores. Hemos debatido tanto sobre lo que ocurrió ayer que muchas veces hemos olvidado prepararnos para lo que puede ocurrir mañana. Y el mañana ya está tocando la puerta.
La realidad de Cuba es visible para todos. No hace falta exagerarla ni utilizarla políticamente. Está ahí.
Es un país con una infraestructura agotada: un sistema eléctrico al borde del colapso. Hospitales que sobreviven gracias al sacrificio extraordinario de médicos y enfermeras. Una economía incapaz de satisfacer las necesidades más básicas de la población.
Millones de cubanos viven pendientes de una remesa, de una recarga telefónica o de una ayuda enviada desde el exterior. Y hay al menos una generación de jóvenes que ya no sueña con transformar el país, sino abandonarlo. Esa es la tragedia más profunda.
No es que los cubanos quieran cambiar de gobierno. No es que quieran cambiar de sistema. Sino que muchos han dejado de creer que Cuba puede cambiar; por eso pienso cada vez más en el día después.
Porque llegará. No sé cuándo, ni cómo, ni bajo qué circunstancias, pero llegará.
Y cuando llegue, el mayor desafío no será solo político: de figuras o partidos o grupos. El problema mayor no será quién ocupará una oficina, sino quién puede unificar fuerzas para conseguir sacar a flote el país y hacer que funcione lo que hoy ya existe. Habrá quien se sienta tentado a destruir todo lo viejo, pero esto sería un gran error.
Quién garantizará que los hospitales y las escuelas permanezcan abiertos.
Quién asegurará que llegue el combustible.
Quién mantendrá operativos los puertos y aeropuertos.
Quién garantizará la distribución de alimentos.
Quién hará funcionar los sistemas de distribución de agua y el resto de los servicios básicos.
Quién evitará que la desesperación acumulada durante décadas se convierta en confrontación entre cubanos.
Observando procesos de transición en diferentes partes del mundo, se aprende que los países no fracasan cuando cambian, sino cuando se autodestruyen mientras cambian. Y ese es el riesgo que debemos evitar.
Algunos creen que el principal desafío de una nueva etapa será económico. Otros creen que será político. Yo creo que en gran medida el desafío será emocional.
Después de décadas de división, existe mucho dolor acumulado, heridas, resentimientos, cuentas pendientes, historias personales que merecen ser escuchadas.
Pero una nación no puede construir su futuro únicamente sobre sus heridas. La justicia y la verdad serán necesarias, reconocer el sufrimiento también, pero la venganza sería un desastre nacional.
Lo he dicho antes y lo repetiré cuantas veces sea necesario: Cuba no necesita una cacería de brujas, ni reemplazar una exclusión por otra. No necesitamos crear una nueva categoría de ciudadanos derrotados.
La inmensa mayoría de los cubanos no son responsables de la crisis nacional. La inmensa mayoría simplemente intentó sobrevivir.
Maestros.
Médicos.
Ingenieros.
Trabajadores estatales.
Militares.
Policías.
Campesinos.
Emprendedores.
Jóvenes.
Jubilados.
La mayoría de ellos no diseñó el sistema, simplemente vivió dentro de él. Y la reconstrucción del país necesitará de todos: de los que se fueron y de los que se quedaron, de los que apoyaron y de los que criticaron. De los que tienen recursos y de los que no tienen nada.
La reconstrucción de Cuba será demasiado grande para que la haga una sola generación, una sola ideología o un solo grupo político.
Y aquí entra en escena la diáspora.
He hablado muchas veces sobre su importancia porque la diáspora no es una realidad externa a Cuba: la diáspora es Cuba. Son millones de cubanos que continúan sosteniendo a sus familias, ayudando a sus comunidades y manteniendo vivo un vínculo emocional con la tierra donde nacieron.
Pero la diáspora no debe regresar como conquistadora, sino como constructora. No para imponer, humillar, repartir certificados de patriotismo. Debemos regresar con humildad, con generosidad y con una profunda comprensión de que quienes permanecieron dentro de Cuba también hicieron sacrificios enormes.
