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Afuera del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana (MNBA) unos sándwiches exquisitos hacen la boca agua a cualquiera, pero no todos tienen economía para darse el gusto.
Puertas adentro de la institución, un aterrizado Etienne Labande reconoce la situación: “Este año, no vamos a mentir, es aún más difícil que el año pasado para hablar de seguridad alimentaria y de buenas prácticas en temas de dieta, por la situación que tenemos en el país”.
Sin embargo, para el representante del Programa Mundial de Alimentos en la isla, WFP, por sus siglas inglesas, el arte nunca es tan fuerte como “en circunstancias difíciles”, lo que impone “dejar la puerta abierta” para que pase con su poder de convocatoria, exploración y revelaciones.
Esa es la razón de la convocatoria de tres certámenes artísticos para 2026: el Concurso de Fotografía Creativa “Miradas que alimentan: Fotografiando la seguridad alimentaria”; el Concurso Nacional Infantil de Artes Visuales “PMA en Acción” y “Miradas que alimentan: Arte para la conciencia”. Los certámenes buscan sensibilizar sobre la nutrición y la seguridad alimentaria, utilizando el arte como un lenguaje alternativo para transmitir un mensaje urgente.

El mensaje del PMA: arte en tiempos difíciles
El francés Labande, quien mantiene más de dos décadas de trabajo en el PMA y en Cuba desde 2022, abrió la presentación este martes en la sala de proyecciones del MNBA con un reconocimiento al difícil escenario doméstico y acto seguido hizo una declaraciones de intenciones: “No estamos aquí solamente para traer alimentos a la gente. Estamos aquí para pasar un mensaje también sobre la sostenibilidad, las soluciones locales y las buenas prácticas en temas de alimentación”.
El ejecutivo recordó que el PMA, que en 2024 apoyaba a 1,3 millones de personas en Cuba según los datos más recientes publicados en su web, lleva más de 60 años en el país y que uno de los concursos ya supera las dos décadas de existencia. El más joven es el de fotografía, iniciado el año pasado y con gran éxito. “Tomamos la decisión de seguir haciendo estos eventos, que son tres concursos separados, pero que hacen un conjunto de actividades que esperamos mantener cada año”, afirmó.

Tradición y comunidad que rebasen localismos
El Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV) es sede del concurso de artes plásticas. Su subdirector técnico artístico, Danilo Vega, explicó que la edición de 2026 amplía las modalidades: “Se añadieron manifestaciones como el dibujo y la instalación que no estaban desplegadas el año pasado, para que los artistas tuvieran posibilidades más claras de participación”.
Vega recordó que en la edición anterior intervinieron 58 artistas con 70 obras, lo que demuestra la preocupación de los creadores por la nutrición como problemática universal. “Nosotros no establecimos un número limitante de obras, sino que seleccionamos todas aquellas que respondieran al tema de la convocatoria. La experiencia nos dice que así es mejor”, señaló.
Las obras se recibirán hasta el 30 de junio y la exposición se inaugurará en agosto. Vega adelantó que “se mantiene igual la entrega de un premio único y dos segundos lugares, que estarán expuestos en nuestro centro durante todo el mes de agosto”, precisó.
Al final de la conferencia de prensa, OnCuba solicitó un breve intercambio con Vega.
El enfoque y los criterios plásticos que ustedes van a manejar en el concurso, ¿están en consonancia con el canon en Cuba —como la fotografía tradicional del agro cubano o la tradición culinaria—, o buscan rebasar esos límites?
Pienso que la manera en que se ha enfocado el concurso lanzado por el Programa Mundial de Alimentos, bajo el eslogan “Miradas que alimentan: arte para la conciencia”, y que en esta edición de 2026 tiene por tema “Saberes que alimentan: nutrición, tradición y comunidad”, rebasa cualquier contexto particular. Incluye la riqueza cultural cubana, como la tradición culinaria, pero va más allá. Es un enfoque que expande la mirada de los creadores hacia problemáticas universales relacionadas con la alimentación, la nutrición humana y las prácticas alimentarias presentes en comunidades de todo el mundo.
Más allá de ese contexto global, Cuba atraviesa una crisis alimentaria evidente y sin remisión en el corto plazo. ¿No se arriesgan ustedes a que haya obras que puedan ser imputables por transgresiones políticas, editoriales o éticas?
En cualquier institución del arte, al exponer obras resultado de un concurso, el presupuesto básico es la calidad y el ajuste al tema. Para responderte, puedo decir que en 2025, cuando se lanzó el concurso y se expuso en verano, ya estábamos en la misma crisis alimentaria que hoy. Los creadores abordaron distintas aristas de ese tema tan sensible para Cuba, pero también compartido como preocupación global. La alimentación es una problemática humana invariante: siempre ha sido motivo de inquietud para el hombre.
En ese sentido, no establecemos cortapisas a la libre expresión de los creadores. La revisión se centra en la calidad y en la pertinencia con el tema, sin pautas restrictivas sobre lo que se puede o no abordar. De por sí, estamos tratando un asunto sensible para cualquier comunidad humana.

