La naviera francesa CMA CGM, que suspendió en mayo sus reservas hacia y desde Cuba tras la orden ejecutiva estadounidense que amplió las sanciones contra la isla, reanudó parcialmente sus servicios, pero solo para alimentos, medicamentos e insumos médicos, mientras mantiene fuera de sus operaciones componentes destinados a proyectos de energías renovables.
La decisión de mayo se produjo después de que Washington ampliara las restricciones sobre empresas extranjeras que operan con Cuba. CMA CGM confirmó entonces que suspendía sus reservas hasta nuevo aviso mientras evaluaba las implicaciones de la nueva normativa estadounidense.
Ahora, según informó el vice primer ministro y titular cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, la naviera francesa ha retomado los servicios hacia la isla de manera limitada, tal como lo reseña Prensa Latina.
El funcionario precisó que la reapertura contempla únicamente alimentos, medicamentos e insumos médicos. Los componentes destinados a proyectos de energías renovables continúan sin poder ser transportados hacia Cuba.
La restricción se mantiene en un momento especialmente crítico para el sistema electroenergético cubano, que atraviesa una prolongada crisis de generación y depende cada vez más de proyectos destinados a incorporar fuentes renovables.
El problema no se limita a los equipos energéticos. Pérez-Oliva explicó que Cuba mantiene contenedores retenidos en puertos internacionales después de que varias navieras interrumpieran sus servicios con la Isla.
En julio, por ejemplo, más de 3,5 millones de jeringuillas y agujas destinadas al sistema sanitario cubano quedaron retenidas en el puerto de Kingston, Jamaica, tras la suspensión de las operaciones de CMA CGM.
El Gobierno cubano también ha denunciado que miles de contenedores con mercancías adquiridas para el país permanecen fuera, incluidos recursos para los sectores energético e hidráulico.
Para el funcionario, las restricciones impuestas a las navieras constituyen una intervención de Washington en el comercio exterior cubano y han contribuido al desabastecimiento de productos esenciales.
En el caso de CMA CGM, la reanudación parcial permite recuperar una vía para determinados bienes considerados esenciales, pero deja pendiente el traslado de equipos que Cuba considera necesarios para ampliar su generación renovable.
“Hoy podemos decir que hay menos energía en Cuba porque hay contenedores con recursos para el sistema electroenergético que no han podido llegar”, afirmó Pérez-Oliva.