La reconstrucción nacional exigirá inversión, conocimiento, experiencia internacional y capital, pero también exigirá respeto, mucho respeto. Porque ningún país puede reconciliarse si una parte de la nación pretende imponerse sobre la otra.
Por eso creo que Cuba necesita comenzar a discutir desde ahora un gran pacto nacional de estabilización. Un acuerdo básico entre cubanos, un compromiso mínimo que trascienda ideologías. Un entendimiento nacional para proteger la paz, garantizar los servicios esenciales, evitar la violencia y crear las condiciones necesarias para que el país pueda reconstruirse.
Tendría que ser un acuerdo que reconozca que el futuro de la nación es más importante que nuestras diferencias; que la estabilidad es más importante que la revancha; que la reconciliación es más importante que el odio; y que la supervivencia de Cuba es más importante que la victoria de cualquier grupo político.
La historia nos está acercando a un momento decisivo. Tal vez más cerca de lo que muchos imaginan.
Cuando llegue ese momento, cada cubano tendrá que responder una pregunta sencilla: ¿Queremos heredarles a nuestros hijos una nación dividida por el resentimiento o una nación unida por la esperanza?
Yo tengo clara mi respuesta. Sueño con una Cuba donde nadie tenga que marcharse para prosperar; donde pensar diferente no sea un problema; donde el éxito de un cubano sea celebrado por todos los demás.
Una Cuba donde la reconciliación no sea una consigna política, sino una realidad nacional. Porque al final del camino, después de todas las discusiones, después de todas las ideologías y después de todas las heridas, quedará una sola verdad: no habrá futuro para Cuba sin los cubanos, todos.
Y no habrá una nueva Cuba si antes no aprendemos a reconstruirnos como nación.
Se necesita un pacto para preservar la nación. Y no hablo de un pacto político, ni de un acuerdo entre partidos. No hablo de repartir poder.
Hablo de un pacto nacional para proteger a Cuba durante los primeros meses de una nueva etapa y que suponga un compromiso entre cubanos para garantizar la continuidad de los servicios esenciales, proteger a los sectores más vulnerables, evitar la violencia, preservar el funcionamiento de las instituciones fundamentales del país y crear las condiciones necesarias para una recuperación económica acelerada.
Tendría que ser un pacto que permita mantener funcionando los hospitales, las escuelas, los sistemas de agua, la generación eléctrica, los puertos, las comunicaciones y la distribución de alimentos mientras el país avanza hacia una nueva realidad económica y política.
Un pacto para que nadie tenga que renunciar a sus ideas, pero donde todos aceptemos una responsabilidad común: impedir que Cuba se derrumbe mientras intenta levantarse.
La justicia no debe ser confundida con venganza, ni la reconciliación con olvido. Y la firmeza no puede convertirse en odio.
La historia demuestra que los pueblos prosperan solo cuando son capaces de construir consensos mínimos alrededor de objetivos superiores, y ese debe ser nuestro desafío.
No se trata de demostrar quién tenía razón o quién ganó. No podemos volver a dividir a Cuba entre vencedores y vencidos, sino demostrar que los cubanos fuimos capaces de salvar a Cuba cuando más nos necesitaba.
El verdadero éxito de una nueva etapa no podrá medirse por el simple cambio de un gobierno, sino por la capacidad que tuvimos, como pueblo, de preservar nuestra nación.














Todo eso se garantizaría si no existiese la presión, la coerción y la asfixia de los Estados Unidos. Cuba y los cubanos de adentro y de afuera sin presiones y sin condicionamientos imperiales, han demostrado que en momentos donde la extrema derecha no ha logrado sabotear los vinculos todas la partes han contribuido al bienestar economico de la Cuba. La historia lo ha demostrado al menos en esos breves momentos como los de Obama. La economía y sus números de esos breves espacios son la evidencia irrefutable que por la via del diálogo Todos podemos formar parte de la Cuba próspera, que dialogue, no arruine y dejé desamparado a ningún cubano. Y es por eso q se nos asfixia. Se sabe q si se desvincula de la retórica extremista de derecha Miamera, empresarios de cualquier nación y cubanos bajo el mismo sistema político y económico que se actualizaria por la propia decisión de los cubanos y de sus experiencias Cuba fuera mejor y posible, Vietnam, China, Rusia lo demuestran cada uno a su manera en su condiciones económicas y políticas que distan mucho de lo que nos quieren imponer
EXCELENTE ARTICULO DE OPINION: MUY DE ACUERDO CON EL AUTOR. Lamentablemente, quienes deberian tomar nota, estan sordos y ciegos , ademas de fanatizados con esquema politico, social y economico muerto, agotado, que no da mas de si. Llego la hora de cambiar de tercio.