Entonces, ¿el arte puede enriquecer la mirada sobre estos asuntos, incluso en un contexto de crisis?
Exactamente. Ya el año pasado, desde Cuba, estábamos inmersos en la misma crisis alimentaria y en otras dificultades sociales. Justamente esos son los contextos en los que el arte puede aportar, enriquecer y ofrecer perspectivas diversas sobre problemas que afectan tanto a Cuba como al mundo entero.
El concurso infantil y un plato multicolor
El metodólogo nacional del sistema de Casas de Cultura, Igor Pérez Rodríguez, enfatizó la relevancia del concurso infantil dirigido a niños y adolescentes cubanos de entre 5 y 18 años. “Si desde pequeños no fomentamos las buenas prácticas de alimentación, los niños no podrán tener un desarrollo pleno a lo largo de su vida”.
Este año el tema es “Un plato multicolor para cada etapa de la vida”, lo que permite a los menores expresar creatividad vinculada a frutas y vegetales.
El certamen contempla tres niveles de enseñanza y la participación de niños con necesidades educativas especiales. Pérez Rodríguez resaltó: “Cada año participan más niños con una calidad e imaginación increíble, y quiero destacar a los instructores que trabajan con ellos, porque sin ellos esos niños no podrían desarrollarse”.

El Museo Nacional de Bellas Artes: dos décadas de alianza
Por su parte, la subdirectora de extensión cultural del Museo Nacional de Bellas Artes, Ana María Fuentes Galeto, recordó que el museo ha acompañado al PMA desde los inicios del concurso infantil: “El museo no ha faltado a ninguna edición y siempre que nos lo permitan seguiremos siendo esta alianza con las casas de cultura y el Ministerio de Educación”.
Puso en valor la importancia de que niños de todas las provincias puedan ver sus obras expuestas en La Habana. “Es indescriptible contemplar la sensación de alegría de esos niños cuando ven sus obras en la exposición”, dijo y anunció que la muestra está prevista para octubre, en el marco de la Jornada de la Cultura Nacional.

El poder de la fotografía en acción
La curadora de la Fototeca de Cuba, Claudia Arcos, resaltó que el concurso de fotografía es el más joven de los tres, pero también el más influyente: “La imagen tiene un poder enorme en todas las redes sociales, y hay muchísimas personas que practican la fotografía y quieren influir en estos temas”.
Sobre la primera edición, afirmó que la “experiencia del año pasado fue muy buena, con resultados bastante creativos. Pienso que esta segunda edición será igual”.
El concurso contempla tres categorías: Retratos de la Nutrición, Vida en la Tierra e Historias de Resiliencia. La fecha límite de envío es el 29 de junio y la exposición final podría realizarse nuevamente en la Fundación Ludwig.

