Irán anunció hoy la reapertura temporal del estratégico estrecho de Ormuz durante el alto el fuego con Estados Unidos, mientras Washington mantiene su bloqueo naval y cerca de 2 mil embarcaciones continúan atrapadas en la zona, afectando al comercio energético global.
El país persa confirmó que permitirá el tránsito de buques mercantes por el estrecho de Ormuz hasta el próximo miércoles, en el marco de la tregua vinculada al cese de hostilidades en el Líbano, de acuerdo con EFE.
La decisión, comunicada por su ministro de Exteriores, Abás Araqchí, busca restablecer parcialmente la circulación en una de las rutas clave para el suministro mundial de petróleo, por donde pasa cerca del 20 % del crudo global.
BREAKING: Iran’s Foreign Minister announces that the Strait of Hormuz has officially re-opened following the U.S. naval blockade in the region. pic.twitter.com/xGvlQB3aWr
— Fox News (@FoxNews) April 17, 2026
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos, con una caída cercana al 9 % en el precio del barril de Brent, reflejo de la expectativa de una mayor estabilidad en el tránsito marítimo, una medida que contempla rutas específicas de entrada y salida bajo supervisión iraní y restringe el paso a embarcaciones no militares, según fuentes oficiales.
Trump mantiene el bloqueo naval
Sin embargo, el alivio es parcial. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que mantendrá el bloqueo naval sobre Irán hasta alcanzar un acuerdo definitivo, lo que implica restricciones a los buques que operan desde puertos iraníes.
“El estrecho de Ormuz está completamente abierto […] pero el bloqueo naval se mantendrá”, afirmó el mandatario, quien anticipó que las negociaciones podrían resolverse en un corto plazo.
La coexistencia de ambas medidas —reapertura iraní y bloqueo estadounidense— mantiene la incertidumbre en la región. Desde finales de febrero, la escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel ha alterado el flujo marítimo y disparado los riesgos para la navegación comercial.
A pesar del anuncio de Teherán, la normalización del tráfico aún enfrenta obstáculos. De acuerdo con datos recientes, alrededor de 2 mil buques y unos 20 mil marineros permanecen en el golfo Pérsico, tras semanas de interrupciones provocadas por ataques y restricciones operativas, señala CNN.
Estas embarcaciones transportan aproximadamente 21 000 millones de litros de petróleo, lo que ilustra la magnitud del impacto logístico acumulado.
Las autoridades iraníes habían impuesto previamente limitaciones al tránsito como respuesta a la ofensiva militar estadounidense-israelí, mientras que Washington reforzó posteriormente su control naval en la zona, una dinámica que obligó a varios barcos a desviar sus rutas y redujo significativamente el flujo comercial en el estrecho.
La tregua anunciada por Trump se tambalea tras bombardeos de Israel en el sur del Líbano
Organismos del sector marítimo han advertido sobre las dificultades que enfrentan las tripulaciones atrapadas en el área. Aunque no existe una amenaza inmediata para su seguridad, describen el entorno como altamente tenso debido a la persistencia del conflicto.
La reapertura del estrecho forma parte de las condiciones pactadas en el alto el fuego, que también incluyó el cese de ataques en el Líbano anunciado ayer por Trump. El presidente libanés, Joseph Aoun, elogió el acuerdo, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo calificó de “una oportunidad histórica” para la paz.
No obstante, la continuidad de operaciones militares en ese frente y la falta de un acuerdo definitivo entre Washington y Teherán mantienen la situación en equilibrio frágil, con repercusiones directas sobre el comercio energético a nivel mundial.











