Keir Starmer dimitió este lunes como líder del Partido Laborista y primer ministro británico, tras reconocer que había perdido la confianza de su grupo parlamentario.
Ante la residencia oficial de Downing Street, el jefe del Gobierno dijo que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe del Estado británico, y que hará todo lo posible para conseguir una transición “ordenada”.
🚨 BREAKING: Keir Starmer gets emotional as he resigns as Prime Minister
“I shall spend more time on the most important job. Being the best husband I can to my fantastic wife Vic… and being best dad I can to my beautiful children, who have been my pride and joy” pic.twitter.com/3OaOMTqPLQ
— Politics UK (@PolitlcsUK) June 22, 2026
“Cada decisión que he tomado ha sido anteponiendo el país que quiero. Por eso, renunciaré como líder del Partido Laborista”, dijo Starmer visiblemente emocionado ante las cámaras de televisión y rodeado de sus ministros y el personal que trabaja en Downing Street, subraya un reporte de EFE.
Nuevo primer ministro para septiembre
Starmer, que llegó al poder con mayoría absoluta en julio de 2024, dijo que ha pedido al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que establezca un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión el próximo 9 de julio, proceso que quedará completado antes del receso parlamentario de verano, a finales del próximo mes.
De esta manera espera que el nuevo primer ministro asuma el poder en septiembre, antes de que se reanuden las sesiones del Parlamento británico, o incluso con antelación si solo hay un candidato.
Para evitar un vacío de poder, Starmer permanecerá en el cargo hasta la elección del nuevo líder, y hoy aseguró que dará “todo su apoyo” a su sucesor.
Presiones y esperanza, en el laborismo
Starmer comunicó su dimisión después de que recibiera presiones de sus ministros y diputados a raíz del revés electoral sufrido por los laboristas en las elecciones locales inglesas y regionales en Escocia y Gales el pasado 7 de mayo.
En su declaración junto a su esposa, Victoria, el líder laborista dijo que hace dos años el laborismo volvió al poder después de 14 años en la oposición, con lo que inició “un nuevo capítulo en la historia de nuestro país tras años de decepción y desesperación, la oportunidad de mejorar la vida de millones de personas”.
“Me dijeron una y otra vez que mi partido estaba acabado, que estábamos condenados a la historia, que una mayoría en las elecciones generales, y mucho menos una aplastante, era imposible. Pero les demostramos que estaban equivocados, porque transformamos nuestro partido, erradicando el veneno del antisemitismo, restaurando la confianza en la economía, la defensa y la seguridad nacional, y convirtiéndonos de nuevo en un partido”, afirmó.
Con la renuncia de Starmer, el Reino Unido tendrá este año a su séptimo primer ministro en una década. Desde principios de 2016 han ocupado el 10 de Downing Street, sucesivamente, los conservadores David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Lizz Truss y Rishi Sunak; y el laborista Keir Starmer.













