El mundo del voleibol se cubrió de luto con el fallecimiento en Perú del entrenador cubano Juan Carlos Gala.
El deceso de Gala, recordado en Cuba por su labor al frente del equipo nacional femenino y también del juvenil entre los hombres, fue confirmado por la federación peruana de ese deporte a través de un comunicado.
El preparador se había radicado desde hacía ocho años en esa nación, donde desarrolló una relevante trayectoria al frente de los principales clubes de la liga local, antes de hacerse cargo de la selección nacional masculina.
“Gala realizó una labor extraordinaria al frente de los equipos nacionales y contribuyó de forma decisiva a ampliar las fronteras de la práctica del voleibol masculino en nuestro país”, señaló la entidad, además de expresar sus condolencias a familiares, amigos, jugadores y a todos los seguidores de este deporte.
El comunicado no hace referencias a los motivos de la muerte del destacado estratega, quien cumpliría 60 años el próximo 22 de agosto.
Desde abajo
Nacido en 1966, Gala sentó las bases de su carrera entre los años 1985 y 2005. Por ese entonces se desempeñó como entrenador en Matanzas, primero en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE), y luego en la antigua Escuela de Perfeccionamiento Atlético (ESPA).
Su talento como preparador no pasó desapercibido para las autoridades de este deporte en la isla, que le promovieron a la Escuela Nacional de Voleibol como entrenador de las selecciones nacionales juveniles.
En ese período cosechó importantes resultados, pero ninguno tan notable como el subtítulo del Campeonato Mundial de la categoría celebrado en la ciudad india de Pune. Allí el elenco masculino cubano llegó hasta la final, donde a la postre cedió ante su similar de Brasil en una cerrada batalla que se extendió a cinco sets.
Por su trabajo, muchos consideraban que debía hacerse cargo de la selección absoluta y, aunque lo hizo, no tomó las riendas del conjunto masculino, sino del de las chicas.
Su promoción a ese puesto buscaba extender el proceso de transición dentro de las llamadas Morenas del Caribe que habían conquistado los títulos olímpicos de Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000, además de la presea de bronce en Atenas 2004. Sin embargo, no tuvo los frutos deseados.
Aunque contó con el apoyo del legendario Eugenio George, Gala no consiguió reeditar estos grandes éxitos, en medio de un relevo abrupto de las principales figuras que salieron de la selección en busca de contratos en ligas extranjeras, entonces sin el respaldo de las autoridades deportivas del país.
Perú como alternativa
Tras su salida de la selección femenina cubana, Gala llegó a Perú en 2018 para continuar su trayectoria como entrenador. Allí pasó por los banquillos de los principales clubes de la Liga Nacional Superior de Voley (LNSV), como Rebaza Acosta, Deportivo Géminis, Jaamsa y Deportivo Wanka.
Además de contribuir al crecimiento técnico del torneo, desde su posición impulsó la contratación de jugadoras cubanas que comenzaban a dar sus primeros pasos como profesionales.
Luego asumió las riendas de la joven escuadra nacional masculina de ese país, para encabezar un proyecto a largo plazo que le sacó del ostracismo a nivel internacional. Bajo su mando, Perú cosechó el tercer puesto en los Juegos Bolivarianos Sub-23 de Valledupar 2022, e igual puesto en los Juegos ODESUR de Paraguay 2022 y la Copa Panamericana Sub-23 de La Habana 2023.
También resultaron meritorios los desempeños que le permitieron archivar el subtítulo en la Copa Panamericana Sub-23 de Surinam 2024 y la presea de bronce en los Juegos Bolivarianos Sub-21 de Lima 2025.
Legado indiscutible
Más allá de los resultados deportivos de sus equipos, a Gala se le recordará como un entrenador disciplinado, de fuerte rigor técnico y con capacidad para transmitir confianza a sus jugadores, según el criterio de quienes le conocieron dentro de las canchas.
En su comunicado, la federación peruana destacó que parte de su legado se erige sobre la “formación de una mentalidad ganadora” en toda una generación de voleibolistas.
La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas muestras de pesar en el ambiente deportivo, donde Gala era considerado un referente por su amplia experiencia internacional y por el impulso que dio al crecimiento del voleibol masculino, tanto en Cuba como en Perú.
Al trascender su muerte, la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Norceca) extendió sus más sinceras condolencias a su familia, allegados y a toda la comunidad deportiva cubana.
“Reconocido por su profesionalismo, disciplina y compromiso con la enseñanza, Gala fue un referente para jugadores, entrenadores y dirigentes, contribuyendo con su experiencia al fortalecimiento del voleibol en cada uno de los proyectos que encabezó y dejando una huella que trascendió generaciones y fronteras”, se lee en el comunicado emitido por ese organismo.