Bases de los concursos. Descartada la Inteligencia Artificial (IA)
El Concurso de Artes Plásticas “Miradas que alimentan: Arte para la conciencia” invita a artistas cubanos a presentar hasta dos obras inéditas en modalidades de pintura, dibujo, grabado, escultura e instalación.
Las piezas de pintura, dibujo y grabado no deben exceder los 80 x 60 cm, mientras que las esculturas e instalaciones deberán ser de pequeño formato, con un máximo de 75 cm en cada dimensión. Los ganadores de primeros premios en ediciones anteriores no podrán concursar.
Cada obra debe entregarse lista para exposición, acompañada de ficha técnica, sinopsis, currículum artístico y datos del autor.
La recepción se realizará en el CDAV hasta el 30 de junio de 2026, de martes a jueves entre las 11:00 a.m. y las 3:00 p.m.
El jurado seleccionará las mejores obras atendiendo a calidad y pertinencia temática. Se otorgará un primer premio de 3 mil USD y dos segundos premios de 1500 USD cada uno, y las piezas ganadoras pasarán a formar parte del patrimonio del PMA en Cuba. La exposición con las obras seleccionadas se inaugurará en agosto en el CDAV.
Por su parte, el Primer Concurso de Fotografía Creativa WFP Cuba, bajo el lema “Fotografiando la seguridad alimentaria”, está abierto a residentes en Cuba mayores de 18 años. Se establecen tres categorías: Retratos de la Nutrición, Vida en la Tierra e Historias de Resiliencia.

Cada participante podrá presentar hasta tres imágenes por categoría, en formato JPG con un mínimo de 1200 píxeles en el lado largo y resolución de 72 dpi.
Las fotografías deben ser inéditas, sin marcas de agua ni firmas, y no haber sido premiadas previamente. Se permite retoque digital moderado, pero no alteraciones fundamentales ni imágenes creadas con inteligencia artificial.
Los finalistas deberán entregar archivos originales en alta resolución (40 cm en el lado mayor, 300 dpi). Si aparecen personas, el autor debe contar con consentimiento escrito. No se aceptarán imágenes con contenido violento, sexual o explícito o que dañe el medio ambiente.
La inscripción vence el 29 de junio de 2026 y se realiza enviando las imágenes y un PDF con datos personales y sinopsis al correo WFP.CubaConcursos@wfp.org.
El jurado evaluará originalidad, técnica, composición, impacto y relevancia temática.
El proceso consta de dos etapas: primero se seleccionan hasta 15 imágenes finalistas y luego se elige una fotografía ganadora por cada categoría, además de menciones honoríficas.
Los premios consisten en una cámara profesional y un objetivo de alta calidad para cada categoría ganadora. Las obras finalistas se exhibirán en septiembre de 2026 y se incluirán en un catálogo oficial, mientras que los ganadores recibirán certificación de participación.
En el caso del certamen infantil, se podrá participar, con un máximo de tres obras, en las especialidades de dibujo, pintura, grabado, escultura, cerámica, artesanía, técnica mixta, maqueta, instalación y arte digital.
Las obras bidimensionales deben tener 30×50 cm y 30x30x40 cm las tridimensionales.
Se otorgarán tres premios y tres menciones por cada categoría. La fecha tope para la entrega de los trabajos en La Habana será el 31 de julio de 2026. Para el envío digital de obras se habilitó el correo: WFP.CubaConcursos@wfp.org.

Derechos de autor y una renuncia consciente
Ambos concursos comparten un aspecto esencial: la cesión de derechos de uso. Aunque los artistas y fotógrafos mantienen la autoría de sus obras, al participar aceptan que el PMA y sus socios puedan utilizarlas indefinidamente sin pagar regalías.
Esto permite al organismo usar las fotos en sitios web, redes sociales, campañas de recaudación, informes, presentaciones y archivos digitales.
La entidad se compromete a mencionar siempre el nombre completo del autor, pero este renuncia a cualquier compensación adicional o control sobre los usos posteriores, lo que convierte a cada pieza seleccionada en parte del patrimonio comunicacional del PMA.

