La líder opositora María Corina Machado no pudo ingresar a Venezuela este lunes como pretendía, debido al cierre del espacio aéreo por parte del Gobierno de Delcy Rodríguez.
La Nobel de la Paz, quien debió permanecer en Panamá tras la medida, culpó a las autoridades chavistas de bloquear su entrada, en momentos en que el país se enfrenta a los devastadores efectos del doble terremoto del pasado 24 de junio.
Sin embargo, reportes de prensa revelan que sus planes de regreso también han sido torpedeados por la Administración Trump, que nuevamente habría dado la espalda a Machado.
La alianza tácita entre Washington y Caracas ha dejado a la dirigente fuera de su nación en un momento de emergencia humanitaria, lo que ha generado críticas tanto dentro como fuera de Venezuela.
Un retorno bloqueado por dos frentes
Machado explicó que su intención era volar desde Panamá hacia Caracas para acompañar a los venezolanos “en estas horas desgarradoras”.
Sin embargo, el Gobierno chavista cerró el espacio aéreo, mientras, según Bloomberg, las autoridades estadounidenses presionaron previamente a las de Curazao para impedir que la opositora empleara la misma ruta clandestina por la que salió de Venezuela rumbo a Oslo en 2025.
“Esto no se trata de mí. Somos millones que queremos estar juntos, un país en duelo que necesita consolarse unido”, expresó Machado en un mensaje difundido en redes sociales.
La dirigente, quien previamente había confirmado su intención de retornar a Venezuela, denunció que el gobierno interino de Delcy Rodríguez obstaculiza no solo su regreso, sino también el trabajo de organizaciones civiles, rescatistas internacionales y periodistas que intentan cubrir la emergencia.
“Quieren enterrar la verdad cuando los venezolanos queremos enterrar a nuestros muertos con dignidad”, afirmó.
Washington frena la operación Curazao
De acuerdo con el periodista Eric Martin, corresponsal de Bloomberg, como primera opción Machado había activado una operación logística y de seguridad privada para facilitar su entrada por Curazao. Personal contratado esperaba en la isla para trasladarla a Venezuela.
Sin embargo, funcionarios de la Administración Trump dejaron claro que no respaldaban su retorno en ese momento, al temer un enfrentamiento con fuerzas chavistas y un impacto negativo en las labores de rescate.
La decisión expuso una división en Washington: mientras un sector consideraba razonable permitir su regreso para ayudar a los damnificados, otro defendía preservar el entendimiento con las actuales autoridades chavistas, considerado necesario para mantener la cooperación en seguridad, petróleo y ayuda internacional.
Finalmente, prevaleció la segunda postura, lo que privó a Machado de volver a su país.
SCOOP: Details on Maria Corina #Machado’s plans to return to #Venezuela, and on her attempt to travel there last week after the earthquakes.
1) Machado attempted to travel to Venezuela last week via Curacao, but called it off after the Trump administration made clear to the…
— Eric Martin (@EMPosts) June 28, 2026
Nuevo veto y posibles repercusiones políticas
Tras el fracaso de la ruta Curazao, Machado intentó regresar vía Panamá. Pero de momento tampoco prosperó. El Gobierno venezolano cerró el espacio aéreo del país y, según la opositora, amenazó a quienes faciliten su entrada.
Aun así, dijo no desistir de su propósito.
“Haré lo que haya que hacer para encontrarnos allá, hablaré con quien haya que hablar. Estoy lista y cerca de Venezuela”, aseguró la dirigente, que insiste en su voluntad de volver para coordinar esfuerzos ciudadanos y acompañar a las víctimas.
No obstante, reportes de prensa vuelven a apuntar a un veto desde Washington. Según medios como El Debate, el propio Trump había dado luz verde al plan por Panamá, pero luego dio marcha atrás y advirtió a la opositora y su equipo que estarían por su cuenta.
La estrategia de Washington con Venezuela genera tensiones políticas y electorales. Por un lado, Trump ha defendido su cooperación con Delcy Rodríguez como útil para estabilizar al país sudamericano y evitar un vacío de poder. Por otro lado, impedir el regreso de Machado —la principal referencia opositora con respaldo popular— alimenta la percepción de que EE.UU. sostiene con fines económicos a una estructura chavista sin legitimidad electoral.
En Florida, la congresista María Elvira Salazar criticó la decisión: “Ella es venezolana, tiene el derecho de entrar en Venezuela. Es líder de la oposición y debe poder regresar cuando quiera”.
El asunto preocupa a legisladores y diplomáticos estadounidenses, conscientes del impacto que puede tener entre votantes hispanos de cara a las elecciones legislativas y presidenciales.
Gobierno de Trump busca detener investigaciones contra Delcy Rodríguez, según AP
Cuestionamientos ciudadanos
Mientras, sigue creciendo la cifra de víctimas mortales, que ya superan las 1700, al tiempo que se contabilizan más de 5 mil heridos y un número importante de desaparecidos.
A la par, cerca de 59 mil edificaciones fueron destruidas o afectadas por los potentes terremotos, según evaluaciones de la NASA.
En este lamentable escenario, el Gobierno de Delcy Rodríguez enfrenta un creciente cuestionamiento interno por la opacidad en torno al alcance de la tragedia, la lentitud de los rescates y los obstáculos denunciados por voluntarios.
Una encuesta de Meganálisis reveló que más del 75 % de los venezolanos considera que la situación marcha mal bajo el actual Gobierno interino, mientras el 90 % desaprueba el apoyo de Trump a la dirigente chavista.