Desafortunadamente, todavia hay mucho de lenguaje de” barricadas” por una parte como el de “ajuste de cuentas” por el otro. Y en el medio, los cubanos dentro y fuera de la isla que sufren las consecuencias. Este articulo apunta al corazon del problema: las personas que integran eso que se conoce como “el pueblo cubano”. Si, porque la “oposicion” esta trazando estrategias, planes, plataformas, etc para “cuando se caiga el regimen”. De suceder, quien va a operar el acueducto, el sist electrico, los hospitales, las escuelas, etc? Quienes van a velar porque no prime el vandalismo y la anarquia? Y sobre todo, quien garantiza que “los vencedores” no den rienda suelta a arbitrariedades, revanchismos, venganzas que desemboquen en caos y una espiral de violencia destructiva? Ninguna de estas cuestiones las veo en las “propuestas”.
Excelente artículo. Es muy difícil de articular en la realidad, por muchos motivos. Es casi imposible trascender ciertos fenómenos históricos o socioeconómicos, pero creo que todo cubano de bien, de buenos sentimientos, desde la ultra izquierda a la ultra derecha, sabe que es necesaria una unidad nacional y un diálogo mayor entre todos. Y todo hijo de puta (palabra presente en el título de numerosos libros respetables, como los de García Márquez) también de un lado al otro del espectro, espera mantener o mejorar su estatus sea empujando a una potencia imperial extranjera a destruir su país, para saquear los despojos, o sea manteniéndose como jefe en una plaza sitiada y por tanto incuestionable en sus actos dada la emergencia nacional.
Ud puede creer en lo que sea, pensar como sea, que si quiere el bien para Cuba, debe tender puentes, diálogos, acuerdos, escuchar a todos, dar espacio a todos, evitar una bélica confrontación o la peligrosa dominación extranjera. Es algo moral, ético.
Muy bonito el discurso, sili q deja fuera al SOB de Trump, al bloqueo, a los cubanos de miami pod o endo bombas, etc. Y los cubanos de Cuba q se jodan.
Cuba necesita cambios. Es cierto Pero este articulo pierde su esencia cuando se escribe bajo la enorme presión que sufre Cuba y apenas la menciona y la condena. Este país puede destruirse por décadas y todos van a sufrir, los de aquí y los de allá, pero a los cubanos patriotas nos nos da la gana que vengan a imponernos cambios por la fuerza y nos van a tener que matar a todos y muchos van a morir de ambos lados. Si no hacemos así, Cuba desaparecerá para siempre como nación soberana. Eso tenganlo por seguro, no va a pasar.
Pablo, concuerdo contigo.
Pero, además de la cruel guerra, del bloqueo, de la asfixia, sí hay que dialogar más con la gente y con los distintos sectores que forman Cuba, incluso precisamente para evitar que ocurra todo lo malo. Y hay que cambiar muchas cosas, pero incluso esos cambios deben ser consultados, discutidos con el pueblo en la Isla y con la diáspora no hostil. Podría ponerte muchos ejemplos de cosas recientes que se han hecho a pepe coj… Y han salido muy mal, y no tienen nada que ver con los yanquis.
Pero ese no es el punto.
Fidel no dijo que “el genio es masivo”? . Pues hay que escuchar más y mejor a las masas, en un pais con casi un millon de universitarios.
Yo me apunto en esa reconstrucción sin odio, pero con justicia. En levantar una patria para todos los cubanos que nunca debió hundirse. Porque todos los que nos fuimos nos llevamos un pedazo de patria dentro y todos los que están en ella también han recogido dentro la patria que no se puede conquistar ni destruir. Ojalá en medio de esta era haya verdaderos patriotas que quieran y trabajen por una Cuba libre, justa y prospera.
