Alexeis Argilagos, miembro de la generación dorada del voleibol masculino cubano de fines de los años 90, murió a los 51 años en Italia, país donde residía.
La noticia la confirmó este domingo la Serie A de voleibol italiano, luego de que trascendiera previamente en las redes sociales. La información divulgada no precisa la causa de su fallecimiento ni tampoco la fecha exacta del deceso.
No obstante, de acuerdo con el periodista deportivo Yasel Porto, su muerte se produjo este sábado 1 de agosto como consecuencia de un tumor cerebral.
Argilagos, quien nació en Camagüey en 1975, fue parte de una de las más exitosas promociones del voleibol masculino de la isla. Militó en los equipos cubanos en la segunda mitad de la década de 1990, junto a figuras de clase mundial como Osvaldo Hernández, Ihosvany Hernández, Alain Roca, Pavel Pimienta y el estelar pasador Raúl Diago, entre otros relevantes jugadores.
Su mejor resultado a nivel de selección nacional llegaría en 1998, cuando Cuba conquistó de manera brillante la Liga Mundial. Otros premios colectivos que cosechó por entonces fueron el bronce en el Campeonato Mundial de ese mismo año, la plata en la Liga Mundial de 1999 y el título en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, también en 1999.
Líbero de altura
Si bien su posición era de atacador receptor (auxiliar), Argilagos fue también uno de los pioneros en Cuba en el puesto de líbero, que comenzó a emplearse en aquellos años. Así lo señala el perfil especializado CubanSp1ke, que destaca su accionar en esa posición, pese a sus casi 2 metros de estatura.
CubanSp1ke también recuerda su salida “por la puerta de atrás” luego de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, en los que el conjunto cubano no pudo hacerse justicia y se fue sin medallas.
Un año después, varios de los principales jugadores de la isla abandonarían el equipo, lo que dejaría a Cuba huérfana de la, para muchos, su selección más notable, un título que solo le podría disputar la que, liderada por Joel Despaigne, brilló a fines de los 80 y principios de los 90.
Tras estos episodios, Argilagos estuvo primero en Qatar y luego se radicó en Italia, donde permaneció por más de 20 años y jugó en varios clubes profesionales, como el Isernia, el Mantova, el Castellana Grotte y el Sora.
En el país europeo tuvo una prolongada carrera deportiva, pues se mantuvo activo hasta la temporada 2021-2022, cuando se retiró con 47 años. Luego se desempeñó como entrenador y estuvo al frente del 4Volley Tempocasa Rivalta de voleibol femenino en la campaña 2023-2024.
También en Italia hizo familia, en la que su hijo Bryan ha seguido sus pasos como voleibolista profesional, aunque en la posición de pasador.
Su fallecimiento ha causado conmoción en la familia del voleibol cubano, tanto entre compañeros suyos como entre especialistas y aficionados, quienes han ofrecido condolencias a sus familiares y allegados, y han destacado su aporte durante una etapa muy exitosa de su deporte en la isla.













