El Gobierno mexicano formalizó la asignación de casi 35 millones de dólares para ampliar en Cuba el programa agrícola “Sembrando Vida”, enfocado la producción de alimentos y el empleo rural.
La Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) ejecutará la segunda etapa del proyecto en la isla, mediante un esquema de donación financiado a través del Fondo México, señala en un reporte Cubadebate.
El programa forma parte de la estrategia de cooperación internacional de México en el Caribe y busca promover la autosuficiencia alimentaria en la isla mediante el financiamiento de insumos, asistencia técnica y desarrollo de capacidades productivas en el campo.
Desde el pasado año, la iniciativa ya beneficia a unos 5 mil campesinos en provincias como Artemisa y Mayabeque, donde reciben semillas, equipos y acompañamiento técnico.
En su expansión más reciente, el proyecto también se ha extendido a Villa Clara, como parte de una segunda fase acordada entre ambos gobiernos, lo que refuerza su alcance territorial y su papel dentro de la cooperación bilateral.
Cuba y México acuerdan ampliar a Villa Clara el programa Sembrando Vida
Los recursos, que ascienden a 588 millones de pesos mexicanos, serán canalizados mediante un contrato de donación en el que intervienen entidades como el Banco Nacional de Comercio Exterior (BANCOMEXT), la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Banco del Bienestar, encargadas de la gestión financiera y operativa del programa, según el documento oficial.
“Sembrando Vida” forma parte de la estrategia de cooperación regional impulsada por México en América Latina y el Caribe, basada en la transferencia de programas sociales orientados al desarrollo rural.
Antes de su implementación en Cuba, el modelo ya había sido aplicado en países como El Salvador, Honduras, Guatemala y Belice.
De acuerdo con informes de cooperación internacional, México ha destinado más de 150 millones de dólares en la última década a proyectos similares en la región. Solo este programa ha beneficiado a más de 40 mil agricultores fuera del territorio mexicano, consolidándose como uno de los principales instrumentos de política exterior social del país.
La crisis alimentaria se ha intensificado en la isla, marcada por una disminución sostenida de la producción agrícola y dificultades crecientes para importar alimentos.
A ello se suman factores como la escasez de combustible, la falta de insumos básicos como fertilizantes, semillas y piezas de repuesto, así como los históricos problemas estructurales del sector.