Un punto y aparte con monsieur Labande
Cuba atraviesa un momento muy delicado, sobre todo en el sector alimentario. ¿Cómo se compagina un concurso artístico con esta situación crítica? ¿Es un contrasentido o una provocación?
En este tipo de situación tenemos dos alternativas: la primera es abandonar, pensando que no es el momento, y la segunda es seguir preguntándose, al contrario, ¿por qué parar?. El mensaje sigue siendo el mismo, aunque es más difícil transmitirlo porque la gente está en una situación complicada. Pero no queremos parar. Siempre hay niños y artistas que tienen algo que decir, y creo que es una oportunidad para hacerlo de forma respetuosa y sin ostentación.
¿Qué ocurre si las obras son críticas o cuestionadoras del momento? ¿Habrá censura?
“No, no hay censura. Si empezamos con la censura del arte, no funciona. Hay decisiones que toma el jurado en consenso sobre cuáles son las obras más relevantes y acordes al tema, pero censura no. En el concurso de fotografía sí existen reglas estrictas sobre el contenido, pero no es censura, son normas necesarias para enmarcar el trabajo.
¿Cómo afecta el bloqueo petrolero estadounidense a las funciones del PMA en la isla?
Estamos, como todos, con la falta de combustible. Nuestras operaciones no están paradas, pero sí mucho más lentas de lo que deberían ser. Buscamos formas de seguir trabajando con lo que hay. Hubo una reacción inmediata de las autoridades para priorizar el combustible disponible, y así continuamos con nuestras operaciones.
El gobierno cubano habla de reformar la agricultura con medidas operativas. ¿Cómo evalúa esa transición?
Eso es una pregunta para el ministro de Agricultura, pero sí hay fincas, modelos y cooperativas que están cambiando. Parte de ese cambio es forzado, porque importar fertilizantes es muy complicado. Nosotros promovemos un modelo basado en la agricultura circular, con producción local y menos dependencia de importaciones. No se logra el 100 % de soberanía alimentaria, pero sí un nivel de independencia que es muy importante. Estoy convencido de que eso pasa por un cambio de modelo.
El PMA ha invertido poco más de 450 millones de dólares en proyectos en Cuba. ¿Existe transparencia en el uso de esas inversiones?
Sí, en nuestros proyectos damos seguimiento y sabemos exactamente qué se invirtió, cómo y cuáles son los resultados. Estos cambios no ocurren de un día para otro; son proyectos de largo plazo de tres a cinco años que dependen de la motivación de la comunidad.
Uno de los mejores resultados es ver que las fincas que adoptaron el modelo circular, independizándose de insumos importados y usando energía fotovoltaica, siguen trabajando.
El problema es que somos una gota en todo esto: los proyectos son importantes, pero para llevarlos a escala se necesitaría un presupuesto que no tenemos. Lo que sí podemos demostrar es que el modelo funciona.
¿A qué modelo se refiere exactamente?
A las fincas de economía circular. Por el momento el enfoque es más sobre hortalizas, frutas y ganado menor, pero se puede aplicar también a cultivos extensivos de cereales y granos. Se trata de encontrar soluciones para depender menos de productos e insumos importados.
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El Programa Mundial de Alimentos (PMA) es la principal agencia humanitaria de la ONU dedicada a combatir el hambre y garantizar la seguridad alimentaria. Fundado en 1961, tiene su sede en Roma y opera en más de 120 países, ofreciendo asistencia tanto en emergencias —como guerras, desastres naturales o crisis sanitarias— como en programas de desarrollo a largo plazo. Su mandato combina la distribución de alimentos y transferencias monetarias con proyectos de resiliencia comunitaria, apoyo a la agricultura local y programas de nutrición para los grupos más vulnerables, especialmente niños y mujeres. En la práctica, el PMA se ha convertido en el brazo operativo más grande del sistema multilateral contra el hambre, atendiendo cada año a más de cien millones de personas. Además de responder a emergencias, impulsa iniciativas de alimentación escolar, fomenta la adaptación al cambio climático y colabora con gobiernos en planes de desarrollo sostenible. Su labor es complementaria a la de otras agencias de la ONU, como la FAO o Unicef, pero con un enfoque exclusivo en la asistencia alimentaria directa, lo que lo convierte en un actor clave en la lucha global por erradicar la malnutrición y alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2: Hambre Cero. |