Soy de aquellos de los que creen que buscar culpables solo conlleva a ahondar en la herida que necesecita sanar. La mision espiritual de cada cubano debe ser el re encuentro en el trabajo, la reconstruccion interior, y la acceptacion del otro que como cada uno de nosotros precisa aceptar al diferente.
No es facil la area que tenemos por delante…es casi como llegar al planeta Marte. Imposible para casi todos menos para aquellos que se unen en una mision comun donde no caben los negativos.
Discrepar tiene solo sentido si no se busca la razon, si no el bien general.
Quien no este dispuesto a sumar, quien tenga egos, quien sea superior… debe dar un paso al lado y dejar que el rio dibuje el delta.
La vida de muchos compatriotas pende de la generocidad de cada uno de nosotros.
Esperemos que dios ilumine el camino de la bondad y la tolerancia que tanto se necesita.
POR UNA CUBA INCLUSIVA, TOLERANTE, DIVERSA Y PLURAL, QUE ES LO QUE AHORA MISMO CARECE.
A que le llamas evitar las represalias, el revanchismo y el ajuste de cuentas ? A darle un abrazo y un beso a quien te dio un Acto de Repudio, con huevos, piedras, Heces Fecales y golpes ?
No à la violencia, pero si a llevar a los tribunales a todos los que cometieron abusos, atropellos y violaciones de derechos humanos. SOLO ASI SANARAN LAS HERIDAS
LOS ABUSOS Y VIOLACIONES MASIVAS DE DERECHOS HUMANOS EN EL CONO SUR, DURANTE LA DECADA DEL 70 POR LAS DICTADURAS DE CHILE, URUGUAY, BRASIL Y ARGENTINA, AL DESAPARECER ESTOS GOBIERNOS DICTATORIALES, EN DEMOCRACIA SE LLEVARON A LA JUSTICIA A TODOS LOS JEFES MILITARES QUE CAUSARON DESAPARICIONES, TORTURAS, DETENCIONES ARBITRARIA, EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES, ENTRE OTROS CRIMENES ATROCES.
LOS JERARCAS ARGENTINOS VIDELA, GALTIERI, MASSERA; LOS MILITARES CHILENOS Y URUGUAYOS, FUERON JUZGADOS Y ENVIADOS A PRISION. ASI SE PUDO HACER JUSTICIA Y LOS MUERTOS DESCANZARON EN PAZ
Matilde, y cómo llevaríamos ante la justicia a todos los presidentes norteamericanos, jefes de la CIA y mafiosos terroristas de Miami por todos los actos de ese tipo y otros más crueles contra Cuba y contra la misma diáspora? O le interesa solo un tipo determinado de justicia donde usted ya dio los veredictos?
Creo que no entendió el sentido del texto de Hugo. Llama a la unidad y reconciliación.
Es cierto que eso incluye reconocer o compensar o juzgar los errores o delitos o crímenes o como sea de todos, pero un actor es el gobierno yanqui. Otro es la FNCA, Alfa 66 , Omega 7, el CORU, la 2506 ¿Cómo lo haremos?
Reconocerá Chuncha que estuvo mal tirarle huevos o discriminarla por religiosa, y los Media Cara que ametrallaron pescadores, Boca de Samá u hoteles, quemaron el Encanto, cooperativas, tirotearon o violaron campesinas quedarán impunes? El bloqueo pasará sin compensación al pueblo cubano? ¿Justicia solo para algunos? ¿Que además son juez y parte?
Por ese camino no vamos a ningún lado.
Repito: el gobierno yanqui es un actor muy importante en esto, para no decir el más importante. ¿Qué hay con él? ¿Acaso la diáspora además de pagar impuestos que financian todo eso y elegir a políticos belicistas no debería hacer o exigir algo? Cómo queda en la ecuación la agresión yanqui a Cuba? Se olvida todo eso que es más grave pero nos acordamos del mitin de repudio? No puede ser.
