El Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) dio luz verde este miércoles a las reformas económicas anunciadas por el presidente Miguel Díaz-Canel, durante un pleno de la formación en el que trascendió también el respaldo del expresidente Raúl Castro a las medidas.
El espaldarazo del liderazgo político a las reformas sucede en medio de un severo agravamiento de la crisis en la isla, acorralada por la creciente presión de EE.UU. y su propia disfuncionalidad interna, y como previa a su presentación y casi segura validación este jueves por la Asamblea Nacional.
Según las reseñas oficiales el paquete presentado a debate en el pleno partidista cuenta con 23 “ejes fundamentales” y 176 propuestas. Sin embargo, esas propias reseñas no detallan las medidas en sí más allá de los rasgos generales ya avanzados por Díaz-Canel, lo que ha generado reacciones de expertos y ciudadanos en general sobre su contenido y alcance.
Poco después del inicio de la reunión, el PCC apuntó en sus redes sociales que las propuestas —que prometen liberalizar y descentralizar la economía cubana— surgen “como expresión de la lógica de desarrollo en el período histórico” y que, en ningún caso, “constituyen una desviación del proyecto socialista”.
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Respaldo de Raúl Castro
Para terminar de ratificar el respaldo del liderazgo cubano a las reformas, el general José Amado Ricardo Guerra, miembro del Buró Político del PCC, leyó una declaración de apoyo de Raúl Castro, referente político principal en la isla a pesar de haber abandonado ya todos sus cargos formales.
Castro “está plenamente de acuerdo” con las reformas económicas planteadas por Díaz-Canel y “convencido de que del análisis colectivo e incluso de las discrepancias, siempre salen las mejores ideas”, afirmó Guerra, también Secretario del Consejo de Ministros, citado por la agencia EFE.
El exmandatario, de 95 años, aún considerado oficialmente como “líder al frente de la Revolución”, convocó a enriquecer el debate y construir consenso en torno a las medidas. En tal sentido, llamó a los cubanos a ofrecer sus valoraciones e instó a los dirigentes a “actuar con los pies y los oídos pegados a la tierra, tomando muy en cuenta las opiniones y preocupaciones de la población”.
“Es lo que más conviene hoy a la Revolución”, afirmó, al tiempo que alertó que “tan o más importante que la aprobación de estas transformaciones es su implementación adecuada y oportuna, con prioridades bien definidas y la participación consciente de todo nuestro pueblo”.
🇨🇺| El General de Ejército, Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución, fue consultado y está plenamente de acuerdo con las propuestas de transformaciones presentadas, informó el miembro del Buró Político, general de división José Amado Ricardo Guerra, durante el Pleno… pic.twitter.com/yFbrGUf7MD
— Partido Comunista de Cuba (@PartidoPCC) June 17, 2026
Un paquete de medidas forzado por la crisis
Díaz-Canel había adelantado el pasado 12 de junio el grupo de reformas que ahora recibió la aprobación del Comité Central, aunque sin detallar públicamente su contenido.
Expertos y medios internacionales, como EFE, han resaltado el crítico contexto del país como catalizador de los nuevos cambios y han subrayado que la premura para su tramitación por las autoridades cubanas resulta llamativa por inusual, especialmente en comparación con los largos procesos de gestación que llevaron otras reformas, como las de la década pasada.
Entre las medidas, compendiadas por la agencia española, destacan la entrada de nuevos actores en el turismo bajo modalidades inéditas; el fomento de la inversión extranjera directa, especialmente para cubanos no residentes en la isla; y la ampliación del rol del sector privado, todavía expuesto a numerosas cortapisas de control y desestimulo.
De acuerdo con lo esbozado hasta ahora, el paquete de medidas también contempla cambios para dinamizar la agricultura, el comercio exterior y el sector inmobiliario, así como la descentralización de decisiones y mayor autonomía para empresas estatales y municipios, que podrán decidir por sí solos inversiones extranjeras y emplear los fondos para su desarrollo local.
Este miércoles el primer ministro Manuel Marrero Cruz precisó que se trata de 176 propuestas agrupadas en 23 ejes fundamentales, que abarcan desde la modernización del sistema bancario y tributario hasta la transformación digital y el impulso a la economía del conocimiento.
Tales pretensiones estratégicas, reconoció el pleno partidista, necesitan de un “imprescindible aseguramiento jurídico”, toda vez que “exigen derogar y modificar normas, y crear otras”, pese que ninguna tiene carácter anticonstitucional, indicó el resumen publicado en el sitio Cubadebate.
Crisis estructural y presión externa
La urgencia de las reformas responde a un contexto crítico: la economía cubana se contrajo un 15 % entre 2020 y 2025, golpeada por la pandemia, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y fallidas políticas internas.
