El economista Humberto Pérez Gonzalez, quien se desempeñó entre 1976 y 1985 como Ministro Presidente de la ya desaparecida Junta Central de Planificaciones (JUCEPLAN), falleció este sábado en La Habana a la edad de 89 años.
La noticia fue dada a conocer a través de Facebook por el también economista e investigador Julio Carranza, quien destacó la influencia de Pérez González en el desarrollo económico de la isla, y su responsabilidad en la “reorganización que se realizó en el país en los años posteriores a la zafra de los Diez Millones”.
El dirigente se unió al proceso revolucionario encabezado por Fidel Castro desde su natal provincia de Villa Clara, y tras el triunfo de 1959 asumió diferentes tareas antes de licenciarse en en economía en la antigua Unión Soviética.
Además de mover los hilos de la economía del país, fue miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y ocupó el cargo de vicepresidente del Consejo de Ministros. Bajo su supervisión estuvo el funcionamiento del entonces Ministerio de Precios, el Comité Estatal de Estadísticas, y otros organismos vitales para el funcionamiento de la economía cubana entre la década de 1970-1980.
Desde esas instancias impulsó algunos conceptos para un novedoso sistema de dirección y planificación de la economía, con el objetivo de alcanzar el desarrollo del país, pero siempre a partir del control estatal y del reconocimiento del papel fundamental del Gobierno en la conducción del proceso.
A criterio de Carranza, bajo la dirección de Humberto Pérez la economía de la isla vivió “el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento, más allá de algunos errores que se puedan señalar y que él mismo analizó muchas veces en su justa medida”.
Al ser sustituido al frente de la JUCEPLAN —ahora Ministerio de Economía y Planificación (MEP)— asumió otras tareas, entre ellas la de profesor titular adjunto de la Universidad de La Habana, además de responsabilidades en entidades empresariales hasta su jubilación, en el año 2012.
De acuerdo con Carranza, hasta sus últimos días compartió la experiencia acumulada y participó junto con otros economistas en la elaboración de una propuesta de reforma económica, que fue trasladada al Gobierno. Nuca recibieron respuesta, “ni oportunidad de discutirla”, acotó.
No obstante, era conocida su postura para enfrentar la difícil situación económica de la isla con decisiones valientes y sin dilaciones.
En el año 2023, y al intervenir en una reunión de la Asociación nacional de Economistas y Contadores (Anec), reflexionó sobre la necesidad de atender con urgencia el desarrollo de las formas privadas de actividad económica y “de soltar las riendas a las leyes del mercado hasta el punto en que debe hacerse”.
A pesar de su papel en el devenir histórico del país y su disposición a contribuir desde su experiencia, su nombre resulta casi desconocido para las nuevas generaciones.
“Creo que no se le ha dado aún el reconocimiento que merece, cosa de la cual era consciente pero aceptaba con sabiduría y grandeza”, reconoce Carranza.
El momento del fallecimiento de Humberto Pérez coincide con el cambio de postura asumido por el Gobierno cubano en días recientes, concretado con la propuesta y aprobación de un paquete con 176 medidas encaminadas a cambiar el rumbo económico del país.