Tiene que haber un consenso digno para todos. Incluso Obama lo tenía bien claro cuando vino a Cuba en sus palabras. Las elecciones de medio término pueden ser el momento de enviar un mensaje a Rubio/Trump
Por lo expresado en algunos comentarios se ve que no han entendido el sentido de la propuesta de Cancio. Quien espere clemencia del adversario ha perdido el rumbo completamente; Cancio lo tiene claro cuando se dirige a los cubanos todos sin mencionar al gobierno norteamericano ni tampoco al de Cuba. No se trata de un combate, sino de un acuerdo donde cada uno debe aportar lo suyo sin estridencias ni descalificaciones a priori. Estaremos muy jodidos si comenzamos pensando en que el escenario es un ring de boxeo donde proclamar un vencedor. Demasiado tiempo perdido en defender posiciones inútiles debería haber servido de lección. Lo que sí está claro es que quien está en la mejor posición para iniciar un cambio es el gobierno de Cuba y algo puede haber hecho, pero es totalmente insuficiente. Hay muy mala apreciación si se sigue enjuiciando a la emigración como un nido de enemigos, algunos habrá, pero ya no son mayoría. Podría comenzarse a entenderse que allá y acá existen personas que tienen criterios diferentes; creen tener sus razones y tienen todo el derecho para ello. Querer uniformidad complaciente es puro absurdo y causa serio espejismo.
EXCELENTE ARTICULO
PUDIERAMOS HABER HECHO MILLONES DE ACCIONES Y SIEMPRE JUSTIFICANDO LA MISERIA CON EL DESGRACIADO BLOQUEO Q ES VERDAD Q EXISTE Y EXISTIRA
HAY Q IR A VIETNAM PASAR UN CURSI Y VENIR DE REGRESO Y APLICAR SU PROCEDER
ELLOS ESTUVIERON 35 AÑOS BLOQUEDOS Y AHORA ES UNA POTENCIA
Y SIGUEN SIENDO SOCIALISTA
Excelente artículo. Observo con preocupación que la mayoría de la población en Cuba quieren que se acaben las penurias que están pasando, pero no se plantean que va a pasar después. Y los de afuera, una parte alimenta el odio entre cubanos.
Lo importante es preservar a Cuba como Nación libre y soberana para emprender el desarrollo de una patria para todos y para el bien de todos, como queria Marti, y eso solo se logra con la unidad.
Sr. Cancio creo que los comentarios son mas que evidente a su propuesta, si lo que propone es un “pacto nacional” similar a lo ocurrido en La España que salían del franquismo falta la figura clave que desde la “oposición mas civilizada” y el respeto ganado contenga las bajas pasiones. Hoy lo mas importante es creo yo comenzar a tomar como serias y debatibles como salir del agujero que nos ha metido el PCC único y plenipotenciaro sin poner en riesgo soberanía, independencia e inclusión de todos y para el bien de todos como reza en la constitución.
Sobrepasar este demasiado largo fracaso de Continuidad y resistencia esteril por un lado y ese bastante evidente intento de “toma de la Habana” por los hasta hoy, no cubanos, apartridas, escorias y simplemente no personas que nos fuimos, tiene que de alguna manera intentarse un punto medio en donde la justicia haga su trabajo de encausar los evidentes abusos de poder y robo del herario publico, la propia sociedad el suyo en reencausar las posiciones extremas para ir bajando intensidad en una sociedad marcada por el blanco y negro.
Coincido con usted en que el tiempo esta llegando e inclusive sin que nos demos cuenta, porque es inviable seguir hundiendo en el mar a Cuba y todo sus habitantes por un TOTALITARISMO caducado e incapaz de dejar parir esa otra Cuba que los Cubanos piden a gritos les ofresca algo de esperanzas para sus vidas.
Buen fin de semana para todos.