Por demás, las previsiones para el actual año apuntan a otra caída significativa del PIB, en momentos en que Cuba sufre un agravamiento de la crisis reforzado por EE.UU.
Desde enero, Washington ha impuesto una política de “máxima presión” que incluye un cerco petrolero, medidas contra entidades y líderes cubanos —incluida una imputación judicial contra Raúl Castro— y amenaza de sanciones contra compañías extranjeras vinculadas a la isla.
El resultado ha sido la retirada en estampida de hoteleras, mineras, navieras, aerolíneas y bancos, lo que ha dejado a Cuba prácticamente desconectada de los sistemas internacionales de crédito y financiación.
El país enfrenta además un déficit energético diario que ronda o supera los 2000 MW, con apagones que llegan a sobrepasar las 20 y más horas, desplome de la producción agrícola e industrial, inflación acelerada y un sistema bancario descapitalizado, además de inseguridad y protestas ciudadanas y una compleja situación sanitaria y de transportación.
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Debate partidista: audacia, necesidad y cautela
De acuerdo con las reseñas de la prensa cubana, el debate en el pleno del Comité Central del PCC estuvo marcado por el respaldo mayoritario de los participantes, que remarcaron la audacia y necesidad del paquete económico, aunque no estuvo exento de notas de alerta y cautela.
En esta dirección, Miriam Nicado, rectora de la Universidad de La Habana, advirtió sobre el riesgo de que las reformas generen mayor concentración de riqueza y pudieran acentuar las desigualdades sociales, refiere Cubadebate.
Por su parte, el ministro de Educación Superior, Walter Baluja, pidió implementar las nuevas medidas “con agilidad y sin burocratismo”, mientras la contralora general, Miriam Marbán, subrayó la necesidad de fortalecer los órganos de control y la rendición de cuentas para evaluar la aplicación y resultados de las reformas.
Otros dirigentes partidistas, como Yamilé Ramos, de Pinar del Río, y Susely Morfa, de Villa Clara, destacaron las oportunidades que brindan las medidas para revitalizar la producción agrícola “bajo nuevos esquemas de gestión” y potenciar la cooperación entre el sector estatal y no estatal.
Mientras, Yury Valdés Balbín, director general del Instituto Finlay de Vacunas, consideró que las transformaciones analizadas permiten “sobrevivir y desarrollarnos”, pero entre los retos para su implementación enlistó el “cambio de mentalidad” y el “análisis de los riesgos”.
El ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro, subrayó que el objetivo es “crear riqueza” y proteger el presupuesto estatal, en tanto el titular de Trabajo, Jesús Otamendiz, destacó la flexibilización laboral y salarial como un paso novedoso.
En general, el PCC insistió en que las reformas “son herramientas para fortalecer el desarrollo socialista”, al tiempo que su secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, aseguró que están guiadas por las ideas de Fidel y Raúl Castro y buscan preservar las “conquistas de la Revolución”.
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Expertos cuestionan
Aún antes de que trascendiera el —por demás, esperado— respaldo del Comité Central del PCC a las reformas avanzadas por Díaz-Canel, ya varios analistas y expertos independientes han venido brindando sus apreciaciones sobre lo anunciado y poniendo en entredicho su impacto real.
Este mismo miércoles, el economista Pedro Monreal alertaba que la agenda de transformaciones tiene un “alcance limitado” desde su punto de vista, “no tanto por las medidas en sí, sino porque —a diferencia de 1993— carece de suficiente respaldo comercial y financiero internacional”.
“Hoy Cuba enfrenta una desarticulación geopolítica forzada por EE.UU.”, señaló el experto, para quien “sin acceso a energía, divisas, tecnologías y demanda externa, es poco probable que las decisiones asociadas al ‘perfeccionamiento’ del modelo actual resulten efectivas”.
Por su parte, el también economista Elías Amor llamó a “no llevarse a engaño” ante lo esbozado oficialmente. Consideró que las transformaciones anunciadas siguen la ruta del programa económico previo del Gobierno, y apuntó que “los parches no funcionan ni van a dar resultado”.
Además, cuestionó que el nuevo programa mantenga como base la planificación socialista, un modelo que consideró “obsoleto” y fallido”. Su posición coincide con los comentarios y dudas expresadas por usuarios de las redes sociales sobre la posibilidad de que puedan haber cambios económicos efectivos en Cuba sin que ocurran cambios políticos a la par.
Mientras, Julio Carranza —quien de acuerdo con EFE integra un grupo de expertos consultados por Díaz-Canel— estimó que, según lo dicho hasta ahora, “se observa un calado más profundo” en las nuevas propuestas, que coinciden con lo que varios economistas llevan años sugiriendo.
No obstante, alertó sobre la importancia de “conocer mejor los detalles de esta nueva política” y llamó a “combinar la visión estratégica con el imprescindible pragmatismo”.











