La próxima Serie Nacional de Béisbol tendrá un formato distinto al utilizado en las últimas temporadas, un cambio forzado por la severa crisis de combustible que sufre Cuba.
La principal competición beisbolera de la isla, cuyo arranque está previsto para el 4 de octubre, reducirá de manera considerable la cantidad de partidos y desplazamientos, con el propósito de adecuar el torneo a las actuales condiciones económicas y de transporte en el país.
La edición 65 contará con los 16 equipos habituales, distribuidos en las zonas Occidental y Oriental. Cada zona estará dividida en dos grupos de cuatro conjuntos, para un total de cuatro llaves, un formato ya empleado en la década de 1990 y los primeros años del actual siglo.
El occidental grupo A lo integran los equipos de Pinar del Río, La Isla, Artemisa e Industriales, mientras que en el B estarán Matanzas, Mayabeque, Villa Clara y Cienfuegos. Por su parte, la región oriental contará en el grupo C con Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey y Las Tunas, mientras el D lo conforman Granma, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo.
Durante la primera etapa, los equipos se enfrentarán dentro de sus respectivas zonas hasta completar 44 partidos por conjunto. La distribución territorial pretende reducir los desplazamientos y, con ello, el consumo de combustible necesario para trasladar los equipos.
⚾🇨🇺 La 65 Serie Nacional de Béisbol, pactada del 4 de octubre al 22 de diciembre de este año.
✨Exhibirá un formato competitivo de dos zonas y cuatro grupos en la fase preliminar e introduce innovaciones en los playoffs, informó hoy la Comisión Nacional de ese deporte en Cuba. pic.twitter.com/5H1boDIRdm
— Agencia Cubana de Noticias (@ACN_Cuba) August 18, 2026
Un nuevo camino hacia el título
La Serie Nacional ha sufrido en los últimos años modificaciones de calendario, problemas para garantizar transporte y combustible y una progresiva reducción de recursos. En esta ocasión, esas limitaciones han terminado por condicionar directamente el sistema competitivo.
El cambio no se limita a la fase regular. La nueva estructura modifica también el camino hacia la definición del campeonato.
Terminada la fase regular, los cuatro mejores equipos de cada zona —con independencia de su grupo— avanzarán a la postemporada.
Según explica la Agencia Cubana de Noticias (ACN), en los playoffs se aplicará “un sistema típico del softbol”. Los ocupantes de los dos primeros puestos, tanto en Occidente como en Oriente, chocarán entre ellos y el ganador avanzará directamente a la final de zona.
El perdedor, por su parte, “tendrá una segunda oportunidad al jugar después con el vencedor del match entre tercero y cuarto, siempre en duelos de tres a ganar dos”, precisa el reporte.
Los dos equipos que consigan imponerse en ambas zonas se enfrentarán posteriormente por el título nacional, en una serie final de siete partidos a ganar cuatro.
El nuevo esquema fue presentado por la Comisión Nacional de Béisbol y la Federación Cubana de Béisbol y Softbol como una respuesta a las condiciones actuales del país, con la necesidad de organizar el campeonato bajo una “estricta racionalidad económica”.
Combustible en moneda dura y publicidad
El problema energético no solo condiciona el cambio de la estructura deportiva de la Serie, sino también su esquema de financiamiento.
De acuerdo con Jit, la Federación Cubana de Béisbol asumirá “el gasto inicial en moneda dura para la compra del combustible del evento”.
No obstante, la entidad espera recuperar posteriormente ese desembolso mediante los ingresos por publicidad, y patrocinio, que serían reinvertidos en la adquisición de combustible para garantizar la continuidad de la competición.
La fórmula otorga así un papel más relevante a la comercialización publicitaria de la Serie Nacional, una vía de ingresos que comenzó a explorarse desde el pasado campeonato.
En ese sentido, Cubadeportes S.A. lanzó una campaña para captar anunciantes interesados en contratar espacios durante la Serie 65, con opciones que incluyen las transmisiones televisivas, radiales y por streaming, así como publicidad dentro de los estadios y en plataformas digitales.
La propuesta contempla, entre otras variantes, menciones durante las transmisiones, vallas en los terrenos, espacios en los dugouts y los jardines, además de formatos digitales como banners, pop-ups y menciones en tiempo real.
La búsqueda de anunciantes se desarrolla al amparo del nuevo marco legal para la actividad deportiva, que abrió la posibilidad de incorporar inversión privada y extranjera, así como mecanismos de publicidad y patrocinio vinculados con las competiciones nacionales.













