Tras agotarse el petróleo ruso llegado a Cuba a fines de marzo, los apagones han vuelto a castigar sin piedad a los cubanos.
Este martes la máxima afectación escaló por encima de los 2100 MW, una cifra a la que no había llegado en los últimos meses, a pesar de la agudización de la crisis energética provocada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
El pico negativo se alcanzó a las 8:40 de la noche, con 2113 MW, un déficit “superior a lo planificado por salida imprevista de la planta de Energás Varadero”, según explicó la Unión Eléctrica (UNE).
Habría que remontarse a diciembre del año pasado, en momentos en que la capacidad de generación apenas sobrepasaba los 1000 MW, para encontrar una afectación semejante. En ese crítico contexto se estableció el actual récord negativo de 2152 MW, si bien a lo largo de 2026 se han registrado picos por encima de los 2000 MW y un agravamiento general de la crisis.
No obstante, el déficit actual contrasta sobremanera con la mejoría experimentada semanas atrás gracias al cargamento llegado de Rusia. En ese momento la disponibilidad llegó a rondar los 2000 MW y la afectación cayó de los 1000 MW, pero ahora ese panorama se ha revertido drásticamente.
Entre averías, mantenimientos y el fin del petróleo ruso, la generación eléctrica cae en picada
Déficit disparado
La semana pasada, las continuas averías de plantas generadoras —entre ellas la termoeléctrica Antonio Guiteras— y el agotamiento del petróleo ruso llevaron ya un importante aumento del déficit, por encima de los 1600 y 1700 MW, pero ya este lunes esa cifra ascendió hasta los 2012.
Y este miércoles, tras sobrepasar ayer los 2100 MW, llegará hasta los 2050, de acuerdo con los pronósticos oficiales.
Ya a las 6:00 AM la afectación era de 1655 MW, muy por encima de la disponibilidad existente, que solo llegaba hasta los 1200 MW. Para el pico nocturno, la UNE prevé un incremento de otros 30 MW por la entrada de la unidad 1 de la planta Energás Varadero.
Esa sería la única incorporación esperada, en tanto ocho unidades térmicas seguirán paradas por roturas o mantenimientos, entre ellas Felton 1, una de las de mayor capacidad en la isla junto a la Guiteras. Las limitaciones de los bloques en funcionamiento llegarán hasta los 374 MW.
No obstante, este panorama pudiera oscurecer aún más si ocurre alguna avería o salida imprevista —algo bastante común por la antigüedad y sobrexplotación de las termoeléctricas—, o si la demanda sobrepasa los 3250 MW estimados por la UNE.
En medio de este crítico escenario, desde las redes y medios no oficiales se han venido reportando protestas y cacerolazos en diferentes localidades de la isla, incluidas zonas de La Habana, donde los apagones han vuelto a eternizarse y a atizar el descontento social.












