En momentos en que los apagones castigan con fuerza a los cubanos y limitan severamente la economía y la vida cotidiana en la isla, el servicio de gas manufacturado se verá afectado en La Habana por una “parada total” de una planta productora.
La parada será temporal y obedece “la necesidad de ejecutar labores de mantenimiento inaplazables, con el objetivo de garantizar la estabilidad del servicio de gas que se brinda en la capital”, de acuerdo con la empresa responsable de ese servicio.
Según la nota oficial, la planta de producción número 1 detendrá su funcionamiento a partir de las 9:00 de la noche de este jueves y debe volver a estar operativa a las 5:00 a.m. del siguiente día. Por tanto, la afectación sería entre la noche de hoy y la madrugada de mañana, si no hubiera algún retraso o dificultad.
“Durante ese tiempo se afectará el servicio de forma total a la red Habana, que comprende los municipios: Habana Vieja, Centro Habana, Cerro, Diez de Octubre y Plaza de la Revolución”, precisó la Empresa de Gas Manufacturado.
Como parte de los trabajos programados “se realizará la sustitución de tramos en dos líneas de salida de la planta que distribuye el gas hacia la red Habana; así como la instalación de válvulas en la planta productiva”, detalla la comunicación.
Momento crítico
La parada temporal en el servicio en La Habana de gas manufacturado —llamado popularmente como “gas de la calle”— llega en un momento de extrema complejidad, debido a la grave crisis que vive el país, agudizada desde principios de año por el bloqueo petrolero impuesto por la Administración de Donald Trump.
El endurecimiento de las presiones por parte de Washington ha agudizado la falta de combustible en Cuba y ha golpeado con especial fuerza la ya deprimida generación eléctrica, eternizando los apagones a lo largo del país y exacerbando el descontento ciudadano,
A ello se unen los sempiternos problemas con la distribución de gas licuado por parte del Gobierno, lo que recorta aún más opciones para la cocción de alimentos en los hogares del país.
Vuelve el gas licuado a La Habana, Artemisa y Mayabeque con “distribución regulada”
Cuba sufre una grave crisis energética desde hace varios años por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar los combustibles necesarios para nutrir la generación distribuida.
La operación militar estadounidense en Caracas el 3 de enero, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, significó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin del suministro energético vital.
En lo que va de año la isla solo ha recibido un buque ruso cargado con 100 mil toneladas de crudo, que llegó a fines de marzo y apenas mitigó por unas semanas el impacto de la crisis. Pero tras agotarse, la situación ha vuelto a retroceder, con lo que ello entraña para la población.











