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El restaurante Emelina, ubicado en West Palm Beach, se convirtió en el primer establecimiento de cocina cubana en el mundo en recibir una estrella Michelin, apenas cuatro meses después de su apertura.
En entrevista a Fox News Digital, el chef y copropietario, Osmel González, de 36 años, dijo sentirse “feliz y emocionado” al recibir la distinción, un reconocimiento que muchos chefs persiguen durante décadas sin alcanzarlo.
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El restaurante, que toma su nombre de la abuela de González, ofrece una versión moderna de los sabores cubanos tradicionales utilizando mayoritariamente ingredientes del sur de Florida.
La Guía Michelin describió algunos de sus platos como “ostras locales pochadas con espuma de yuca y polvo de hongos muestran refinamiento, mientras que tomates cherry con chimichurri de orégano cubano y espuma de leche de macadamia demuestran cómo ingredientes simples pueden brillar”.
González explicó que la propuesta de Emelina no busca sustituir la cocina cubana clásica, sino partir de ella. “No estamos tratando de reinventar la comida cubana. Realmente amamos nuestras tradiciones y nuestra comida clásica… Solo estamos aquí para soñar un poco y llevar esa comida cubana que amamos en este viaje de creatividad”, afirmó.
Todo lo que la cocina cubana puede llegar a ser
Para el chef, la distinción trasciende el ámbito puramente gastronómico. Sostiene que su cocina busca mostrar todo lo que la cocina cubana puede llegar a ser cuando la creatividad deja de estar limitada por la escasez, una idea que conecta directamente con su propia historia: vivió los primeros 22 años de su vida en Cuba antes de salir del país.
“Sobrevivir es sobrevivir. Cuando estás sobreviviendo, no puedes ser creativo”, declaró González sobre los chefs que permanecen en la isla, a quienes describe atrapados durante generaciones en la tarea de simplemente conseguir comida, no de innovar con ella.
“Lo que ha impedido que la cocina cubana evolucione es la revolución que ocurrió en Cuba. Durante 67 años, la gente solo ha estado luchando por conseguir comida”, afirmó.
El restaurante presenta carne de res de forma prominente, un ingrediente al que muchos cubanos en la isla han tenido escaso acceso. “La carne de res nunca fue parte de nuestro menú en la vida normal. Aquí elegimos presentarla de una forma en que creemos que podríamos tenerla en Cuba”, explicó el chef.
El ambiente del local también busca evocar una época anterior a la revolución cubana, la misma que González asocia con su abuela, a quien describe como representante de “esa hermosa mujer cubana” de otra era. El chef espera que sus comensales se sientan transportados a ese momento al entrar al restaurante.
González se mostró optimista sobre el futuro de la escena gastronómica cubana en el sur de Florida. “Creo que en cinco años habrá muchos más chefs como nosotros que se mudarán a la zona y contribuirán.”
Sobre el desafío que representa mantener la distinción recién obtenida, fue igual de directo: “El sueño de todo chef es tener una estrella Michelin. Pero mantener esta estrella es el trabajo realmente duro”.












