La noche del martes 1 de septiembre quedó marcada en la historia del béisbol cubano en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés), después que dos prospectos estrechamente vinculados con la isla firmaran espectaculares estrenos al máximo nivel.
La expansión de roster de septiembre le abrió las puertas de la Gran Carpa a Lázaro Montes y Yohandy Morales, y ambos aprovecharon la soñada oportunidad para, en la misma jornada, despachar sus primeros jonrones en el partido de estreno, una hazaña que muy pocos peloteros logran.
Lazaro Montes has a memorable MLB debut in a @Mariners win! pic.twitter.com/MvpLA3YqRC
— MLB (@MLB) September 2, 2026
Montes, de 21 años, tiró sus cartas de presentación con los Marineros de Seattle en el mítico Fenway Park frente a los Medias Rojas de Boston. Colocado como séptimo en el orden al bate, ocupando el puesto de bateador designado, no defraudó al pisar la inicial en sus primeras tres oportunidades.
En su primera visita al cajón de bateo mostró una paciencia sorprendente para negociar el boleto y a su regreso conectó su primer imparable en la MLB, para poner a funcionar también su casillero de remolques.
¡El primer hit y el primer RBI en MLB para Lázaro Montes! 👏 pic.twitter.com/iredtbSJTA
— MLB Español (@mlbespanol) September 1, 2026
Pero sin dudas, su turno más espectacular llegó en la quinta entrada, cuando castigó un slider del relevista Zack Olds para despachar un enorme batazo que viajó 407 pies hasta sobrepasar los límites del jardín central.
Have a debut, Lazaro Montes!
After recording his first hit and RBI, he smacks his first MLB home run! 👏 pic.twitter.com/cG4dcKZHRl
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De esa forma, Montes se convirtió en el séptimo jugador nacido en la isla que consigue conectar un vuelacercas en su partido de debut en la MLB, como precisa el periodista Francys Romeros en sus perfiles de redes sociales.
Ese listado lo inició Tony Gonzalez (1960), y luego se sumaron Bert Campaneris (1964), Kendy Morales (2006), Eddy Rodriguez (2012), Jorge Soler (2014) y Yordan Álvarez (2019).
Desde ahora Montes es, además, el jugador más joven en la historia de los Marineros con un batazo de vuelta completa en su estreno y el primero en conseguir dos hits, jonrón y dos remolcadas en su primer partido, desde que lo hiciera el estelar japonés Ichiro Suzuki en 2001.
El poder esperado en Seattle
Montes, de 21 años, llegó a la organización de los Marineros como firma de agente libre internacional en 2022. Desde entonces no ha dejado de destacar por su poder al bate, primero en las categorías bajas de ligas menores y, esta temporada, en un ascenso acelerado por Doble-A y Triple-A.
Antes de su llamado, había producido un OPS ajustado muy por encima del promedio en 79 juegos con Arkansas (Doble-A) y continuó rindiendo en 44 partidos con Tacoma (Triple-A), aunque con más ponches, tras la subida de nivel.
Lazaro Montes gets the postgame interview.
Charisma and good vibes personified.
Couldn’t be happier for his success tonight.
🫶🙌🔱 pic.twitter.com/wzG1aIDQvM— Blowen’ Wilson🔱 (@MarinersGlaze) September 2, 2026
Para Seattle, inmerso en la pelea por un puesto de comodín, la irrupción de Montes llega como un impulso ofensivo en un tramo final de temporada complicado.
El equipo ha señalado que su participación se evaluará día a día mientras se adapta al pitcheo de las Mayores, aunque el debut le da argumentos para ganarse minutos regulares en lo que resta del año.
Hijo de gato…
Yohandy Morales, de 24 años, tuvo otro debut espectacular al registrar jonrón, un doble, un sencillo y dos carreras anotadas en sus primeras cinco oportunidades al bate. Lo hizo durante la victoria de los Nacionales de Washington sobre los Bravos de Atlanta, con pizarra de 9-5.
Su historia es distinta a la de Montes, pero igual de ligada a Cuba. Aunque nació en Miami, es hijo del antesalista cubano Andy Morales, recordado por su jonrón decisivo ante los Orioles de Baltimore en 1999 y quien, tras abandonar la isla, llegó a firmar con los Yankees de Nueva York.
Yohandy Morales’ first Major League hit is a home run!
Watch for his family’s reaction 🥹 pic.twitter.com/vMEqZyeX8Z
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Yohandy creció en Miami siguiendo esos pasos, destacó en la Universidad de Miami —donde llegó a conectar tres jonrones en un mismo juego— y fue seleccionado por los Nacionales de Washington en la segunda ronda del draft de 2023, con la selección 40 general.
Su camino por las ligas menores lo llevó de Doble-A Harrisburg a Triple-A Rochester, donde esta temporada firmó una de sus mejores campañas: promedio de .286 con 25 jonrones, 76 impulsadas y 82 anotadas en 104 juegos, cifras que le ubicaron entre los líderes de poder de la Liga Internacional.
En el invierno reforzó su preparación con los Cangrejeros de Santurce, en Puerto Rico, donde fue el Jugador Más Valioso de la serie final, y luego jugó la Serie del Caribe en México.
Los Nacionales necesitaban añadirlo al roster de 40 jugadores para protegerlo del Draft Regla 5, lo que facilitó su llamado en septiembre.
Debutó como bateador designado y quinto en la alineación de un juego para él memorable. En su primer turno al bate fue retirado por la vía del ponche, pero lejos de amilanarse, regresó en la tercera entrada para conectar el cuadrangular que lo convirtió en el onceno jugador de la franquicia que lo logra en su partido de iniciación en la MLB.
La gran misión
Una vez superado el gran momento del debut con nota de sobresaliente, el reto ahora para ambos prospectos es sostenerse al máximo nivel.
Montes llega con apenas 44 juegos de experiencia en Triple-A y un perfil de alto poder combinado con riesgo de ponche, por lo que Seattle deberá decidir cuánto margen darle para ajustarse a la velocidad de los lanzadores de la MLB antes de que termine la temporada.
Su futuro en el róster de 2027 dependerá en buena medida de lo que muestre en estas semanas de prueba.
Por su parte, Morales enfrenta un panorama similar. El joven cubanoamericano no figura entre los primeros 30 prospectos de los Nacionales según los rankings de MLB Pipeline, pero sus números de poder en Triple-A sugieren que podría competir por un rol en la esquina interior —primera o tercera base— de cara a la próxima campaña.
En los dos casos, septiembre funcionará como una audición: tienen la ventana de las próximas semanas para demostrar que su poder también se traduce en producción sostenida frente al mejor pitcheo del mundo, y así asegurarse un lugar en los planes futuros de sus equipos.











