La contratación en dólares de potencia instalada en parques solares de Cuba por parte de empresas y personas naturales no supone un cambio en las tarifas eléctricas vigentes actualmente en la isla, las cuales se seguirán pagando en pesos cubanos.
Así lo confirmó Ramsés Montes Calzadilla, director de política y estrategia energética del Ministerio de Energía y Minas (Minen), en respuesta a los rumores y especulaciones surgidas luego de la publicación esta semana de una resolución sobre el tema en la Gaceta Oficial.
“El sistema de tarifas, tanto para el sector residencial como el no residencial, se mantiene en moneda nacional. Ni siquiera ha habido un incremento”, aseguró el directivo a Cubadebate.
Montes Calzadilla recalcó que las interpretaciones difundidas en redes, según las cuales a partir de la nueva norma el servicio eléctrico comenzaría a cobrarse en dólares y se privatizaría este sector, “no se corresponden con el contenido real de la norma”.
Detalló que el sistema establecido “no es obligatorio ni generalizado, sino una opción adicional”. “No es algo que vaya a afectar a toda la población ni a todas las empresas. Es una posibilidad para quien la considere conveniente”, precisó al medio oficial.
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“Instalación virtual”
La resolución —firmada por el titular del Minen en agosto pasado, pero apenas publicada ahora— no establece un mecanismo nuevo, sino que actualiza uno ya implementado desde 2021, “vinculado a la contratación de energía solar fotovoltaica”, explicó el funcionario.
La diferencia con la versión anterior, ahora derogada, es que hasta las contrataciones antes se hacían en MLC, y a partir de este momento serán en dólares (USD), en medio del actual proceso de dolarización en la isla, un elemento que Montes Calzadilla pasa por alto en su explicación.
De acuerdo con el directivo, este sistema permite “financiar de manera indirecta la generación de energía renovable” mediante la contratación de “una determinada potencia instalada en parques solares” por parte de empresas estatales, negocios privados y también personas naturales.
Se trata, apunta, de una especie de “instalación virtual”, pues la empresa o persona “no coloca paneles en su ubicación física, sino que financia su equivalente en otra instalación y recibe a cambio un descuento mensual en su consumo eléctrico”.
Por tanto, en la práctica, la contratación de este servicio no evita que sus clientes se libren de los constantes y prolongados apagones que sufren actualmente los cubanos.
Por cada kilowatt (kW) contratado, el cliente “recibe mensualmente un descuento de 125 kWh en su factura, durante el período acordado, que puede oscilar entre 2 y 20 años”, explicó el funcionario. Los detalles sobre los precios a pagar según la potencia y el tiempo contratado aparecen en un anexo de la resolución.
La normativa contempla que la cantidad mínima a contratar es de 500 W, sin límite máximo. Además, quienes contraten este servicio recibirán un certificado de generación con fuentes renovables por parte de la Unión Eléctrica (UNE), y si no consumen todo lo contratado, el Minen les compraría esa energía sobrante “con la tarifa establecida para cada caso”.
“Reducción significativa de precios”
Aunque Montes Calzadilla no mencionó el cambio de la moneda en que se harán las contrataciones de potencia instalada en parques solares —que pasa de MLC a USD en la nueva resolución— sí señaló que la misma se realizará en divisas “debido a que los componentes tecnológicos necesarios para la generación solar deben ser importados”.
A su vez, afirmó que la nueva norma supone “una reducción significativa de precios” en comparación con la precedente, debido a “la disminución internacional de los costos de la tecnología fotovoltaica”.
“El precio más alto, correspondiente a contratos a 20 años, pasó de 1500 dólares por kW en 2021 a 600 dólares en la actualidad, lo que representa una reducción superior al 50 %”, detalló. Con ello, dijo, se “busca incrementar los incentivos para la inversión en energías renovables y facilitar el cumplimiento de las metas nacionales en este ámbito”.
El funcionario no precisó cuantas entidades y personas habían hecho contrataciones desde la implementación de este mecanismo en 2021, pero afirmó que el mismo ha sido “particularmente útil para entidades con limitaciones de espacio”. También dijo que quienes lo han utilizado “han logrado ahorros significativos en su factura eléctrica, en algunos casos de hasta un 50 %”.
“Esto se debe a que la energía contratada, aunque se paga anticipadamente, resulta más económica que la adquirida a través de la tarifa convencional”, señaló.
En cuanto a la contratación por parte de personas naturales, si bien está prevista en la norma, el directivo reconoció que “solo los altos consumidores” —aquellos que superan los 500 kWh mensuales, y enfrentan tarifas que pueden alcanzar entre 15 y 25 pesos por kWh— “obtienen beneficios económicos claros” con este mecanismo.











