Por unas siete horas se extendió este sábado una nueva caída parcial del sistema eléctrico de Cuba. Sin embargo, muchos cubanos ni siquiera fueron conscientes del percance debido a que se mantenían apagados por déficit de generación, una situación que no cambiará en el día de hoy.
El hecho ocurrió poco después de las 6:00 de la tarde de ayer, por disparos en las líneas que enlazan la provincia de Matanzas con Santa Clara y Cienfuegos. Ello provocó la desconexión del occidente cubano, incluida la capital.
Tras las labores de restablecimiento e incorporación de varias unidades generadoras, el sistema volvió a restablecerse por completo a la 1:10 de la madrugada, de acuerdo con la Unión Eléctrica (UNE).
En su parte de este domingo, la entidad no ofreció una cifra sobre el déficit registrado ayer ni tampoco del existente al amanecer de hoy, pero en cambio estimó que en esta jornada la afectación máxima volverá a acercarse a los 2200 MW.
Domingo de apagones
De acuerdo con la UNE, nueve unidades térmicas permanecían esta mañana desconectadas por averías o mantenimientos, entre ellas la termoeléctrica Antonio Guiteras, el mayor bloque unitario del país.
De estos bloques, dos tienen previsto sincronizar para el horario pico: la unidad 8 del Mariel, con 60 MW, y la 1 de Santa Cruz del Norte, con 45 MW.
Aun así, la disponibilidad apenas debe llegar a los 1035 MW, mientras que la máxima afectación ascenderá hasta los 2195 MW. En esta situación sigue influyendo de manera significativa la carencia de combustible, que mantiene paradas un centenar de centrales de generación distribuidas, las fuel de Moa y el Mariel y las patanas turcas de La Habana.
En este crítico escenario, el estimado oficial pudiera nuevamente quedarse corto si no se producen las incorporaciones anunciadas, ocurre otra avería o la demanda supera los 3200 MW pronosticados. De ser así, los ya prolongados apagones —que llegan a superar las 24 y más horas seguidas— golpearán a los cubanos aun con más fuerza de lo previsto por la UNE.













