El luto volvió a cubrir ese lunes al béisbol cubano con el fallecimiento en La Habana del expelotero Juan Bravo Prescot, quien se encontraba de visita en la isla.
Bravo, recordado por su paso por los equipos capitalinos en la década de 1980-1990, falleció en la capital cubana a los 63 años de edad debido a un infarto, de acuerdo con reportes de prensa.
Considerador uno de los receptores más hábiles que pasó por las Series Nacionales, y quien durante su carrera vistió los colores de los conjuntos de Industriales, Metropolitanos y la Isla de la Juventud, residía en la ciudad de Miami, Estados Unidos, desde hace varios años.
Tenía previsto regresar el próximo jueves al sur de Florida, según varios medios que reflejaron la triste noticia.
🚨 ÚLTIMA HORA: Fallece el otrora receptor de las Series Nacionales Juan Bravo 🚨
📝 Según múltiples reportes, Juan Bravo falleció este lunes 27 de abril mientras se encontraba de visita en La Habana.
➡️ Bravo trascendió en el beisbol cubano por sus actuaciones como receptor y… pic.twitter.com/kKHjEFqwre
— Swing Completo LLC (@SwingCompletoBB) April 27, 2026
Consagrado al béisbol
Durante su etapa como jugador el nacido en la localidad de San Francisco de Paula participó en 17 ediciones de la Serie Nacional del Béisbol (SNB), en las que fijó un average ofensivo de .272 (700 hits en 2574 turnos oficiales), de acuerdo con la estadísticas oficiales.
Además, en su hoja de servicio aparecen 67 dobles, 10 triples y 17 vuelacercas, con los que remolcó la mayoría de sus 260 carreras impulsadas.
Después de su retiro, al finalizar la 35 SNB (1995-1996), Bravo Prescot se dedicó a transmitir sus conocimientos a las más jóvenes generaciones en su localidad natal, hasta formar parte de los equipos de dirección de los equipos de la capital en el principal torneo cubano.
En una entrevista publicada por el medio Play Off Magazine, el exjugador declaró que decidió emigrar a Estados Unidos en 2016, motivado por varios acontecimientos le desilusionaron.
Entre ellos destacó su exclusión del equipo que enfrentó ese año en el Estadio Latinoamericano a los Rays de Tampa Bay de la MLB durante la histórica visita a Cuba del presidente Barack Obama, y en el que inicialmente había sido anunciado como uno de los coaches.
Desde su llegada a Estados Unidos se mantuvo vinculado al béisbol entrenando a niños en la ciudad de Miami.