Tengo 62, no sé pirque se dice que la mayoría no hizo el psis, he votado 2 constituciones, que han sido aprobadas por la gran mayoría. Porque siempre anulan la potencia del pueblo de cuba y lo convierten en una referencia wue dufre. Resiste y crea. Es como si se fuera ganado manso y no los wue se van a fijar contra el invasor.. por otro lado siempre recuerden la helm Burlón, ahí está lo que harán los yanquis cuando bombardean y destruyan la riqueza nacional. Aquí podrá haber guerra civil, pero luego habrá bombardeos como en Yugoslavia, Soria, Afganistán, Irán. Con los yanquis no puede haber concecipnes, ellos sólo quieren dominar países, no amistad. El que crea eso es un ingenuo
PARA SUSANA LUKA:
Y que quiere Ud. ? Que las viudas y huérfanos de los fusilados regresen a Cuba a abrazar y besar al pelotón de fusilamiento ? Que los miles de ex-presos politicos que complieron 30, 25, 20, 15, 10 o 5 años de CARCEL, regresen a las mazmorras del horror a abrazar y besar a sus carceleros?
O que las víctimas de los actos de repudio del Mariel ( Abril y Mayo de 1980 ) se abracen con los agresores que les lanzaron huevos, piedras, heces fecales y golpes por el unico delito de querer emigrar legalmente.
NO A LA VIOLENCIA, NO A LA REVANCHA, NO A LA VENGANZA, PERO QUE LLEVEN A LA JUSTICIA A TODOS LOS VIOLADORES DE DERECHOS HUMANOS. RESARCIR EL DOLOR DE LAS VÍCTIMAS MEDIANTE LA JUSTICIA PARA CERRAR LAS HERIDAS.
PARA LIVIO DELGADO:
Ha dado Ud en el clavo con esta frase lapidaria: EL FRACAZO DE LA “CONTINUIDAD”. Mas claro, ni el agua.
Cualquier argumento luego de leer este artículo corre el grave peligro de ser una utopía
El gobierno se ha “bunkerizado”: en una sola semana, 2 actos publicos para homenajear al MININT y las FAR. Actos que tienen un alto costo; transporte, comidas, seguridad, electricidad que no hay para escuelas, fabricas, oficinas, calles, barrios obreros . El gobierno despilfarra recursos para actos politicos, uno tras otro, cuando la economía esta en ruinas, cuando las empresas españolas estan abandonando Cuba y el gobierno no les paga a muchas desde el 2017 ( Dice hoy El Correo Vasco ) . La deuda de Cuba con las empresas españolas supera los 500 millones de euros, según el citado diario del Pais Vasco.
No hay dinero para honrar las deudas, pero si para marchas , desfiles, mas los actos en el Karl Marx para homenajear a los miembros del Minint y las FAR. ESTE DESPILFARRO NO TIENE NI PIES NI CABEZA; EL GOBIERNO CONTINÚA SORDO Y MIRA PARA OTRO LADO. HASTA CUANDO ?
Y por qué no nos deja vivir en paz? Porque Hugo no hablas de eso? Ya los que estamos no hicimos mal a nadie, porque entonces tanto odio exagerado, este es nuestro país nuestro sistema y nos gusta así, es lo que no acaban de entender por dios al punto de desear la muerte a su propio pueblo? Las bombas no tienen nombre ni el hambre ni las carencias, quiten el bloqueo Hugo, tu mismo vas a ser uno de los más beneficiados. Pero a golpe de asfixia,presión y violencia no nos entendemos y eso no lleva ningún pacto con quién te estrangula. Algo tiene que sentir dentro cada cubano este dónde cuando está viendo que destruyen su nación como Palestina y no hacer nada por defenderla de quién la oprime y la ataca con el bloqueo o con una posible agresión armada.
Así se habla.
PARA MANGO ARROCERO
Ud no puede hablar nombre de los 8 o 9 millones de cubanos. DESPUES de la estapida por Nicaragua del 2022 al 2024, dudo que la poblacion de Cuba ahora mismo sea siquiera de 8 millones.
Volviendo al tema, hay mucho cubanos, y hoy Silvio Rodriguez lo admire, “que comprende que hay cubanos que piden una intervencion de EE.UU”. Logico, el que no come hace 2, 3 o 4 Dias, quiere un CAMBIO de gobierno a ver si el que viene le garantiza la COMIDA. Y con los apagones, sucede lo mismo: vemos a muchos manifestantes en las redes sociales y los noticieros que llevan tantos dias sin agua y sin luz, y que quieren que vengan los americanos. LO DICEN EN VOZ ALTA, PARA QUE EL GOBIERNO LO SEPA.
ASI que ya sabe, hable a nombre suyo, no en nombre del pueblo de Cuba
Entonces, le recomiendo que usted siga su propio consejo…
Se vé clarísimo en ese párrafo que escribió, solo para refutar a otra persona, que USTED NO ESTARÁ ENTRE LAS PERSONAS CONCILIADORAS, SINO EN LAS QUE QUIEREN VENGANZA.
Es EVIDENTE que usted está dentro de ese grupillo de traidores que piden “intervención armada” y que se creen que, un solo día después de los bombardeos, estará preparando el mejor arroz con pollo de su vida, el que, según usted, ha sido el Gobierno Revolucionario el que le ah impedido tener y disfrutar.
No se engañe, María, bajo cualquier “justificación”, cualquiera que pida una invasión y bombardeos contra SU PAÍS, es, simplemente UN TRAIDOR A LA PATRIA, que debía ser juzgado y condenado, tanto como algunos piden que sean condenados los que actualmente llaman “dictadores”.
No se necesita pacto alguno, lo que hace falta es que el Gobierno de EEUU levante plenamente el bloqueo y acabe por comprender que Cuba es un país independiente y soberano. Sabe perfectamente que en condiciones normales nuestro país sería próspero, más inclusivo con un desarrollo mucho mayor con justicia social y más democrático. Lo que nos quieren imponer es un sistema político, económico y social codificado en la denominada Ley Helms-Burtom escrita por legisladores estadounidenses y adoptada en el Congreso de USA, es decir en un parlamento extranjero. A los patriotas cubanos no nos da la gana de aceptar eso. Ya tenemos una Constitución escrita con participación popular y adoptada por referendo.
Muy lindo sobre el papel pero eso no será posible. Primero que todo porque los comunistas ladrones y déspotas que detentan el poder prefieren destruir el país que entregarlo a una transición pacífica, porque instigarán a la confrontación, sabotearán e intentarán malograr ese pacto. Son demasiado viscerales y malignos para irse por las buenas. Por otro lado las heridas y el revanchismo, dado el tipo de ciudadano que la Revolución ha creado y el daño antropológico infligido durante todos estos años de desintegración moral, va a ser inevitable. Mi pronóstico es que primero habrá una profunda destrucción y luego, cuando y no haya más que destruir vendrá la recontrucción pero eso, mi amigo, no lo veremos ni usted ni yo y me temo, ni siquiera nuestros hijos.
¿También esa diáspora que, durante décadas, ha estado apoyando políticos de “mano dura” contra Cuba, esa que pide “intervención”, aquella que pide “toneladas de bombas sobre Cuba”, aquella que pide entrar a la Habana “degollando comunistas”, incluyendo los jóvenes?
Su artículo, dejando convenientemente de mencionar el criminal bloqueo que ha venido sufriendo Cuba y su PUEBLO por décadas, deja todo en manos de la “buena voluntad” de los individuos para un “Acuerdo de Conciliación”.
¿Debemos conciliarnos con los hijos de put@ “cubanos”, de la Florida, que aplauden cada sanción, cada medida de bloqueo, intentando matar de hambre a todo un pueblo, a propósito, por casi 70 años? ¿Cómo nos conciliamos con esos que, en Miami, juntaron fortunas millonarias sobre el “negocio” de la Contrarrevolución y el martirio de nuestro pueblo? Realmente no sé cómo.
Lo que sí sé que todos los hijos de Cuba que la amen de verdad, que sientan dolor por lo que está sufriendo, estén donde estén, libres de deseos de revancha política, pueden y deben participar en la reconstrucción que necesita nuestro país, libre, soberano y solcialista.
No es el primer artículo de este autor que leo aquí, y siempre le señalo lo mismo; quiere señalar, veladamente, que el fracaso de la economía cubana y la miseria actual de nuestro pueblo es por causa de la Revolución y el intento de crear una sociedad nueva, socialista y más justa. Mientras tanto, olímpicamente “se olvida” de mencionar el criminal bloqueo estadounidense de las últimas siete décadas. Un bloqueo que ha tenido el mismo objetivo final desde que se implantó, como escribió el Senador Mallory en 1962: “provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.